pioneras fotografía

Detalle de la hoja de negativos de la obra "Morgue y Hospital" (Valencia), de la Autora Gerda Taro. EFE/Alex Cruz

Día Mundial de la Fotografía: Las pioneras siguen siendo invisibles para la historia

Laura de Grado Alonso | Madrid - 19 agosto, 2021

Elizabeth Fulham, Isabel Agnes Cowper, Anna Atkins, Madama Fritz, Dolores Gil de Pardo o Gerda Taro, daguerrotipistas itinerantes, fotógrafas, investigadoras, encargadas de estudios familiares o reporteras gráficas, son algunas de las pioneras que forman parte de la historia de la fotografía, aunque su obras «siguen sin recibir el reconocimiento que se merecen».

Así lo reivindica la historiadora del arte y experta en historia de la fotografía Stéphany Onfray, que ha aprovechado la celebración del Día Mundial de la Fotografía, 19 de agosto, para arrojar luz sobre un grupo de fotógrafas que aún no salen en los libros de historia.

Cada año se conmemora el nacimiento de este arte en honor y recuerdo de lo que ocurrió un 19 de agosto de 1839, cuando Luis Daguerre presentó ante la Academia de Ciencias de Francia el daguerrotipo, que permitió capturar una imagen a través de un proceso químico, y que luego daría lugar al desarrollo de la fotografía.

«Me sigue sorprendiendo la falta de rigor con la que nuestra sociedad ha documentado y registrado el trabajo fotográfico de las mujeres«, critica la doctoranda en “Mujeres y fotografía en Madrid (1850-1870)” por la Universidad Complutense de Madrid.

Pioneras de la fotografía olvidadas y eclipsadas

Ejemplos paradigmáticos de este olvido, según Onfray, son el caso de la escocesa Elizabeth Fulhame (fl. 1794), de la que se sabe muy poco a pesar de sus brillantes trabajos acerca de las combustiones, que fueron importantísimos para la propia idea de fotografía.

O la historia de la inglesa Isabel Agnes Cowper (1826-1911), quien a pesar de haber trabajado durante más de 23 años como fotógrafa oficial del South Kensington Museum (anterior nombre del Victoria & Albert Museum de Londres), ha estado eliminada de la historia de la institución hasta hace muy poco.

Otras fueron «eclipsadas por ser familiares del fotógrafo oficial de la galería y se las consideró simples auxiliares», explica la experta. Es el caso de Constance Talbot (1811-1880), considerada la primera mujer en tomar una fotografía, que en 1832 se casó con el inventor del método fotográfico de positivo-negativo William Henry Fox Talbot. O de Geneviève Disdéri (1817-1878), una de las primeras fotógrafas francesas que regentó el estudio familiar en Brest (Bretaña francesa) mientras su marido, el fotógrafo Eugène Disdéri, probaba su suerte en París.

Los nombres de Anna Atkins (1799-1871), Julia Margaret Cameron (1815-1879) o Lady Clementina Hawarden (1822-1865) sí tuvieron la suerte de contar con algo más de atención por parte de la historiografía.

«Cada una de estas fotógrafas, y las que todavía quedan por descubrir, han aportado algo a la fotografía, tanto por el interés que como grupo han prestado a este nuevo medio, como por la relación personal que cada una de ellas mantuvo con la cámara fotográfica», explica Stéphany Onfray.

Primeras fotógrafas en España

Junto a ellas, tres daguerrotipistas itinerantes francesas viajaron por España en los años 1850 y recorrieron la península ofreciendo sus famosos «retratos al daguerrotipo», así lo anunciaban en los diarios de la época. Fueron Madame Valepery, Madame Senges y Madame Fritz, consideradas de las primeras mujeres en ejercer la fotografía profesionalmente en España.

Durante estos primeros años de implantación del medio, «muchas fotógrafas no se autoconsideraron como tales», explica Onfray, lo que según ella «pudo impedir la conservación de muchas fuentes provenientes de los estudios y, con ello, retrasar el desarrollo del estatus de ‘mujer fotógrafa’ en la historiografía internacional».

Aun así hay ejemplos de mujeres que empezaron a fomentar una cultura fotográfica en las distintas regiones de España durante estos años, como fueron Polonia Sanz (¿?- 1892); la valenciana Josefa Plá Marco (1830-1870); Alejandrina Alba (1838-ca. 1911); Fernanda Pascual (fl. 1838-1868); la catalana Dolores Gil de Pardo (1842-1876); la andaluza María Pastora Escudero (1842-1875); o María Cardarelly (1845-1910), que fue la primera fotógrafa en contar con un estudio propio en Galicia, autora de uno de los famosos retratos de Rosalía de Castro. Todas ellas llevaron a cabo el oficio de fotógrafas, que «se transformó en una de las primeras fuentes de inclusión en la vida laboral para muchas mujeres».

«Tanto a la luz como en la sombra, las mujeres aportaron nuevas ideas técnicas, compositivas e incluso mercantiles a un medio que, en aquel entonces, se encontraba en un momento clave para su expansión científica, comercial y artística», añade Onfray.

Con el cambio de siglo, destacan figuras como la de Sabina Muchart Collboni (1858-1929), que desarrolló toda su vida profesional en Andalucía en una época en la que era más frecuente encontrar fotógrafas aficionadas. Inmortalizó retratos, monumentos, paisajes y tipos, fiestas o eventos como las corridas de toros de la época.

Reporteras gráficas durante la Guerra Civil

También cabe mencionar a un grupo de reporteras gráficas y fotoperiodistas que cubrieron, cámara en mano, la Guerra Civil Española. Es el caso de Gerda Taro (1910-1937), creadora de la figura de ‘Robert Capa’, pseudónimo bajo el que ella y su pareja, Endre Friedmann, publicaban su trabajo fotográfico. Está considerada la primera mujer fotoperiodista en inmortalizar un frente de guerra. Dejó un legado visual que muestra el sufrimiento de la guerra con todo su dolor, pobreza, hambre y desesperación. Murió en un accidente durante la Batalla de Brunete.

Por su parte Kati Horna (1912-2000) tomó imágenes de la guerra en la retaguardia con el objetivo de reflejar el trauma del conflicto y romper con el discurso heroico, además de reflejar las escenas cotidianas que se vivían en el frente. Publicó sus imágenes en  la revista Umbral, así como en Libre Studio, Mujeres Libres y Tierra y Libertad. Durante su trabajo en España pudo retratar a personalidades como la histórica anarquista Emma Goldman.

Otra de las fotografías icónicas de Goldman en España la tomó la polaca Margaret Michaelis-Sachs (1902-1985), de quien destaca una serie del entierro de Buenaventura Durruti. Trabajó como fotógrafa para el Grupo de Arquitectos y Técnicos Catalanes para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea (GATCPAC) y como propagandista para el Comisariado de Propaganda de la Generalitat de Catalunya.

«Es urgente» integrar a las mujeres en discurso histórico

Menos conocida es la fotógrafa sudafricana Vera Elkan (1908-2008), quien recorrió España entre diciembre de 1936 y enero de 1937, visitó diversos frentes donde se dedicó, especialmente, a documentar la actividad médica y a fotografías a las brigadas francesas, inglesas y alemanas.

Ahora, reclama la experta, para recuperar a todas estas figuras excluidas de la historia de la fotografía «es urgente integrar estos relatos paralelos al discurso histórico y artístico imperante».

Y por ello aplaude iniciativas como #Nosinfotógrafas, que «visibiliza la labor de numerosas mujeres mediante la constitución de un listado de profesionales» a la vez que «defiende la inclusión de las mujeres en los eventos dedicados a la fotografía».