• Un visitante pasa junto a la obra "Cuarto de baño", de la artista Isabel Quintanilla, mientras visita el espacio dedicado a la galería Leandro Navarro en la feria internacional de arte contemporáneo ARCO 2022. EFE/ Mariscal

  • Una visitante observa la obra "Reflexión de contrarios. Caleidoscopio 1993", de la artista Inés Medina, mientras visita el espacio dedicado a la galería José de la Mano en la feria internacional de arte contemporáneo ARCO 2022. EFE/ Mariscal

  • Un visitante pasa junto a la obra "Entrada de casa", de la artista María Moreno, expuesta en el espacio dedicado a la galería Leandro Navarro en la feria internacional de arte contemporáneo ARCO 2022. EFE/ Mariscal

  • Un par de visitantes observan la obra "Confesionario Santiago", de la artista Amalia Avia, mientras visita el espacio dedicado a la galería Leandro Navarro en la feria internacional de arte contemporáneo ARCO 2022, en el recinto ferial IFEMA de Madrid. EFE/ Mariscal

  • Una visitante observa la obra "Dialéctica Bi-Tridimensional (Instalación) 1980-81", de la artista Inés Medina, mientras visita el espacio dedicado a la galería José de la Mano en la feria internacional de arte contemporáneo ARCO 2022. EFE/ Mariscal

ARCO: El arte hecho por mujeres «arrasa» pero tiene poca visibilidad

María Muñoz Rivera | Madrid - 25 febrero, 2022

Mari Puri Herrero tiene una carrera artística tan larga y con obras tan buenas como las de sus coetáneos masculinos, pero «la visibilidad ya es otra cosa». No es la única, muchas artistas han pasado y siguen pasando desapercibidas en el mercado del arte. La feria española de arte contemporáneo ARCO les dedica por segundo año una sección.

El arte de las mujeres arrasa cuando se presenta en el mercado pero, y es muy duro decirlo, tiene una situación muy complicada de visibilidad hasta ese momento”, dice a Efe el galerista José de la Mano, que apuesta este año en ARCO por la obra de la vasca Inés Medina, una artista “consagrada pero desconocida”.

Las obras de Inés Medina y Mari Puri Herrero se pueden ver estos días en ARCO en el apartado “Proyectos de Artistas”, una serie de espacios distribuidos por la feria, que por segundo año consecutivo muestra solo arte de creadoras.

Aunque el mercado del arte y los museos cada vez cuidan más la obra de las mujeres, queda camino por recorrer. ARCO no proporciona datos oficiales sobre presencia de mujeres, los últimos son de 2018, cuando la Asociación de Mujeres en las Artes Visuales Contemporáneas (MAV), reveló que solo el 19% de los artistas presentes eran mujeres.

Dar visibilidad a las mujeres, lo más complicado

“Estamos en el momento de dar visibilidad a las mujeres, que es lo más complicado”, dice De la Mano, responsable además de presentar en sociedad a otras artistas como la escultora catalana Aurélia Muñoz.

“Cuando empezabas como artista en aquella época ya sabías que iba a ser diferente. Un hombre lo tenía más fácil, por ejemplo, para viajar y formarse”; explica Herrero, que añade tuvo la suerte de poder hacerlo. “Yo viaje mucho, pero no era lo corriente, la mujer, quizás, tenía que ser más recatada”, reflexiona.

Para su galerista, Álvaro Alcázar, con quien trabaja desde 1981, las creadoras se merecen “tener más presencia en el mercado artístico”. Por eso apuesta por Herrero, lo hace desde el principio, primero fue su madre y ahora él: “Ella forma parte de la historia de la galería y merecía estar muy presente en esta edición”.

De la Mano, por su parte, dio con Medina “tras un análisis “sesudo” con historiadores e instituciones. “Al ver la obra lo tuvimos claro”, dice sobre la artista, que desde finales de los 70 hace “instalaciones exquisitas”, de corte minimalista, que han evolucionado al diseño de arte por ordenador.

“Ella era consciente de que lo que hacía era excepcional y su momento llegaría”, explica.

Los precios, lejos de los de sus compañeros

Los precios de Herrero y Medina están muy lejos de los de sus compañeros. Pocas artistas de la feria, como la serbia Marina Abramovic, igualan el de los creadores hombres.

La galería Leandro Navarro fue una de las que apostó por las mujeres desde sus inicios. Lo hizo en la década de los setenta y arriesgando doblemente, ya que además de representar artistas femeninas, escogió aquellas que trabajaban el realismo en una época en la que la abstracción era el movimiento de vanguardia.

Carmen Laffón, María Moreno, Amalia Avia o Isabel Quintanilla son algunas de las pintoras que “de manera natural iniciaron una carrera y fueron figuras esenciales para el realismo”, explica Íñigo Navarro, al frente de la galería, que expone en el espacio “40+1” de ARCO obras de cuatro mujeres fundamentales para el realismo español pero que ahora apenas aparecen en los libros de historia.

Aunque gozaron de visibilidad y reconocimiento, el galerista cree que dedicaron parte de su familia. Isabel Quintanilla era mujer de Francisco López, Amalia Avia de Lucio Muñoz y María Moreno de Antonio López. Todos se conocieron como estudiantes en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, aunque los hombres alcanzaron más fama y prestigio.

Antonio López se ha esforzado en los últimos años en poner en valor la obra de su mujer María Moreno, fallecida hace unos años. La obra de Moreno ha sido cedida por él y no está en venta, pero sí estuvo presente en la primera edición de ARCO, en 1982, y ha querido prestarla para este aniversario.