Madrid me mata

Diseños del proyecto "Madrid me mata", cortesía de María Lamuy.

«Madrid me mata», postales para denunciar las agresiones por delitos de odio

Natalia Ibáñez Guinea | Madrid - 28 octubre, 2021

Hace dos años, Roberto, conocido en la escena drag como «Roberta la Flaca», perdió la visión de un ojo tras recibir un puñetazo de un hombre que le gritaba «¿tú qué miras, maricón?». Su caso fue uno de los 321 incidentes de odio que el Informe del Observatorio Madrileño contra la LGTBIfobia registró en 2019 y ha sido el germen del proyecto «Madrid me mata», de la artista visual María Lamuy, para denunciar las agresiones por delitos de odio en la capital de España.

«Madrid me mata», que se ha financiado por el fondo Asistencial y Cultural de VEGAP y puede verse en el Espacio cultural Centro Cibeles hasta el 9 de enero de 2022, se compone de diez diseños en forma de postales que ilustran algunos de los delitos de odio ocurridos en los últimos años en Madrid.

Las ciudades esconden mucha violencia y yo utilizo el proyecto para hacer visible la de Madrid”, sentencia la artista en una entrevista con Efeminista.

Cuentos de terror en el Madrid actual

Cuando Lamuy llegó a la ciudad, quedó impactada por los «truculentos» rótulos cerámicos de las calles del casco antiguo madrileño. Y al investigar el porqué de esos curiosos nombres como «Calle de la Cabeza» o «Calle del Sombrerete» en el barrio de Lavapiés, se encontró con verdaderos cuentos de terror. 

«Lo que quería era contar otras historias pero más contemporáneas, otros eventos violentos que han sucedido, pero no del Madrid antiguo, sino del Madrid actual», relata la artista.

Elegir el formato postal tampoco ha sido casual. Además de facilitar que los visitantes de la exposición puedan recoger y coleccionar los diseños de forma gratuita, según expresa Lamuy, «nos remiten siempre a una ciudad para recordarla» y utiliza esta idea para «recordar a todas esas personas e historias que también están vinculadas a Madrid».

Visibilizar otras violencias

Hace un año, cuando Lamuy empezó a indagar en los delitos de odio acontecidos en Madrid, se centró en aquellos contra personas racializadas o LGTBI, sin embargo, le sorprendió descubrir crímenes aporofóbicos y capacitistas entre los datos. Esa es la razón por la que «Madrid me mata» incluye esas agresiones entre sus postales.

«Me quise apartar de las agresiones por misoginia y violencia de género porque hubiera necesitado más que un único proyecto para abordar estos temas, me focalicé en otros delitos de odio», subraya Lamuy, quien se ha marcado como objetivo visibilizar «violencias a las que no estamos habituados por no pertenecer a esos colectivos». 

Según datos del Observatorio Madrileño contra la LGTBIfobia, prácticamente cada mes de 2019 ocurrieron treinta incidentes de odio. Además una de cada seis agresiones sucede en la vía pública.

Frenar el odio

«No se sabe si las agresiones por delito de odio han aumentado o si lo que ha aumentado es una visibilización de la denuncia, pero sí que es verdad que hay un discurso muy político desde que hay un nuevo partido de derecha radical fascista que intenta sacar partido a base de información falsa haciendo creer que estas agresiones son de gente extranjera cuando en realidad los datos dicen que los agresores son principalmente hombres, españoles, blancos y jóvenes«, sostiene Lamuy.

El proyecto se completa con carteles expositivos, entrevistas en vídeo y una fuerte presencia en redes sociales para no solo denunciar las agresiones xenófobas, transfobas o lesbófobas tras las postales, sino también ofrecer recursos y vías de actuación a víctimas de violencias similares.

«Es muy importante que haya atención para las víctimas, que se lo pongan fácil, que no pongan trabas y que no sean escépticos, porque sucede», asevera la artista, quien además incide en que para acabar con las agresiones es clave una educación antirracista y con perspectiva de género.