Los ganadores de los Premios Gabo 2026 posan en el Teatro Municipal Jorge Eliécer Gaitán este viernes, en Bogotá (Colombia). EFE/ Carlos Ortega
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La brasileña Gabriela Biló y la española Isabel Cadenas, entre las personas galardonadas con el Premio Gabo
La brasileña Gabriela Biló recibe en Bogotá el Premio Gabo en la categoría de Fotografía por el trabajo 'Cómo sobreviven las democracias', publicado en el diario Folha de S.Paulo, mientras el premio en la categoría de Audio ha sido para el pódcast producido por la televisión vasca 'Se llamaba como yo', recibido por la periodista vasca Isabel Cadenas Cañón, una investigación sobre el impacto de la violencia de ETA a partir del asesinato en 1960 de la niña Begoña Urroz.
El reportaje premiado en la primera jornada del Festival Gabo, "retrata uno de los episodios más decisivos de la historia reciente de Brasil: el intento de golpe de Estado" del 8 de enero de 2023 y el posterior juicio y encarcelamiento del expresidente Jair Bolsonaro, indicó la Fundación Gabo, creada por el nobel colombiano de Literatura, Gabriel García Márquez.

La brasileña Gabriela Biló, tras recibir el premio en la categoría Fotografía del XIV Festival Gabo de periodismo, en Bogotá (Colombia). EFE/Carlos Ortega
"En medio de los retrocesos democráticos que ha habido en el mundo, Brasil ha mantenido una defensa de la democracia que este trabajo expone de forma clara. La serie fotográfica no solo cumple con todos los estándares técnicos y periodísticos, sino que consigue un trabajo redondo sobre un tema relevante", detalla el jurado al otorgarle el premio a Biló.
Al premiar este trabajo, el Premio Gabo 2026 "reconoce la excelencia fotográfica de un trabajo que sigue con perspectiva crítica la actualidad noticiosa, y que desde un medio de comunicación se ocupa de relatar un asunto nacional para llevar un registro a la gente en el día a día", agrega la Fundación Gabo.
"Nací creyendo que la democracia estaba garantizada, pero entendí que nada lo está. Solo con periodismo e información de calidad podremos defenderla", expresa Biló en portugués al recibir el premio de manos del periodista brasileño Rosental Alves.
Al galardón de Fotografía llegaron también como finalistas Carlos Barrera por 'Aquí lloran en Guatemala los deportados de Trump', una historia fotográfica del regreso forzado de miles de guatemaltecos deportados de Estados Unidos, publicada en El Faro (El Salvador); y Luis Javier Maguiña, con 'Los que siguen nombrando', un proyecto visual que documenta las huellas de la represión en Perú, publicado por el medio Hamutay Colectivo.
En la gala del Premio Gabo, que se lleva a cabo en el Teatro Municipal Jorge Eliécer Gaitán, de Bogotá, la Fundación Gabo reconoce los mejores trabajos periodísticos de Iberoamérica en las categorías de Audio, Cobertura, Fotografía, Imagen y Texto.
Los premios Gabo
El periodismo que desafía el silencio, cuestiona las versiones oficiales y permanece en el terreno para comprender realidades complejas fue el gran protagonista en la entrega del Premio Gabo 2026, que reconoce trabajos de España, Brasil y El Salvador.
La ceremonia, celebrada en el Teatro Municipal Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá, abrió la XIV edición del Festival Gabo con una defensa del periodismo como un oficio que, en palabras del director y cofundador de la Fundación Gabo, Jaime Abello, sigue siendo indispensable porque "todavía sabe hacer las preguntas que importan".
Abello aseguró que, en un contexto de sobreabundancia de información y creciente polarización, "nunca habíamos tenido tanta información disponible y al mismo tiempo nunca ha sido tan complejo comprender el mundo".
Durante la ceremonia, los asistentes rindieron homenaje a los periodistas asesinados en Colombia este año, Mateo Pérez Rueda y Cristian Herrera.
"Hay listas que ninguna organización tendría que escribir. La FLIP lleva 30 años escribiendo una de ellas", afirma la directora ejecutiva de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), Sofía Jaramillo, quien recuerda que ambos hacen parte de los 171 periodistas asesinados por informar en Colombia.
La directora de la FLIP advierte además que "el asesinato de cada periodista deja una historia sin terminar" y "también le arrebata a una comunidad la posibilidad de conocer mejor su propia realidad", antes de concluir que "ninguna historia merece la muerte de quien la cuenta".
Los premiados
El Premio Gabo en la categoría de Texto fue para 'El exilio nos alcanza', de Carlos Martínez y Óscar Martínez, de El Faro, quienes dedicaron el reconocimiento a los periodistas salvadoreños obligados al exilio y reivindicaron la comunidad del periodismo iberoamericano frente a los intentos de silenciar la prensa.
Isabel Cadenas y su mirada sobre ETA
En Audio fue premiado el pódcast producido por la televisión vasca 'Se llamaba como yo', recibido por la periodista vasca Isabel Cadenas Cañón, una investigación sobre el impacto de la violencia de ETA a partir del asesinato en 1960 de la niña Begoña Urroz.

La periodista española Isabel Cárdenas (i) tras recibir el premio en la categoría de Audio del XIV Festival Gabo de periodismo, en Bogotá (Colombia). EFE/Carlos Ortega
Cadenas afirma que las historias que permanecen ocultas "terminan regresando como dolor heredado, como un fantasma o como mentira de Estado" y aseguró que los periodistas seguirán ahí "para romper esos silencios".
Desde Brasil llega el premio en Imagen para el documental Terceirão – um ano, quatro vidas, recogido por Caio Cavechini, quien agradece a los cuatro jóvenes protagonistas por abrir las puertas de sus vidas y permitir que el equipo contara algunos de sus momentos más difíciles.
El premio en Cobertura fue para 'A política da bala', una investigación sobre la violencia policial en São Paulo que pone el foco en las víctimas de las operaciones de seguridad y en la necesidad de documentar sus historias.
La mirada desde el terreno
El Reconocimiento a la Excelencia fue entregado a Catalina Gómez Ángel, corresponsal colombiana radicada desde hace casi dos décadas en Teherán, quien defiende el valor de permanecer sobre el terreno para contar los conflictos.
"Para eso estamos los periodistas, para detectar esos cambios y contarlos. Nuestro oficio consiste primero en intentar entender", afirma Gómez Ángel.
La periodista también reivindica "la importancia de estar en las calles, de viajar alrededor de los países que cubrimos, de observar, de conversar, pero especialmente de oír a aquellos que tienen algo que decir, pero que muchos no quieren escuchar", y dedica el reconocimiento "a muchas mujeres en lengua hispana y portuguesa que hemos elegido contar el mundo lejos de nuestras fronteras".
La ceremonia también dio espacio a otro de los debates que atraviesan el oficio como la violencia sexual dentro de las redacciones, como apunta la periodista colombiana Jineth Bedoya, quien hace dos meses ha denunciado ante la Fiscalía a un colega.
"La justicia tendrá la última palabra, pero yo, como periodista y como sobreviviente de violencia sexual, tengo el deber ético de no silenciarme", afirma Bedoya, quien defiende la construcción de memoria "a través de un buen periodismo".