Vanessa Córdoba: La incertidumbre es la única constante en el fútbol femenino

Laura de Grado Alonso | Cartagena (Colombia) - 21 noviembre, 2022

La incertidumbre, la escasa visibilidad, el vocabulario paternalista y la falta de contratos son algunas de las manifestaciones que tiene el machismo en el fútbol femenino en Colombia, y que limitan su desarrollo y los proyectos de vida de las jugadoras, asegura la futbolista y comunicadora colombiana Vanessa Córdoba (Cali, 1995) durante una entrevista con Efeminista.

Su caso es atípico en el fútbol femenino. La arquera viene de una familia futbolista que siempre ha apoyado su trayectoria y sus decisiones, su padre es el guardameta colombiano Óscar Córdoba; y por lo que ha gozado de las condiciones económicas para poder formarse, relata durante una entrevista en Cartagena (Colombia) con motivo de su participación en el panel «Transformándonos: mujeres y deporte» en el She Is Global Forum.

Guardameta del Deportivo Cali, con quien jugó la Copa Libertadores, Vanessa Córdoba cuenta que actualmente está debatiendose entre seguir en 2023 con el mismo equipo o ver si se abren oportunidades de fútbol en el exterior o didacarle más tiempo a otros proyectos personales.

Pregunta (P).- ¿En qué momento está el futbol femenino colombiano?

Respuesta (R).- Me gusta creer que esto es una maratón, yo creo que vamos en el kilómetro 10 de los 42 que son. Suena un poquito pesimista, pero no, hay que reconocer y aplaudir esas pequeñas batallas que se van ganando, cada kilómetro tiene en un valor incalculable. Siento que hemos venido avanzando poquito a poquito, pero vamos pisando firmes. Lo importante aquí es no retroceder.

Solo 40 jugadoras de la liga de fútbol en Colombia tienen contratos

P.- En este kilómetro 10 en el que se encuentra, ¿cómo son las condiciones laborales de las jugadoras?

R.- Yo creo que hay dos temas de los que hablar aquí: primero, en reconocer qué es ser profesional y qué no. Para nosotras lo profesional no nos lo da el contrato. O sea, el profesionalismo es algo que se enseña y se aprende independientemente de si firmas un papel o no; pero legalmente, tienes que haber firmado un contrato.

A día de hoy solamente dos equipos de los 17 que participaron en esta liga tienen contratos, es decir, solamente 40 jugadoras. Las condiciones laborales de ellas, digamos que son buenas, no son las ideales que quisiéramos tener, pero tienen contrato, o sea, aportan a pensión, tienen salud y todos estos derechos laborales que cualquier trabajador en Colombia tiene.

Luego están las que no tienen esos contratos, a fecha de hoy ni siquiera tenemos liga, no sabemos cuándo arranca la segunda Liga el próximo año, no sabemos qué equipos van a participar, etc. La incertidumbre es la única constante en el fútbol femenino.

P.- Además de las malas condiciones laborales, ¿de qué otras formas se manifiesta el machismo en el futbol femenino?

R.- Yo creo que la falta de visibilidad también es una manera o es un aspecto muy violento, sobre todo porque este afecta directamente a todos. Cuando hablamos de sueldos siempre lo relacionamos con cuánto generan, es que nos llenan estadios y todo esto… Pero si no le das la visibilidad ideal, no puedes pretender llenar un estadio o poder vender la misma cantidad de camisetas que un hombre o que los equipos masculinos, entonces creo que eso también es un aspecto bastante violento que limita el desarrollo del fútbol femenino.

El vocabulario también que se usa, cuando minimizan un poco los esfuerzos. Con la Sub-17 se vale decir niñas, pero cuando hablamos de una mayor que es a una mujer de 27 años, no le puedes decir «niña».

Vanessa Córdoba: «La pasión no te paga los recibos»

P.-¿Cómo afecta que no haya trofeos deportivos de manera regular?

R.- La manera más clara yo creo que es que no tenemos un flujo de ingresos para vivir, la pasión no te paga los recibos, tienes que vivir de algo, pero económicamente no te está entrando nada, entonces es muy difícil poder seguir preparándote como un atleta profesional. Esto implica también aprender a comer y aplicarlo, las horas de descanso o los entrenamientos que tienes para preparar tu cuerpo para esta competencia. Es un constante prender y apagar la máquina, entonces cuesta mucho e incrementar la probabilidad de lesión. Por donde lo mires realmente afecta, pero principalmente en la calidad del producto.

Queremos que sea una liga interesante ver, de buen nivel, entonces tienes que tener la continuidad para poder desarrollarte como tal. Yo creo que afecta, por un lado, al proyecto de vida de las jugadoras y, por el otro, al nivel del producto como tal.

Se necesita una liga de 8 meses y contratos para las jugadoras

P.- ¿Qué se necesita para garantizar a las jugadoras unas condiciones laborales dignas?

R.- Yo creo que hay dos temas puntuales que de ahí se desprende lo demás: la duración de la Liga, necesitamos una liga de mínimo 8 o 10 meses; y también la cantidad de jugadoras profesionales por equipo, ósea, los contratos.

No se puede jugar pro bono, eso no sostenible. Entonces se necesita que el 100 % de las jugadoras estén contratadas, que haya una liga lo suficientemente duradera y eso ya, de nuevo, se desprende en todo el ecosistema: hay entrenadoras, hay doctoras, hay fisioterapeutas, hay árbitras, hay hinchadas, la gente que venden en los estadios es todo un ecosistema, hay periodistas…eso abarca mucha gente. Si atacamos esas dos cosas puntuales yo creo que se comienza a evolucionar mucho más rápido.

«El fútbol femenino está evolucionando mucho más rápido que nuestra directiva»

P.- Y esto en que momento está, es decir, ¿se están dando ya las conversaciones, se están escuchando las reclamas de las jugadoras?

R.- Desde lo público sí, ya van varios años que han estado ahí. Sin embargo, el fútbol no deja de ser una empresa privada, entonces esa institucionalidad creo que es la que más se ha demorado. Hace poquito Valdano dio una frase que me gustó mucho, que dice: “el futuro del fútbol femenino está más en la punta de los lápices de los directivos, que en los pies de las jugadoras” y es así.

Yo creo que el fútbol femenino como tal, su juego, su espectáculo, está evolucionando mucho más rápido de lo que está evolucionando desde nuestra directiva. Por eso está ahí como esa fricción, porque no están creciendo paralelo, pero la conversación ya se ha dado, se está dando.

Vanessa Córdoba fútbol

La futbolista y comunicadora colombiana Vanessa Córdoba (Cali, 1995) posa durante una entrevista con Efeminista. EFE/ Laura de Grado Alonso

P.- En octubre la selección sub-17 quedó subcampeona, ¿como celebráis y valoráis estos logros de las jugadoras colombianas?

R.- Brindadole lo que más podamos a nuestra profesión de nuevo, no solamente salir a jugar 90 minutos, esa es la parte bonita de la historia, hay un montón de cosas detrás, que creo que cuando este tipo de resultados se van dando, pues con mayor autoridad lo haces, lo cumples.

Entonces creo que nuestra manera de agradecer y estar alegres y celebrar estas cosas es preparándonos mejor. Entonces ves a cuerpos más atléticos físicamente, las jugadoras ya se ven diferentes, por ende el juego es más dinámico, más rápido, más intenso… yo creo que la mejor manera de celebrarlo es dándole lo que quisiéramos realmente poder tener: reconocimiento.

«La representatividad importa un montón»

P.- ¿Qué impacto positivo puede tener este reconocimiento para las niñas?

R.- La representatividad importa un montón y afortunadamente hoy tenemos más acceso a ella. Mi consejo para las niñas es que entren en YouTube y pongan “fútbol femenino”, ahí salen muchos vídeos, sigan a jugadoras en redes sociales, también es una manera muy bonita de alimentarse. Yo como jugador profesional lo hago.

Entre todas nos arrastramos hacia arriba y al final, qué bonito que sean parte de esta generación que estamos cambiando las cosas, que le estamos dando la vuelta al cuento… puede ser difícil en momentos, pero al final vale la pena y las necesitamos a ellas también, así que bienvenidas, ojalá nos encontremos en una cancha de fútbol y le sigamos dando la vuelta a esto.

P.- Por su rol como jugadora y comunicadora se está convirtiendo en una referente en el futbol colombiano, ¿qué figuras le inspiraron a usted en el futbol?

R.- Para mi una referente tiene que ser dentro y fuera de la cancha o sino es solamente una persona buena en lo que hace. Como referente puntual citaría a Megan Rapinoe, porque es más que una futbolista, entiende su voz y su rol y la asume. Por su parte, Hope Solo creo que en su momento en la cancha, atléticamente, fue una arquera que marcó un antes y un después en el arco femenino.