América Latina EE.UU. aborto

Fotografía de archivo en la que se registró una marcha de mujeres que exigían el derecho al aborto de manera legal y segura, frente a la sede del Congreso de la Nación, en Buenos Aires (Argentina). EFE/Juan Ignacio Roncoroni

¿Qué pasará en América Latina tras la decisión del Supremo de EE.UU. sobre el aborto?

Cristina Bazán | Guayaquil - 25 junio, 2022

Desde que en mayo pasado se filtró el borrador de la sentencia del Tribunal Supremo de EE.UU. que buscaba anular la protección del derecho al aborto en el país, en América Latina nació la duda sobre si este fallo, que se ha hecho realidad este 24 de junio, podría amenazar las conquistas en algunos países como México, Colombia o Argentina.

Sin embargo, expertas consultadas por Efeminista aseguran que, aunque podría haber una fuerte influencia, especialmente a nivel discursivo, las sentencias en América Latina «están basadas en su propio derecho, en sus propias constituciones y en los tratados internacionales que estos países han firmado», por lo que no existe la posibilidad de que, de forma jurídica, la decisión del Supremo provoque un retroceso en el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo.

«Yo quiero cuestionar ese imperialismo jurídico. Ya tenemos en el sur global muchas sentencias mucho más recientes que Roe vs Wade, con argumentos mucho más actuales, evidencia mucho más actual, sentencias que son positivas para los derechos de las mujeres», explica la abogada de Women’s Link WorldWide, Mariana Ardila.

Como ejemplo pone el reciente fallo de la Corte Constitucional de Colombia que despenalizó el aborto hasta la semana 24 y que puso al país a la vanguardia de la protección de los derechos sexuales y reproductivos en la región.

«Tenemos varias sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de México, la misma sentencia de la Corte Constitucional de Ecuador sobre el aborto por violación. También hay sentencias en Kenia, en Tailandia, en Corea del Sur. Sentencias recientes que apuntan en la dirección contraria a la que hoy ha tomado la Corte Suprema de Estados Unidos», agrega.

La decisión de EE.UU. sobre el aborto

En ese mismo sentido, la directora regional para América Latina del Centro de Derechos Reproductivos, Catalina Martínez, destaca que las decisiones tomadas por las cortes latinoamericanas «están fundadas en un marco constitucional moderno que incorpora los estándares de derechos humanos».

«Por lo que veo muy poco probable que podamos tener un retroceso legal en el futuro cercano», afirma.

Lo que sí le preocupa, asegura, es lo que puede pasar en el futuro más lejano. «Qué va a pasar de aquí a 30 años si no construimos el discurso de la despenalización social, si no logramos un cambio cultural, que fue lo que pasó en Estados Unidos. Ahí sí vería yo un problema».

«Para evitar un retroceso en el futuro lejano necesitamos seguir construyendo la ola verde, los movimientos feministas, los discursos públicos, la pedagogía, para poder contribuir a cambios culturales tan robustos que pueda pasar lo que las argentinas dijeron durante mucho tiempo: “ya es ley en la calle” y eso es lo que necesitamos seguir construyendo», enfatiza.

Donde Martínez sí cree que puede influir esta decisión es en aquellos países en donde existen prohibiciones, como El Salvador, Honduras, entre otros, donde los grupos antiderechos pueden tomar fuerza. «Y donde por años hemos tratado y hemos venido trabajando para alcanzar legislaciones que por lo menos permitan o liberalicen de alguna manera el aborto a través de un modelo de los causales».

«Pero acá estamos en solidaridad con todas esas activistas que viven en contextos tan restrictivos y estamos muy pendientes de ayudarles a resistir ante cualquier intento de retroceso que esté basado en esta decisión que ha tomado la Corte Suprema de los Estados Unidos», agrega Mariana Ardila.

«Es momento de que el norte vea hacia el sur»

Ambas especialistas, que fueron clave en la lucha para la despenalización del aborto en Colombia, creen que ya «no es el momento del imperialismo del norte hacia el sur», «sino es el momento más bien de que los tomadores de decisiones en el norte global miren esas decisiones tan avanzadas, tan correctas, tan justas como las que se están tomando en el sur global», dice Ardila.

«Hay una responsabilidad que nos queda en este momento, porque Roe vs Wade cae y ¿hacia dónde se vienen los ojos del mundo en las Américas? Hacia Colombia, sin lugar a dudas, y hacia Canadá y hacia México. Entonces, ¿cómo logramos elevar estos precedentes para que podamos contribuir a la discusión pública regional diciendo desde que el sur global también estamos marcando esta agenda?», sostiene Martínez.

«Hay unos tribunales constitucionales y congresos que han tomado decisiones muy importantes en la región que también pueden ser vistos como ejemplo por nuestros países vecinos. Y yo creo que sin lugar a dudas esa es la responsabilidad que tenemos en este momento», agrega la directora regional del Centro.

La directora para las Américas de Amnistía Internacional, Érika Guevara Rosas, también cree que la fuerza del movimiento feminista regional es una fortaleza para evitar los retrocesos.

«Mucho tienen que aprender los movimientos de Estados Unidos de la Marea verde de América Latina y de estos colectivos feministas, de mujeres, de niñas, jóvenes que avanzan sin cesar y sin parar. Y eso sin lugar a dudas tendrá implicaciones en cómo vamos a seguir haciendo estrategias para prevenir que esto signifique un retroceso para los enormes avances que se han logrado en los últimos años», afirma.

Además, tilda de «racista» la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos y asegura que «tendrá un impacto nefasto en la vida de millones de niñas, mujeres y personas con capacidad de gestar».

Las repercusiones en Estados Unidos

Hasta la tarde de este 24 de mayo, nueve estados de los 50 que componen EE.UU. prohibieron la interrupción del embarazo nada más conocerse la decisión del Tribunal Supremo de anular la protección del derecho al aborto vigente desde 1973, mientras otros estados podrían hacerlo en el corto plazo.

Los nueve estados que ya han prohibido el aborto son: Alabama, Arkansas, Kentucky, Luisiana, Misuri, Oklahoma, Dakota del Sur, Utah y Wisconsin.

Todos habían aprobado con anterioridad unas leyes destinadas a prohibir el aborto y que entraron en vigor tan pronto como se hizo pública la decisión del Tribunal Supremo, según el Instituto Guttmacher, dedicado a la investigación de derechos reproductivos.

Otros estados, como Arizona, Georgia, Iowa y Michigan, tienen restricciones preparadas que podrían entrar en vigor pronto.

En estos momentos, solo 16 estados (California, Colorado, Connecticut, Delaware, Hawái, Illinois, Maine, Maryland, Massachusetts, Nevada, Nueva Jersey, Nueva York, Oregon, Vermont, Rhode Island y Washington), así como el Distrito de Columbia, han adoptado leyes que refuerzan la protección del derecho al aborto.

Según Planned Parenthood, que cuenta con la mayor red de clínicas de salud reproductiva de Estados Unidos, al menos 36 millones de mujeres de edad reproductiva, y otras personas con capacidad de gestar, pueden quedarse sin acceso al aborto.

«Las consecuencias de esta devastadora decisión recaerán en gran medida sobre las personas que ya enfrentan las mayores barreras para acceder a la atención médica, debido al legado de racismo y discriminación, incluyendo las comunidades negras, latinas e indígenas, las personas de bajos ingresos, las personas LGBTQ+, inmigrantes, y personas que viven en las zonas rurales», ha dicho la organización en un comunicado.