Foto de archivo de la poeta Gloria Fuertes, 1998.

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25 años sin la poeta Gloria Fuertes, la Emily Dickinson chulapa

Carmen Sigüenza | Madrid - 27 noviembre, 2023

Veinticinco años sin la gran poeta y cuentista Gloria Fuertes, tierna, libre, feminista, divertida, irónica con ese vozarrón tan carismático, que enamoraba con sus rimas a niños y grandes. Murió el 27 de noviembre de 1998 en su querido Madrid, uno de los protagonistas de su vida y de su obra.

Murió con la certeza de no haber sido reconocida por la mayoría de sus compañeros poetas, porque su obra poética para adultos quedó sepultada por su popularidad televisiva y su dedicación a la literatura infantil.

Nacida en el madrileño barrio de Lavapiés el 28 de julio de 1917,  con una infancia dura y triste, su obra está incluida en la generación de los 50, la de los escritores de posguerra, pero a pesar de su fama gracias a ser uno de los rostros más queridos de la pequeña pantalla en los 60, los 70 y los 80, no tuvo el reconocimiento de sus compañeros poetas.

25 años sin Gloria Fuertes

"Uno de los grandes pesares fue esa falta de reconocimiento entre los poetas", explicaba Jorge Cascante en el prólogo  de "El libro de Gloria Fuertes", que publicó Blackie Books en 2017,  con motivo del centenario de Fuertes. Una edición con textos inéditos que incluían más de 300 poemas, 80 fotos nunca vistas, 12 dibujos hechos por la poeta, notas y recortes de prensa, páginas de sus cuadernos de notas y la biografía de ella más completa hasta la fecha, lo que hacen de este su libro canónico.

"Ella quería que todos los poetas fuesen amigos, que se llevasen bien y que no se ignorase la poesía más adulta que escribía por culpa de su fama televisiva o su popularidad en el mundo infantil".
"A pesar de contar con el apoyo de grandes nombres puntuales (no así de la mayoría) como Cela, Caballero Bonald, Gil de Biedma o José Hierro, la poesía de Gloria Fuertes no llegó al público como a ella le hubiera gustado que llegase", precisa Cascante.

Fuertes participó en el movimiento del Postismo, una corriente literaria y artística de renovación de las vanguardias de principios de siglo, junto con Edmundo de Ory, Francisco Nieva o Fernando Arrabal. Fue profesora de español en Pensilvania (Estados Unidos), gracias a la ayuda de su gran amor, la hispanista Phyllis Turnbull.

La Emily Dickinson chulapa

"Apenas existen referencias biográficas que no hayan sido extraídas de sus poemas confesionales, los cuales son a menudo medias mentiras o mentiras por completo. Como una Emily Dickinson, pero en chula, Gloria disfrazaba su realidad en sus poemas", escribe el editor.

Foto de archivo de la poeta Gloria Fuertes, 1998. Efe/Archivo/Paco Torrente

Gloria Fuetes nunca ocultó que era lesbiana en la España franquista en blanco y negro.  "La vida de la poeta, que no poetisa -remarca el editor- estuvo marcada por la Guerra Civil. Sufrió el hambre, el frío, la incertidumbre, fue un punto de inflexión absoluto en su vida. Ella misma decía que, sin la guerra, probablemente no habría escrito poesía jamás", precisa.

"Fuertes hizo del humor su forma de entender el mundo, su defensa y bandera".

"Sus temas principales fueron siempre la muerte, la soledad, el desamor..., pero enfocados a menudo con gracia. Le encantaban los chistes, estudiaba su composición, y el humor planeaba por encima de su vida de forma constante", añade Cascante.

“Mujer de verso en pecho”, como a ella le gustaba denominarse y título de uno de sus libros de 1995, Fuertes escribió: “No quiero ser maestra de nada/me conformaría/con ser una lección/de algo”.

Fuertes es autora de obras tan simbólicas como "Poeta de guardia" (1968) "La gata chundarata y otros cuentos" (1974),  "Las tres reinas magas" (1989), "Versos fritos" (1995), "Cangura para todo" (1967),  "Diccionario estrafalario" (1997),  o "Pecábamos como ángeles" (1997). También fue colaboradora del programa de TVE "Un globo, dos globos, tres globos".