Abril Camino feminista

La escritora Abril Camino, autora de "Las 27 citas de Charlotte May". Foto: Nines Minguez

Abril Camino: «La lucha feminista actual está dentro de casa»

Cristina Bazán | Guayaquil - 13 septiembre, 2022

Charlotte May tiene lo que siempre ha querido, pero la presión familiar en su 30 cumpleaños le hace replantearse todo su futuro, por lo que se propone conseguir un amor y una vida supuestamente ideal que no encaja con su forma de ser. Esta es la historia de la protagonista de «Las 27 citas de Charlotte May», una novela que cuestiona el romanticismo tradicional y con la que su autora, Abril Camino, reflexiona sobre la lucha feminista actual que, asegura, «está dentro de casa».

«Hay un estigma sobre la mujer soltera. Es alucinante que a un hombre de 40 años se le siga viendo como un triunfador que sale, que se divierte, un soltero de oro. Y una mujer de 40 años soltera es como: «Ay, pobrecita. Se ha quedado sola». A mí me lo dicen mucho y digo que no estoy sola, que estoy soltera. Vivo sola, pero pongo un pie fuera de mi casa y estoy rodeada de gente. Esa identificación de soltera con sola es tristísima y súper injusta», cuenta en una entrevista con Efeminista Camino (A Coruña, 1980).

Una situación que, afirma, pese a la fortaleza del movimiento feminista, puede llegar a tambalear la vida de cualquier mujer, incluso de las que pueden estar más convencidas de que dejarse llevar por esos estereotipos de género no es el camino que quieren seguir.

Con esta novela (Planeta, 2022), Camino se estrena en la comedia, un género «dificilísimo», que, dice, es el «más injustamente tratado del mundo». «A la gente le parece muy fácil porque es muy fácil de leer y se identifica que al ser muy fácil de leer, debe de ser muy fácil de escribir. Yo en el tiempo que tardo en hacer una comedia te hago ocho dramas», dice.

Pero difícil también para ella y para su personaje, pues la autora tenía miedo de que Charlotte no le cayera bien a la gente. «Porque seguimos teniendo, nos guste o no, un cierto reparo a la mujer protagonista de una novela romántica que es fuerte, decidida, borde, porque ella a veces es súper desagradable hablando con sus amigos. Tenía miedo de que la gente quisiera una Bridget Jones, sin ninguna crítica al personaje, pero no era la novela que yo quería escribir».

La nueva novela de Abril Camino

P: ¿Cómo nace esta novela?

R: El impulso vino de la vida real. El germen fue un lunes en el que tres amigas me contaron los desastres de citas que habían tenido ese fin de semana con tres chicos diferentes. Y todas acabaron el relato diciéndome que tenía que escribir una novela sobre eso.

Esto fue en el 2016, pero se quedó en mi mente. De ahí a lo largo de estos años imagínate cuántas amigas me dijeron: «Vaya desastre. El otro día quedé con un chico…». Y entonces empecé a apuntarlas y hace un par de años dije que me apetecía escribir una comedia.

Yo siempre me he movido en el terreno del drama y cuando pensé en lo de la comedia acudí a ese gran documento en donde tenía todo escrito y tenía más de 30 citas desastrosas. Tenía media novela escrita, solo había que articular todo.

P: Si bien las citas son lo medular de la historia, la crisis que tiene Charlotte, la protagonista, es lo que realmente mueve todo. ¿Qué quería contar con ese personaje?

R: A mí me gusta transmitir un mensaje en mis novelas y aquí es que al final Charlotte sigue siendo la misma persona se enamore o no. Y lo de la crisis de los 30 es algo que quise parodiar porque existen esas crisis, la de los 25, 30, 35.

Yo me acuerdo que me pasé un año entero diciendo que tenía la crisis de los 25 y mi madre y mis primos mayores me decían: «Anda crisis de los 25. La vida es maravillosa, qué tontería». Yo creo que esas crisis al final las identificamos con una edad, pero suelen provenir de algo que está latente en nuestro interior.

Y en el caso de Charlotte hay una mezcla de esa presión que muchas veces recibimos las mujeres, porque creo que solo nos pasa a las mujeres, del: «Ah, se te va a pasar el arroz»; «Ah, te vas a quedar para vestir santos», no sé qué. «Treinta y soltera» o «treinta y cinco y soltera». 

Por lo que ella, en parte porque su familia se pone así de pesada el día de su cumpleaños y en parte porque tiene un caos mental, piensa que está incompleta y que tiene que buscar al amor de su vida. Y eso evidentemente es irónico, y espero que todo el mundo lo haya entendido así, porque por supuesto que una mujer no está incompleta por no tener pareja.

La presión hacia las mujeres

P: Cuenta que cambió un poco las anécdotas para que sean creíbles porque la realidad superaba la ficción, pero lo de las crisis sí pasa en realidad.

Sí, sí. Su evolución durante esos meses en los que busca el amor, los descubrimientos que va haciendo sobre sí misma y sobre las relaciones y demás, eso sí está muy suavizado, porque al fin y al cabo ella es un personaje muy libre. Es una chica súper independiente económicamente y profesionalmente a la que le encanta su vida, que se rodea de unos amigos muy excéntricos, Londres, año 2022. Pero evidentemente eso es una parte muy pequeña del mundo.

En otros entornos la presión es mucho mayor. A mí directamente no me ha pasado, pero está el típico padre de un amigo o amigo de mis padres medio lejano que dice: «Ay, -a mi madre le pasa mucho- ¿y cuándo te va a dar nietos» y mi madre siempre dice: «El trabajo de mi hija no es darme un nieto, si vienen genial, si no vienen no es mi problema». Entonces claro que ahí la realidad supera mucho a la ficción.

P: Y aunque es un personaje muy fuerte se replantea sus creencias…

R: Sí, totalmente. Ella parecía la última candidata posible a que le llegara una crisis como esa. Y también era un poco para reflejar que nadie está libre de que en un momento determinado sus principios vitales se tambaleen o de que la presión externa que crees que te da igual a lo mejor en un determinado momento te tambalea un poco. Así que es bueno tratar de estar un poco protegidas, entre comillas, para saber diferenciar lo que es un capricho temporal de un deseo real.

Portada del Libro «Las 27 citas de Charlotte May», de Abril Camino.

«La lucha feminista actual está dentro de casa»

P: ¿Y por qué cree que esto sigue influyendo tanto pese al avance y fortalecimiento del movimiento feminista?

Yo he estado muy vinculada a movimientos feministas desde hace mucho tiempo y con el paso de los años he llegado a la conclusión de que en casi todo el mundo y en nuestra generación, mujeres de 35 o 40 hacia abajo, todo lo público lo tenemos bastante claro y lo estamos consiguiendo.

Hay leyes de igualdad en muchísimos países, aunque ahora se está viendo retrocesos, pero tenemos muy claro, la gran mayoría, que queremos estudiar, trabajar, formarnos y ser independientes económicamente.

Yo he tenido debates con compañeras feministas en los que les he dicho que la lucha actual está dentro de casa, no está en las calles. Tengo amigas comprometidísimas con el movimiento feminista, pro aborto, pro igualdad de derechos, que se han manifestado continuamente en los días de la mujer, pero que al final acaban una relación con un hombre y hasta que no empiezan otra sienten que están perdiendo el tiempo. Y a mí eso me parece terrible, eso de lo que nos han convencido, que somos medias naranjas.

No, somos naranjas enteras. Si luego nos apetece juntarnos con un limón, estupendo, pero no estamos incompletas mientras no encontremos a otra persona. La soltería no es un estado de transición entre dos relaciones, es un estado que a veces es elegido y a veces no y ya está. 

«Hay cierta responsabilidad de la ficción»

P: ¿Y cómo la literatura puede contribuir a acabar con este estigma?

R: Creo que el secreto de todo en la vida es la educación. Lo que pasa es que la educación tarda muchos años en dar frutos. Evidentemente si empezamos a educar ahora, a lo mejor estamos 10 o 15 años sin resultados. Y también hay una cierta responsabilidad de la ficción. Es decir, yo he escrito una comedia romántica y creo que Charlotte no puede dejar más claro que cuando estaba obsesionada con enamorarse, estaba enajenada. Y que cuando el amor surgió o no es una situación natural.

No estoy diciendo que nos dejemos de enamorar, no. Pero no nos obsesionemos con la vida de pareja. Ni con un solo modelo de pareja.

Creo que también la ficción nos permite a quienes la creamos mostrar más realidades que la de tener un novio en la universidad, conseguir trabajo, casarse luego de tres años y tener un hijo y después otro. Que está genial, tengo amigos que han hecho eso y son súper felices, pero no es un una fórmula universal ni que tenga que funcionarle a todo el mundo.

P: Precisamente han sido las películas, la literatura y la música las que, en parte, han ayudado a perpetuar estos estereotipos…

Sí, sí sí. Pero la primera educación que recibimos es la que tenemos en casa, eso también es muy importante. Y en casa podemos haber visto, generalmente, padres casados y felices o contra viento y marea, pero que aguantaban. O divorcios que se han gestionado muy mal. Entonces es muy difícil que tengamos unos referentes del amor.

O eres justo hija de esos padres que se quieren muchísimo, que tienen un amor súper sano y que aceptan otras realidades o de esos padres que se han separado con una relación súper civilizada, y creo que cualquiera de los dos casos son minoría, o es muy difícil que tengas unas buenas bases para tu futura relación de parejaPorque al final todos copiamos, queriendo o sin querer, lo que vemos en nuestras casas. Y luego eso añadimos a la ficción.

Ya desde algunos años se están haciendo ficciones muy igualitarias y muy interesantes, pero sigue habiendo películas y libros en los que el final feliz es una chica que acaba con un tío malo. Y algunas de esas historias han enamorado mucho al público y han sido súper leídas o vistas.