Serena Williams familia

La tenista estadounidense Serena Williams golpea la bola durante el partido frente a la suiza Belinda Bencic en la primera jornada del Mutua Open de Madrid en 2014. EFE/Emilio Naranjo/Archivo

Serena Williams: «Nunca quise tener que elegir entre el tenis y una familia»

Efeminista - EFE | Toronto - 10 agosto, 2022

La tenista estadounidense Serena Williams, ganadora de 23 títulos de Grand Slam, ha anunciado este 9 de agosto en una carta publicada en la revista Vogue que está preparada para dejar el tenis en las próximas semanas y ha puesto de nuevo el foco sobre la conciliación entre el deporte de élite y la maternidad y el que una deportista «tenga que elegir» entre su carrera y su vida familiar.

«Créanme, nunca quise tener que elegir entre el tenis y una familia. No creo que sea justo. Si fuera un hombre, no estaría escribiendo esto porque estaría jugando y ganando mientras mi esposa está haciendo el trabajo físico de expandir nuestra familia. Tal vez sería más como Tom Brady (la estrella del fútbol americano) si tuviera esa oportunidad», ha escrito la tenista, quien ha sugerido que su retiro será tras el Abierto de Estados Unidos.

Estas declaraciones, aclara Williams, no significan que no le guste ser mujer o mamá. «Amé cada segundo de estar embarazada de Olympia». «Estuve trabajando hasta el día en que tuve que presentarme en el hospital, aunque las cosas se complicaron mucho del otro lado. Y casi hice lo imposible: mucha gente no se dio cuenta de que estaba embarazada de dos meses cuando gané el Abierto de Australia en 2017″.

Sin embargo, dice, cumplirá 41 años a finales de septiembre «y algo tiene que pasar».

La deportista tiene una hija, Alexis Olympia Ohanian Jr., que nació el 1 de septiembre de 2017, tras un complicado parto en el que sufrió un embolismo pulmonar.

Escoger entre el tenis y la familia

Es precisamente una anécdota ligada a su pequeña hija Olympia, quien le ha manifestado que desea tener una hermana menor, que da pie a esta sincera carta en la que la tenista, considerada la mejor de la historia, anuncia que está lista para seguir adelante, pese a que esta ha sido una decisión muy difícil.

«Para mí no hay felicidad en este tema. Sé que no es habitual decir esto, pero siento mucho dolor. Es lo más difícil que jamás podría imaginar. Lo odio. Odio tener que estar en esta encrucijada. Desearía que pudiera ser fácil para mí, pero no lo es. Estoy desgarrada: no quiero que termine, pero al mismo tiempo estoy lista para lo que sigue», asegura.

Williams cuenta que su médico le ha dicho a su esposo y a ella que pueden agrandar su familia cuando estén listos, pero que «definitivamente» no quiere «volver a quedar embarazada como atleta». «Necesito tener dos pies dentro o dos pies afuera».

Las palabras de la deportista contrastan con las del también ganador de 22 títulos de Grand Slam, Rafael Nadal, quien cuestionado sobre si su futura paternidad va a suponer algún cambio en su vida profesional lo ha descartado por completo.

«La forma en que cambia la vida no lo sé porque no tengo experiencia en ello, pero no tengo previsto que esto suponga un cambio en mi vida profesional», dijo Nadal hace unos meses en Mallorca.

La nadadora Ona Carbonell también se ha referido a la conciliación en el deporte en varias ocasiones. De hecho, durante los últimos Juegos Olímpicos criticó que la organización no le dejara viajar con su hijo pequeño, que estaba en período de lactancia.

«Se necesita visibilidad, que sea un tema natural y que haya más igualdad con los hombres, que haya salas de lactancia, que se pueda viajar con los hijos a las competiciones, mejores becas y apoyo económico, muchas cosas se necesitan cambiar para que otras deportistas que tengan que dar este paso lo tengan mejor», dijo en una entrevista con EFE en marzo de este año.

El legado de Serena Williams

Serena Williams ha sido determinante en decir que, pese a que el tenis ha sido toda su vida, elegiría construir una familia en lugar de su currículo en este deporte. Decisión que finalmente ha tomado.

La deportista, quien se convirtió en tenista profesional a los 14 años, ha ganado en siete ocasiones el Abierto de Australia, otras siete veces Wimbledon, seis Abiertos de Estados Unidos y tres Roland Garros. Pero ha dicho que espera que en el futuro la gente piense en ella «como un símbolo de algo más grande que el tenis».

Además, ha anunciado que se enfocará en sus negocios empresariales, específicamente en Serena Ventures, una firma de capital de riesgo que comenzó hace unos años y que planea utilizar para impulsar el talento femenino. «A veces lo similar atrae a lo similar. Los hombres se escriben grandes cheques unos a otros, y para que podamos cambiar eso, más personas como yo deben estar en esa posición, retribuyéndose a sí mismas».

«Me gustaría pensar que gracias a mí, las mujeres atletas pueden ser ellas mismas. Pueden jugar con agresividad y levantar los puños. Pueden usar lo que quieran y decir lo que quieran y patear traseros y estar orgullosas de todo», ha dicho.