novela inédita Elena Fortún

Portada del libro junto a Elena Fortún. Cedida por la editorial.

Las mujeres jóvenes y libres de Elena Fortún salen a la luz en una novela hasta ahora inédita

Carmen Naranjo | Madrid - 27 abril, 2022

«El pensionado de Santa Casilda» de Elena Fortún (Madrid, 1886-1952), creadora de las célebres novelas de Celia y quien formó parte de la primera generación de feministas españolas, es la novela inédita hasta ahora que acaba de ser publicada y que demuestra la «enorme vigencia» de esta autora en la actualidad.

Así lo ha asegurado a Efe Nuria Capdevila-Argüelles, catedrática de Estudios Hispánicos de la Universidad de Exeter (Inglaterra) que prologa esta novela, publicada por la editorial Renacimiento.

Elena Fortún escribió la novela en colaboración con Matilde Rus, amigas y admiradoras mutuas desde los tiempos del madrileño Círculo Sáfico de Victorina Durán, anterior a la Guerra Civil.

Una obra que llega tras la publicación de la novela autobiográfica de Elena Fortún «Oculto sendero», ambas pertenecientes a lo que Capdevila-Argüelles denomina «literatura armarizada», textos que escribió pero no publicó y que forman parte «del mismo espacio intelectual y de reflexión sobre la idea de entidad de género».

La novela inédita de Elena Fortún

Según Nuria Capdevila-Argüelles, Elena Fortún comenzó a escribir el manuscrito de «El pensionado» en Madrid, cuando vivía con Matilde Ras (Tarragona, 1881-1969). No está fechado, tiene correcciones y está pasado a máquina de escribir.

La obra fue acabada en Buenos Aires, donde se exilió la escritora Elena Fortún, pseudónimo de Encarnación Aragoneses, al término de la Guerra Civil. La única copia que existía se recuperó y Marisol Dorado, biógrafa de la escritora, la llevó a Madrid.

Si en «Oscuro sendero» sale el yo de la autora en relación a su identidad de género, en «El pensionado de Santa Casilda» habla de lo que ese yo ve en un mundo de mujeres, en el mundo sáfico que retrata, indica la catedrática.

La novela trata de un grupo de jovencitas vestidas con uniformes de piqué blanco, empeñadas en escribir colectivamente un libro, pensionistas en un colegio de peculiares monjas francesas.

Transitan de la adolescencia a la vida adulta en un Madrid «belle époque», en el que surgen y con frecuencia se castigan nuevas formas de entender género, sexo y sexualidad.

Y aunque se trata de una trama absolutamente «fortuniana», la influencia de Matilde Rus se nota en rasgos como «el gusto por lo francés» y en la utilización de algunos términos «un tanto rebuscados».

La trayectoria de la escritora

Elena Fortún habló de esta novela y de «Oculto sendero» a la intelectual argentina Inés Field (1897-1994) con la que se carteó entre diciembre de 1948 y mayo de 1950. A ella le dice en una carta que tenía que quemarlas, lo que no hizo.

Además de esta novela y otras obras inéditas de Elena Fortún, Renacimiento ha emprendido la reedición de algunas de las célebres novelas de Celia, uno de los personajes infantiles más emblemáticos de la literatura española.

Fortún comenzó a publicar las aventuras de esta niña madrileña que quería ser escritora el año 1928 en el suplemento infantil «Gente Menuda» y a través de sus vivencias y las de los otros protagonistas de la saga (Cuchifritín, Matonkikí, Patita y Mila), la escritora construyó una fiel crónica de los años más convulsos del siglo XX.

Quedan también por publicar los epistolarios que tiene la Real Academia Española en su fondo, además de dos manuscritos digitalizados por la biblioteca de la Comunidad de Madrid, ocho folios que forman parte también de la «literatura del secreto» de esta autora, que son el principio de una novela sobre Celia.

Transcurre tras la Guerra Civil y Celia llega a Barcelona para ocupar un puesto de bibliotecaria. En una oscura pensión donde no esperaban a una joven, ella dice que le hubiera gustado nacer hombre: «Una historia que suponía el comienzo de una nueva vida y que habla de lo confuso y lo extraordinario que es la identidad», recalca Capdevila-Argüelles.

Textos todos ellos que demuestran la vigencia de una autora merecedora de que una generación de nuevos lectores se acerque a ella, ha indicado la historiadora.