Katrina Fotovat

Katrina Fotovat, en una imagen cedida por la embajada de Estados Unidos en España.

Katrina Fotovat: Las víctimas de violaciones en Ucrania son una «prioridad» para Estados Unidos

María G. de Montis | Madrid - 27 abril, 2022

El gobierno estadounidense tiene conocimiento de violaciones y abusos sexuales a la población ucraniana por parte del ejército ruso, según ha asegurado a Efeminista la directora de la Oficina de Asuntos Globales de la Mujer del Departamento de Estado de Estados Unidos, Katrina Fotovat, quien ha añadido que las víctimas son una “prioridad” en las acciones humanitarias que están realizando sobre el terreno.

«Estamos trabajando, desde una perspectiva humanitaria, para asegurarnos de que las mujeres, niños y comunidades vulnerables son una prioridad», ha afirmado la alta funcionaria este lunes, 25 de abril, a varios medios desde la embajada de Estados Unidos en Madrid.

«Nuestros esfuerzos sobre el terreno están centrados en las violencias de género y en la población refugiada, vulnerable al tráfico de personas», ha apuntado. Se estima que, por el momento, el conflicto deja más de cinco millones de refugiados en Ucrania, la mayoría mujeres y niños.

“Apoyamos y recopilamos la documentación de abusos contra los derechos humanos, pero también es importante reconocer el derecho de los países a la acusación, en este caso el de Ucrania. La justicia la tienen que definir ellos”, ha sentenciado la responsable de esta oficina, encargada de «empoderar a las mujeres y promover la igualdad de género».

El mundo no puede permitirse la desigualdad

La alta funcionaria ha pasado unos días en Madrid para establecer un “plan de colaboración” por la equidad de género con asociaciones y con el Ministerio de Igualdad, con quienes reconoce «muchos valores compartidos».

También con el presidente Pedro Sánchez, a quien ha alagado por ser el primer gobierno con «más ministras que ministros» y con quien busca seguir colaborando. En ese sentido Estados Unidos, ha recordado, también ha dado un paso adelante: la actual vicepresidenta, Kamala Harris, es la primera mujer en ejercer esa labor de la Historia, como también lo es la embajadora en España, la dominicana Julissa Reynoso.

«Seremos capaces de trabajar juntos para promover cambio», ha afirmado, poniendo como ejemplo de las líneas de acción que quiere seguir con España un reciente acuerdo con Dinamarca, Austalia, Corea del Sur, Suecia y Reino Unido para combatir el abuso y el acoso en línea.

En concreto, Fotovat ha trazado cuatro frentes de trabajo común con España: el clima, los conflictos, la crisis y la pandemia de COVID.

«Creo que la pandemia de COVID nos ha enseñado la importancia de incluir a mujeres y a asociaciones de mujeres» en la gestión y resolución de problemas, ha apuntado Fotovat.

«Las mujeres y niñas son la mitad de la población, pero demasiadas veces sus voces, experiencias y contribuciones son pasadas por alto o infravaloradas», ha enumerado. «Están constantemente infrarrepresentadas en los poderes políticos y económicos, pero sobrerrepresentadas en pobreza».

“La desigualdad puede reducir las habilidades de las sociedades para reducir conflictos, empeorar sus economías… es una oportunidad perdida para el crecimiento del mundo y el mundo no puede permitírselo”, ha afirmado.

Ucrania y Afganistán, en el foco

La responsable de la Oficina de la Mujer, que acumula más de veinte años de experiencia laboral en la defensa de los derechos humanos y de género, especialmente en escenarios de conflicto, ha destacado que su equipo trabaja en el Women Peace and Security Act, un documento que abarca a todas las áreas de gobierno y con el que Estados Unidos se compromete a incidir en las cuestiones de género al trabajar «en áreas de conflicto».

«Buscamos áreas de representación para mujeres líderes, para asegurarnos de que van a mesas de negociación», ha aseverado. “El género es una prioridad para nuestro gobierno. Estamos muy pendientes de las vulnerabilidades y de las medidas de protección, asegurándonos de que sus voces se escuchen».

Fotovat también ha hecho referencia a la situación de las mujeres afganas, oprimidas por el gobierno talibán, que llegó al poder después de que Estados Unidos dejase el país en agosto del año pasado.

“En veinte años la educación aumentó”, se ha defendido. “Y sé que hay evacuadas y refugiadas por todo el mundo, pero los esfuerzos internacionales en Afganistán continúan. La historia no ha acabado”.

El negacionismo, enemigo común

La alta funcionaria estadounidense reconoce en el negacionismo de la violencia de género, que «ha aumentado tras la pandemia», un enemigo común entre todos los gobiernos, así como una tarea con la que muestra compromiso: «Hay una parte muy importante en la educación», ha explicado.

«Hay que reconocer el poder de la tecnología, de las redes sociales», y animar a los hombres a que resalten y demanden «la inclusión de mujeres en sus debates y trabajos», ha asegurado.

«Las redes sociales se han convertido en algo muy importante que mantiene a todo el mundo conectado», ha añadido Fotovat, quien reconoce que el negacionismo de la violencia de género «siempre va a estar ahí», pero anima a combatirlo desde gobiernos e instituciones «con datos y dando voz a los jóvenes que defienden la libertad de género».

Preguntada por la posición de su oficina sobre la autodeterminación de género, Fotovat ha reconocido que su trabajo “abarca a las mujeres en toda su diversidad: a la población LGBIQ, a mujeres con discapacidad, a minorías religiosas y raciales”.

“Son las más vulnerables: ayudándolas ayudamos a toda la población”, ha concluido.

Sin embargo, la representante ha preferido no posicionarse “en el debate sobre el aborto” y se ha limitado a responder que su equipo busca “empoderar a las mujeres y asegurar su acceso a la justicia y a las leyes”, tal y como “esté descrito en su legislación”.