
Fotografía de archivo del Festival feminista EQUIS, cuya primera edición se realizó en 2019. Foto: Cortesía.
Festival feminista EQUIS, cine sin estereotipos de género en Ecuador
“Salir de la burbuja” para constatar la realidad que afrontan muchas mujeres en sociedades aún machistas y que siguen reproduciendo estereotipos es una de las premisas de la III edición del Festival feminista EQUIS de Ecuador, que se realiza entre el 10 y 21 de noviembre de manera virtual y presencial.
El festival “invita al público a sentir y a sentirse. Va desde lo personal hasta lo colectivo“, ha explicado a Efe su co-directora, Virginia Sotomayor.
Eliminar estereotipos
En “las películas no siempre vas a sentir alegría, felicidad, hay algunas que también hacen sentir tristeza, injusticia, indignación. Esto es parte de darnos cuenta de todas estas violencias que viven las mujeres y niñas, de conocer otras realidades y, a través de ese conocer y conocernos, encontrar formas de cambiar y de cambiarnos”, ha señalado Sotomayor.
Y es que -añade- se debe aceptar que “nacimos en este sistema que genera violencia contra la mujer y esto implica que muchas veces tenemos acciones que también son machistas, violentas y de las que no nos damos cuenta porque en la sociedad se ha normalizado”.
La co-directora del festival sostiene que cada uno tiene la capacidad de cambiar y contribuir a que disminuya la violencia, al apuntar que en unidad se puede transformar la sociedad, pues “es un trabajo personal y conjunto”.
Desde el campo de las artes, EQUIS pone lo suyo al proyectar películas que no perpetúan estereotipos de género y que reflejan la enorme diversidad de las mujeres y sus realidades.
“Si no nos enteramos de lo que le pasa a otras mujeres y niñas, es como que vivimos en una burbuja que no nos permite actuar”, ha apuntado al indicar que las mujeres afrontan diversos tipos de violencia: abuso sexual, inseguridad en el espacio público, desigualdad salarial, inequidad laboral y todo tipo de acoso.
Y en medio de un mundo bombardeado por las imágenes, “muchas de nosotras aún no conocemos bien nuestro cuerpo, todavía no nos aceptamos tal como somos porque vivimos en una sociedad que todo el tiempo nos dice que no somos suficientemente altas o flacas o… todas estas características que cambian en cada sociedad, pero que siguen siendo presiones que tenemos constantemente”, se ha lamentado.
Sin revictimización
En la III edición del Festival se proyectarán 46 películas en funciones virtuales para todo Ecuador y presenciales en las ciudades de Quito y Cuenca.
El Festival ha cuidado mucho que con los temas no se revictimice a la persona que se retrata en la película, que no perpetúe estereotipos de género y que “verdaderamente tenga la intención de reflejar otras realidades a las que no estamos acostumbrados a ver en contenidos cinematográficos”.
En su formato presencial, EQUIS ha iniciado en Quito con una función al aire libre en la emblemática Plaza del Teatro Sucre, en el Centro Histórico, con la película “Mi edad, la tuya y la edad del mundo” (México, 2021), de la cineasta mexicana Fernanda Tovar.
La versión “en línea” estará compuesta por 38 películas, agrupadas en doce funciones y disponibles para todo el territorio ecuatoriano durante los doce días del Festival, que incluirá foros y conversatorios.
Las películas del Festival EQUIS
Entre estas películas se destacan Limiar/Umbral (Coraci Ruiz, Brasil, 2020), documental autobiográfico realizado por una madre que sigue la transición de género de su hijo.
Además, Jungle (Louise Mootz, Francia, 2019), un íntimo retrato, lleno de energía, de mujeres parisinas que rompen estereotipos, ganadora del Premio al Mejor Mediometraje en el Festival Visions du Réel 2020 y seleccionada en Best of Fests en el Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam-IDFA-2020.
Asimismo, Cut the Chit Chat/En el salón (Léa Forest, Francia, 2020), una conversación acerca del amor, el sexo, el bullying y la experiencia de ser un hombre con ocho jóvenes entre doce y diez y ocho años, en una peluquería.
Son cerca de medio centenar de largometrajes que invitan a sentir no solo en lo positivo ante esa tendencia humana de buscar la felicidad permanente, sino que llevan al espectador por diversos recovecos de la vida, por los altos y bajos, en busca de “sentir lo que les pasa a otras, de salir de nuestra burbuja y reconocer que no porque no me pase a mi, significa que no le pase a nadie”.
“Generar esa curiosidad, ese cuestionamiento hace que poco a poco vayamos cambiando también nuestras actitudes. La única forma de poder transformar algo es dándonos cuenta“, ha finalizado Sotomayor.