• "Córcoles en primavera", 1978. Lápiz sobre cartulina, 72 x 96,5 cm. Colección de la artista.

  • "Calle Levante", 1977. Óleo sobre lienzo, 61 x 75 cm. Colección de la artista.

  • "Gran Vía I", 1989. Óleo sobre lienzo, 81,5 x 89,5 cm. Galerie Claude Bernard, París.

  • "Entrada de casa", 1980. Óleo sobre lienzo, 90 x 75 cm. Colección de la artista.

María Moreno, otra gran pintora perdida en la sombra

Carmen Sigüenza - 22 febrero, 2020

La pintora María Moreno murió el pasado 17 de febrero, a los 87 años. Fue miembro del grupo de los realistas madrileños junto a su marido el pintor Antonio López con quien fue protagonista de la exposición «Realistas de Madrid», que pudo verse en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza entre febrero y mayo de 2016, y muestra donde colgaron algunos de sus cuadros por última vez.

Pintora en la sombra

Con una pintura llena poesía, detalles, delicadeza y luz, tanto que en muchas ocasiones su luz parece que se doblaba, ya que se decía de ella que era «la luz de Antonio López»,  Moreno ha sido otra de las grandes pintoras que han estado a la sombra. Una artista oscurecida, en parte, por la obra de su marido, un Antonio López, que en el documental «La luz de Antonio», de 2015,  decía que le «enamoró» su pintura. «Captaba la luz, el alma de las cosas», decía.

Y también ensombrecida porque las mujeres artistas, más si pertenecías a la generación de los 50 con una España en blanco y negro, eran invisibles en el mundo del arte.  

Más allá del realismo

María Moreno nació en Madrid en 1933 y se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, donde ingresó en 1954 para cursar los estudios de Bellas Artes, especializándose en pintura. Desde los años setenta del siglo XX, su obra comenzó a mostrarse y a formar parte de colecciones internacionales.

En 1973 se celebró una exposición individual de su obra en la galería Herbert Meyer-Ellinger de Frankfurt y en 1990 tuvo lugar una importante exposición en la galería Claude Bernard de París.

Antonio López y Madrid

María y su marido, el pintor Antonio López (Tomelloso, Ciudad Real, 1936), pertenecían al grupo histórico y generacional de pintores y escultores que vivieron y  trabajaron en Madrid, desde la década de 1950, unidos tanto por el vínculo de su formación y de su trabajo como por sus relaciones personales y familiares.

Además de María y Antonio, el grupo lo componían el escultor Julio López Hernández y su mujer Esperanza Parada; el escultor Francisco López Hernández , hermano de Julio; su mujer, la pintora Isabel Quintanilla y Amalia Avia, casada con el artista Lucio Muñoz.

No todos nacieron en Madrid, pero esta ciudad fue el lugar principal de residencia y trabajo de todos ellos, y muchas veces objeto de sus obras.

Los paisajes y las flores

La pintura de María Moreno formó parte de varias muestras colectivas, como la organizada en 1991 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, además de en numerosas colecciones privadas y colecciones públicas de Fundació Sorigué, Lérida; Artium, Vitoria; Museo de Arte Contemporáneo de Toledo; Colección Iberdrola, Bilbao; o el Kupferstichkabinett, Kunsthalle, Hamburgo.

La  obra de Moreno trata desde el paisaje, con un lugar destacado para Madrid, pero también para La Mancha; los retratos de su entorno más próximo, en su primera etapa. También los interiores, presentes desde el comienzo de su carrera; y los bodegones, los jardines y las flores, por las que tuvo especial predilección a partir de los años 1990.