Lean In

Fiesta de los Círculos. Imagen cedida por Lean In Network Barcelona.

Lean In Network Barcelona: ¿A qué te dedicarías si no existieran estereotipos?

Myriam Canal Solar | Madrid - 18 agosto, 2022

¿A qué te dedicarías si no existieran estereotipos, sesgos y barreras? Es la pregunta que «Lean In Network Barcelona», una asociación que busca inspirar, apoyar y ayudar a las mujeres en su desarrollo profesional, quiere que estas se planteen, sea cual sea el sector en el que desempeñen su trabajo.

Esta asociación es parte de la iniciativa «Lean In», surgida a raíz del libro de Sheryl Sandberg, «Lean In: Women, Work and the Will to Lead» (Vayamos adelante: Las Mujeres, El Trabajo Y La Voluntad De Liderar) (Conecta), que busca la intersección de las mujeres en el mundo laboral, exponiendo situaciones que han vivido en el ámbito profesional y personal y que han sido normalizadas sin darse cuenta del impedimento que les ha supuesto para progresar.

«Lean In Network Barcelona» ofrece, de manera altruista, herramientas a todas las mujeres que quieran adquirir o mejorar sus habilidades mediante pequeños grupos que se reúnen regularmente para aprender y compartir su experiencia, con el objetivo de crecer juntas. Los círculos pueden ser de temas muy diversos, que van desde la comunicación e influencia, el emprendimiento o el netgrowing hasta el bienestar emocional o la lectura, aunque existe la posibilidad de crear un círculo propio.

Conectar con las necesidades

El proyecto, que se extiende alrededor de todo el mundo, llegó a Barcelona de la mano de Ikuska Sanz, a la que más tarde se unió Eva Blanco, la actual líder y directora de relaciones institucionales de «Lean In Barcelona». Comenzó su andadura en esta asociación cuando el libro de Sandberg le hizo «abrir los ojos» y la ayudó a crecer profesionalmente, dice.

«Me di cuenta de cosas con las yo misma me había impedido crecer», afirma.

Decidió entonces investigar si en Barcelona había círculos -pequeños grupos de mujeres que se reúnen regularmente para aprender y crecer juntas-, con el objetivo de compartir su experiencia. «Pensé: esto lo tiene que saber más gente, tengo que ser capaz de transmitir lo que me está pasando a mí para ayudar a que más mujeres se desarrollen profesionalmente, porque nos necesitamos en esta sociedad», explica Blanco.

Y así se topó con Ikuska Sanz y juntas comenzaron a crear foros de debate hasta que, de repente, crecieron «exponencialmente» y se transformaron en Network, una red que agrupa diferentes círculos.

Este crecimiento vino motivado por la conexión «con las necesidades que esas mujeres tenían en el momento», a la vez que se realizaban actividades de interés que las ayudaban a progresar. «Dimos con un nicho, que faltaba en ese momento, y creamos una comunidad muy diversa», afirma.

«Para mí los círculos son las historias de éxito de Lean In porque crecen en comunidad y tienen un impacto en ella», precisa  Blanco y añade que «ayuda a que se sientan más seguras, a que aprendan de referentes, a que conecten, es decir, a crear una comunidad de aprendizaje», sostiene.

Compartir experiencias

En esta red barcelonesa, de más de 1.500 personas, son muchas las que se han animado a abrir sus propios círculos para compartir experiencias y ayudar con ellas a otras mujeres.

Esther Sardans, experta en habilidades comunicación, y Cristina Madrid, profesional del sector farmacéutico especializada en liderazgo y gestión de equipos, son dos de las mujeres que apostaron por compartir conocimientos sobre sus respectivos campos.

Sardans vio cómo las mujeres tenían «ciertas dificultades para trabajar un liderazgo más transversal» y, con el objetivo de empoderarlas «para que las relaciones fueran más sanas en su entorno profesional y que tuvieran comportamientos mucho más asertivos a la hora de negociar condiciones de trabajo o mejoras salariales», fundó el círculo «Comunicación e Influencia».

«Para mí lo más interesante que tiene el círculo es poder diversificar el conocimiento a través de las áreas vivenciales, de habilidades o de conocimientos que tienen las mismas mujeres. El proceso es escuchar necesidades y aplicar soluciones», explica la experta en Comunicación.

En un primer momento, cuando Cristina Madrid descubrió «Lean In Barcelona» se apuntó al círculo de Comunicación e Influencia por ser el que más se acercaba al campo al que se dedicaba, pero pronto se animó a crear sus propios círculos: «L.E.E.R. juntas», enfocado al crecimiento personal y profesional a través de la lectura, y «Netgrowing Club», junto a su amiga y también integrante de Lean In Nadia Samanamud, para ayudar a las mujeres a potenciar su red de contactos mediante la formación con expertas y expertos invitados.

La pandemia fue un revulsivo para ambas: el vertiginoso crecimiento de «Comunicación e Influencia» permitió a Sardans la creación de «pequeñas comunidades, como subcírculos, que trabajan habilidades concretas de la comunicación y la influencia», mientras que Madrid se animó a crear su segundo círculo para ayudar a otras en su «expertise»: el liderazgo y la gestión de equipos.

Fiesta de los Círculos

Además de las actividades organizadas por cada círculo, «Lean In Barcelona» se encarga de reunirlos a todos en la «Fiestas de los Círculos» dos veces al año para darles visibilidad entre toda la Network y fuera de ella y así animar a más mujeres a unirse a los círculos o crear los suyos propios.

Después de tres ediciones celebrándola online, la que se llevó a cabo en junio de 2022 fue presencial y las entradas se agotaron. Poder recuperar «ese Networking tan necesario y tan saludable para todas» dejó un buen sabor de boca, tanto a participantes como a organizadores, dicen.

Diversidad generacional

Uno de los aspectos que quieren potenciar es la diversidad generacional. Eva Blanco recuerda que en el último evento presencial que se organizó antes de la pandemia se acercó a hablar con unas «boomers» (nombre que reciben las personas nacidas entre 1946 y 1964) que no se habían planteado que en este tipo de iniciativas tuviesen cabida mujeres de todas las generaciones.

Y es que se asocia esta iniciativa a las nuevas generaciones; sin darse cuenta -como dice que les explicó Blanco-, de que «las jóvenes necesitan escucharos porque tenéis una experiencia que ellas no tienen y seguro que vosotras tenéis mucho que aprender de ellas».

Tampoco quieren que los hombres se queden atrás y los invitan a participar porque admite que «la igualdad no la vamos a conseguir las mujeres solas» y resalta la importancia de hacer a los hombres partícipes de esta conversación.

«Es muy importante tener hombres aliados. Esto lo debemos de hacer juntos, si no no conseguiremos cambiar nada», sostiene.

Un aprendizaje constante

El éxito que ha alcanzado «Lean In» viene de la mano de mujeres que realizan este trabajo de forma voluntaria e independientemente de su empleo. Ellas resaltan la importancia de «tener un equipo que, a pesar de saber que es una actividad de voluntariado, crea en ello y esté dispuesto a dedicarle tiempo».

A Eva Blanco le da «satisfacción» formar parte de este proyecto pues sabe que está «contribuyendo, aunque sea un poquito, a conseguir una sociedad mejor» y a la vez le permite «conocer gente maravillosa de la que «seguir aprendiendo y creciendo profesional y personalmente».

Cristina Madrid ha podido «conocer gente con sus mismas inquietudes, con la cual creas una conexión y te ayudas» y señala que «ver que lo que estás haciendo está sirviendo, y también ver que tu propia experiencia puede ayudar a otras personas es tan gratificante que quieres aportar ese granito de arena y no cuesta ponerle tiempo extra».

Para Sardans ha sido «un motor de energía, de motivación, de pasión, de entusiasmo e incluso de ganar confianza conmigo misma» y añade que ahora tiene «una visión mucho más clara» de que su «aportación profesional es determinante».

«Me ha ayudado muchísimo a entender que la vida de colaboración con otras personas y con otras mujeres es vital para avanzar», concluye Sardans.