Renacimiento, la editorial que rescata del olvido a las «madres literarias»

Myriam Canal y María G. de Montis | Madrid - 3 junio, 2022

Desde hace más de 20 años, la editorial Renacimiento recupera y reivindica autoras y autores del exilio cuyas obras o bien estaban prohibidas por el régimen franquista o bien estaban totalmente escondidas para el público español. La encargada de este catálogo, que saca a la luz escritoras «brillantes» que habían quedado en el olvido, es Christina Linares, quien tomó el testigo directamente de manos de sus padres.

«Nos vendieron que no teníamos un origen, que no teníamos una genealogía, unas madres literarias de las que beber, de las que aprender. Que no había mujeres en la Generación del 27 y que las que había eran mujeres de», explica en una entrevista con Efeminista, desde la Feria del Libro de Madrid. «Y estamos cambiando la historia. Estamos cambiando los libros de texto y estamos demostrando que esto no era así».

Esta labor, que comenzó por la «necesidad» de publicar obras contrarias al régimen que debían «ser reivindicadas por su calidad«, ha evolucionado a lo largo de los años hacia un arduo trabajo de investigación que, poco a poco, complementa el canon de las letras españolas con nombres olvidados, muchos de ellos de mujer.

Autoras en el olvido

Linares recogió el testigo de sus padres Abelardo Linares y Marie-Christine del Castillo-Valero, quienes, en el año 1977, decidieron fundar la librería Antiguo Renacimiento a partir de la compra de fondos de autores del exilio español, que culminó con la adquisición de la biblioteca de Eliseo Torres, en 1996.

A partir de ahí comenzó una labor de recuperación de voces que habían sido silenciadas en España, pero que seguían brillando en el exilio y, aunque «no comenzó con una idea estrictamente feminista de recuperación de voces de mujeres» porque lo que les mueve es «recuperar textos de autoras y autores que tengan muchísima calidad y que injustamente han pasado al olvido»,  lo cierto es que en muchas ocasiones las protagonistas son ellas, ya que el caso de las autoras que se dejaron en el tintero es todavía más flagrante.

«Nos hicieron creer que no formaron parte del canon porque no eran de suficiente calidad y realmente lo que ha habido ha sido un problema de sexismo y una falta de compañerismo por parte de los hombres», afirma Christina Linares.

Los inicios no fueron fáciles y las primeras publicaciones sobre la obra recuperada de mujeres apenas se vendían, pero decidieron no desistir y lucharon por continuar con la labor que estaban llevando a cabo, porque estas obras «eran de muchísima calidad y merecían ser recuperadas».

Un trabajo que ha dado sus frutos con el cambio de paradigma ocurrido en los últimos años, que ha llevado a la sociedad a estar más interesada por este tipo de obras y ha fomentado la «sed de conocer nuestra genealogía y a nuestras madres literarias para ver de dónde venimos», sostiene la editora.

«El otro día, un señor se llevó prácticamente un libro de cada autora del 27 y me hizo ilusión ver que también hay hombres que se interesan por la literatura de mujeres«, comenta orgullosa Linares, quien afirma que el libro que más piden los lectores durante esta feria esta siendo la «Guía del Madrid de Celia en la Revolución», de María Jesús Fraga.

Reivindicar el papel de las investigadoras

Las artífices del rescate de estas piezas son las investigadoras y académicas, cuya figura quiere reivindicar la editora, ya que su trabajo de búsqueda, recuperación de obras inéditas escondidas en libros antiguos y contextualización de las mismas es de vital importancia para su enriquecimiento y visibilización. «No es recuperar por recuperar, sino que hay un porqué y hay un modo de hacerlo que es con rigor», explica.

Asimismo, resalta el trabajo conjunto que se realiza entre investigadoras y editoriales en favor del objetivo común y los diferentes proyectos que ayudan a que estas autoras no tan conocidas «transciendan a un público más masificado», como el documental de Laura Hojman  «A las mujeres de España. María Lejárraga«.

Su treintena de colecciones, entre la que se encuentra «La biblioteca del exilio», está ordenada en tres grandes grupos “Poesía y teatro”, que ofrece una panorámica del panorama político español del último siglo; “Narrativa y ensayo”, formada por obras fundamentales de la literatura universal de escritores «injustamente olvidados»; e “Historia y Memorias”, que ofrece un recorrido por el pasado.

En ellas hay grandes autores, aunque todavía quedan muchos por reivindicar y muchas obras por rescatar del olvido.

«La punta del iceberg»

Elena Fortún, Luisa Carnés y Clara Campoamor son «la punta del iceberg» de un gran catálogo de autoras cuyas obras son desconocidas. La autora de Celia, uno de los personajes más emblemáticos de la literatura española, puede decirse que es la excepción que confirma la regla: «se la dejó en paz porque escribía literatura infantil», explica Linares, pero a través del personaje la escritora fue dejando «mensajes subliminales que tenían mucha fuerza y mucho poder», añade.

«Ha sido madre literaria e inspiradora de muchísimas generaciones de escritoras y voces contemporáneas que hoy en día se sienten lo bastante fuertes para poder decir sin ningún tipo de vergüenza ‘bebo de Elena Fortún’ «, asegura la editora.

Además de la autora de Celia, «a mucha honra», existe otra Elena Fortún que hasta ahora había permanecido en la sombra, como la descubierta en su novela inédita El Pensionado de Santa Casilda, publicada recientemente por Renacimiento, en la que se involucra plenamente con temas LGTB y que demuestra la vigencia de esta autora en la actualidad, lo que la convierte en «una autora con mayúsculas».

Homenaje a Campoamor y Fortún

Aprovechando el reciente aniversario de los 70 y 50 años del fallecimiento de Elena Fortún (8 de mayo, 1952) y Clara Campoamor (30 de abril, 1972), respectivamente, la editorial Renacimiento organiza dos mesas redondas los días 7 y 9 de junio para homenajear a dos personalidades especialmente relevantes en la historia.

El martes, 7 de junio, a las 11h, el pabellón Caixabank acogerá un homenaje a Clara Campoamor en la que cuatro especialistas en su obra participarán en una mesa redonda: la exalcaldesa de Madrid, Manuela Carmena; uno de los más destacados biógrafos de la abogada y política, Luis Español Bouché; y los investigadores y autores del libro «Clara Campoamor, de viva voz: Entrevistas 1925-1936», Isabel Lizarraga y Juan Aguilera.

El miércoles, 8 de junio, a las 11h y en el mismo pabellón, será el turno de Elena Fortún, cuya figura y obra, así como otros aspectos desconocidos de la escritora, serán analizados por la directora junto a Nuria Capdevila-Argüelles de la Biblioteca Elena Fortún, María Jesús Fraga; la directora del proyecto «Sendero Fortún», María Folguera; la divulgadora de ensayos y autora de «Las que faltaban», Cristina Oñoro; y  la investigadora Inmaculada Carretero, centrada en Fortún y su epistolario familiar.