• Eyebrow Tattoo de Cristina Toledo, imagen cedida por Semíramis González.

  • Indignadas 1970 NYC de la serie “Women working for women” de María María Acha-Kutscher, imagen cedida por Semíramis González.

  • Acción "Help" de Yolanda Domínguez, imagen cedida por Semíramis González.

  • Yin de la serie HA-FRO por Nelida Taque, imagen cedida por Semíramis González.

  • Cicatriz Año 2016, fotografía de Costa Badía. Imagen cedida por Semíramis González.

  • Collage de Aurora Duque de la Torre, cedido por Semíramis González.

  • Artistas y comisaria de la muestra en la sala expositiva de Fetico. Imagen cedida por Semíramis González.

  • Interior de la exposición "Reescribamos el mundo", imagen cedida por Semíramis González.

“Reescribamos el mundo”, la reivindicación de la lucha feminista a través de la creación artística

Natalia Ibáñez Guinea | Madrid - 10 marzo, 2021

Con motivo del 8M, Día Internacional de la Mujer, la Confederación Sindical Independiente Fetico inaugura «Reescribamos el mundo», su primera exposición dedicada a la mujer en el arte. La muestra, de la que se puede disfrutar hasta el 8 de abril, reúne el trabajo de once artistas para reivindicar su presencia en el mundo de la cultura, así como sus alegatos feministas. 

««Escribir el cuerpo», como pedía Virginia Woolf y pide Hélène Cixous, es solo el principio. Tenemos que reescribir el mundo”.

De esta cita de la escritora Ursula K. Le Guin parte la comisaria de la exposición, Semíramis González, quien apuesta por aunar feminismo y creación como motor de cambio. Se trata de un proyecto multidisciplinar que recoge desde fotografías, ilustraciones pintura y bordados, hasta poemas, vídeos y performances, con la idea de «reescribir» nuestra historia con una mirada mucho más paritaria. 

Cultura e igualdad de género tienen que ir de la mano para que esa narrativa sea más justa. Por eso queremos “reescribir el mundo”, haciéndolo más feminista, más justo, más igualitario”, señala la comisaria, cuya exposición trata temas tan diversos como los techos de cristal, la corresponsabilidad y el racismo, y puede disfrutarse tanto de manera online como presencial en la sede de Fetico Confederal en Madrid. 

Cánones de belleza imposibles y diversidad funcional

La cultura acompaña pero también educa desde la infancia. Es por eso por lo que el trabajo de la artista Cristina Toledo en «Reescribamos el mundo» es toda una declaración de intenciones en contra de los patriarcales e inalcanzables cánones de belleza. Asfixiantes corsés, baños de cera y operaciones quirúrgicas llenan sus pinturas para denunciar el uso histórico de diversos artilugios para modificar los cuerpos femeninos. 

La fotógrafa Costa Badía también se vale de la función educativa del arte para romper con la normatividad. De esta forma, en sus imágenes cedidas a la exposición, visibiliza y representa cuerpos con diversidad funcional. 

Mirada al pasado para reivindicar el presente

Si bien la muestra invita a que «reescribamos el mundo», se hace sin olvidar el pasado. Como los collages de Aurora Duque de la Torre, que unifican los viejos discursos feministas con la nueva mirada actual. Otras en cambio vuelven la vista atrás para rescatar a mujeres olvidadas. Es el caso de Diana Larrea, que cada día, valiéndose de la genealogía como activismo, publica en una serie llamada «Tal día como hoy» en su Instagram la biografía de una artista para exigir una Historia del Arte más igualitaria.

Parecido es el caso del feminismo interseccional de Nélida Taque, que reivindica la Historia de lo Afro a través del retrato de mujeres que la han influenciado, y el de María María Acha-Kutscher, cuyas ilustraciones claramente inspiradas por la estética del cómic reflejan las luchas tanto feministas como raciales de todas partes del mundo. 

Contra la trata de mujeres

«Reescribamos el mundo» igualmente se posiciona en contra del trabajo sexual a través del arte. A golpe de aguja e hilo, la artista Sandra Paula Fernández denuncia la violencia contra las mujeres que emana de la prostitución y la cosificación de los medios en una serie de bordados feministas

Por su parte, la denuncia de Yolanda Domínguez tiene por escenario la madrileña plaza de Callao para visibilizar, a través de más de 100 kgs de flyers de publicidad de prostitución formando la palabra «Help», la explotación y esclavitud a la que se someten millones de mujeres y niñas en estado de vulnerabilidad.

Palabras y acciones que mueven el mundo

«Reescribamos el mundo» también deja claro el poder de las palabras a la hora de cambiar nuestra realidad. Por eso, reproduce dos poemas de la escritora Gloria Fortún que celebran el deseo entre mujeres y los cuerpos disidentes. La ironía de la periodista y humorista Nerea Pérez también está presente en la exposición a través de su libro, vídeo y obra teatral «Feminismo para torpes».

En cambio, la artista Verónica Ruth Frías se vale más de las acciones a la hora de remarcar la desigualdad de género existente en el arte. Su performance Pink Power recorrió la feria ARCO para denunciar la escasa presencia femenina en el mercado cultural y ahora forma parte de esta exposición tan necesaria como hermosa.