García-Junco amor romántico

Imágenes sacadas de su perfil de redes sociales.

Aura García-Junco critica la idea del amor romántico en «El día que aprendí que no sabía amar»

Lara Malvesí | Barcelona - 19 abril, 2022

La escritora mexicana Aura García-Junco ha combinado en su último libro, «El día que aprendí que no sabía amar», literatura con ensayo sociológico para analizar, con perspectiva feminista, la idea del amor romántico «que hemos mamado culturalmente desde niños».

La autora, seleccionada por la revista Granta como una de las mejores narradoras en español menores de treinta y cinco años, ha puesto en duda en su nueva novela lo que  «lo que se nos dice acerca del amor», desde la literatura clásica romana hasta la actual industria del entretenimiento.

La sociedad «se siente amenazada por la mujer no monógama», pues la ve como «un ataque a la línea de flotación de esa idea del amor romántico que hemos mamado culturalmente desde niños», ha explicado en una entrevista con Efe.

Invitación a repensar los patrones

García-Junco (Ciudad de México, 1988) arranca el libro desnudándose metafóricamente y explicando una escena que le pasó realmente cuando expuso que su forma de entender las relaciones no era desde el mito del amor romántico ni las relaciones monógamas, y le respondieron con paternalismo que entonces no estaba «amando de verdad».

Fue entonces cuando ella hizo el «click» mental y se dio cuenta de que quería huir de ese esquema, explica.

«El peso otorgado a la idea de exclusividad en una relación amorosa es un tema que levanta pasiones y que está marcando algunos de los debates más interesantes de los últimos años. En el fondo, se nos educa para aspirar a una utopía: al día en que finalmente descubramos el Amor Verdadero y encontremos a nuestra media naranja», ha explicado la autora.

«Pero la fantasía del amor romántico, lejos de ser la eterna felicidad que nos promete, es el origen de muchas de nuestras miserias, y está atravesada por expectativas en las que se mezclan contexto político, cultural e historia personal», añade la joven mexicana.

García-Junco apunta que, «más que una crítica a la monogamia, ‘El día que aprendí que no sé amar'(Seix Barral) es una invitación a repensar los patrones que mantienen a la sociedad dividida en un binarismo que cosifica al otro y nos impide tener expectativas más realistas y relacionarnos con personas de carne y hueso, y no con un ente abstracto dibujado en nuestra imaginación».

Mucha cultura detrás

«Se vende esa idea de amor romántico por el que debes darlo todo por esa persona, esa idea que dice que todos tenemos una media naranja, que el amor verdadero dura toda la vida, lleva al matrimonio, y la aspiración de todo el mundo debe ser a ese tipo de amor», apunta García-Junco.

La autora mexicana considera que, dado que existe esa idea del amor, se vive como «amenaza» la idea de la mujer no monógama que, aunque sea de forma más sutil que con el mero insulto, es tildada de «puta» y su marido de «calzonazos».

Además, recuerda que en las sociedades cristianas se castiga el disfrute del sexo y que existen multitud de «prejuicios» en torno «a la idea de sexualidad considerada desde el hedonismo egoísta».

La joven explica que, aunque muchas mujeres, en paralelo a las nuevas teorías feministas, huyen del amor romántico, no hay que «culpabilizarse» si existe una brecha entre lo que deseamos y lo que «racionalizamos».

«Es algo cultural, hay que tener paciencia porque es un proceso muy largo, hay mucha cultura detrás, no hay que fustigarse», ha añadido.

Aura García-Junco, considerada una de las nuevas voces de la literatura latinoamericana, que obtuvo una beca en la Fundación para las Letras Mexicanas, es colaboradora en varias publicaciones y autora de la novela «Anticitera, artefacto dentado» (2019).