Ona Carbonell conciliación

La nadadora de sincronizada, Ona Carbonell, durante una entrevista con EFE en la que explica cómo concilió la maternidad con volver al deporte de élite a través de su documental "Empezar de nuevo". EFE/ Kiko Huesca

Ona Carbonell: La conciliación en el deporte es un tema tabú

Óscar Maya | Madrid - 11 marzo, 2022

La nadadora Ona Carbonell (Barcelona, 1990) ha estrenado un documental en el que muestra cómo concilió la maternidad con volver al deporte de élite, con la cita de los Juegos Olímpicos de Tokio en mente. Un «tema tabú» que espera poder ayudar a visibilizar y mejorar a la par que asegura que ser madre supone «un valor añadido» para las deportistas.

«Ona Carbonell: Empezar de nuevo» es una producción original de Rakuten TV que se ha estrenado gratis y en exclusiva en la plataforma el 2 de marzo, y en la que deja atrás sus éxitos deportivos para poner su «gotita de agua» en la conciliación y en demostrar que se puede volver a competir «al mismo nivel e incluso mejor».

«La conciliación en el deporte es un tema tabú»

Pregunta: ¿Qué supone para usted el mostrar al mundo todo lo que ha vivido compaginando la maternidad con volver a competir en la élite?

Respuesta: Estoy un poco nerviosa. No como antes de competir en unos Juegos, pero cuando lo vas grabando es una cosa pero cuando te das cuenta de que lo va a ver mucha gente: 50 países, cinco idiomas, da cierto respeto. Al principio me costó aceptar hacer este documental porque soy muy celosa de mi intimidad e intento separar mi vida personal de la profesional.

Pero vi que el relato valía la pena, que la maternidad y la conciliación en el deporte le queda mucho camino por recorrer. Es un tema tabú, hay pocas ayudas, poca visibilidad y yo estoy feliz de poder poner mi gotita de agua (ríe) en este camino y esperemos que dentro de unos años no tengamos que hablar de esto.

P: Si tuviera que grabar otro de lo que ha sido su vida, ¿qué parte elegiría?

R: No sé, es muy difícil. Supongo que de la carrera y la vida de un deportista. No de los éxitos, del camino, las caídas, las derrotas y cómo las personas aprendemos de ese camino y nos hacemos más fuertes.

«No sabía si estaba siendo buena madre o buena deportista»

P: ¿Qué fue lo más duro a la hora de volver a entrenar tras ser madre?

R: No hemos hecho un postparto normal, que digamos (ríe). No podía correr ni hacer cosas de impacto ni abdominales porque el suelo pélvico y la abdominal se me estaba cerrando, pero empecé a entrenar muy pronto. Paso a paso, pero rápidamente y sin parar (ríe).

P: No es lo mismo a cuando un deportista tiene una lesión, pero sí en el hecho de tener que parar y dejar de hacer lo que llevas haciendo toda la vida. ¿Cómo gestionó esto mentalmente?

R: No ha sido nada fácil. Primero porque casi no dormí en todo un año y luego tenía que rendir físicamente 10 u 11 días horas seis días a la semana. Ver poco a mi hijo, estar cansada, plantearme las cosas. No sabía si estaba siendo buena madre o buena deportista; el no llegar a ningún lado. Pero ver la carita de Kai y cómo mis compañeras me han ayudado y han visibilizado esta situación.

«La maternidad es un valor añadido»

P: En la primera parte del documental, su preparador físico dice que íbamos a ver una Ona «más completa aún» de lo que era antes de ser madre. ¿Lo notó en la piscina?

R: Estoy plenamente segura de que la mujer puede volver a su plenitud deportiva e incluso mejor después de la maternidad. Hay pocos referentes, esperemos que haya más. Yo tuve poco tiempo, sentí que si hubiese tenido algunos meses más hubiera estado más tranquila. Llegué muy agotada por el tema de la lactancia y el desgaste que eso suponía. Pero creo perfectamente que estaba a muy buen nivel y si hubiera tenido más meses hubiese sido todavía mejor.

P: Al revés de lo que se dice en el deporte de motor, donde se suele comentar que tras formar una familia pierdes alguna décima.

R: Es difícil, eso está claro. Y el entrenamiento invisible como tu fisio, repasar las coreografías, descansar, cuidarte. No puedes hacerlo porque tienes una criatura muy pequeña. La fatiga es mucho mayor, pero te da herramientas mentales y emocionales el haber pasado por la maternidad. Esto es un valor añadido. Hay que equilibrar varias cosas.

P: A partir de su experiencia, ¿cómo se puede mejorar la conciliación de la maternidad con el deporte de élite?

R: Necesitamos que nuestro entorno, que la sociedad confíe en que podemos volver a rendir y ser grandísimas deportistas porque a veces se juzga de que una vez eres madre no vas a ser la misma. Eso es un impedimento para las mujeres porque ya tienes suficientes dudas como para que duden más de ti. Esto hay que cambiarlo. Luego, obviamente, que haya más información porque no hay nada. Se necesita visibilidad, que sea un tema natural y que haya más igualdad con los hombres, que haya salas de lactancia, que se pueda viajar con los hijos a las competiciones, mejores becas y apoyo económico, muchas cosas que se necesitan cambiar para que otras deportistas que tengan que dar este paso lo tengan mejor.

La experiencia de Ona Carbonell

P: Usted se encontró con que cuando volvió de los Juegos Olímpicos de Tokio ya no podía darle el pecho a su hijo. ¿Cómo le afectó?

R: A día de hoy no se puede tener que renunciar a la lactancia o a tu objetivo como profesional. Queda mucho por recorrer en este sentido. Se está evolucionando y poco a poco se habla más del tema. La Federación de Fútbol ha hecho bajas maternales, hay mujeres deportistas, futbolistas que se están empezando a quedar embarazadas. Está cambiando y evolucionando hacia mejor.

P: La edad le da madurez dentro y fuera de la piscina. Usted forma parte de la gran generación de deportistas españolas de la historia. ¿Siente que ha dejado un legado en la base para que haya más Ona Carbonell?

R: Más que los éxitos, mi intención ha sido ser un ejemplo en cuanto a valores, disciplina, ser la más puntual del equipo, el respeto, el sacrificio. Esto es lo que me encantaría que dejara un legado; no las medallas porque son algo efímero. El camino es lo importante. Visibilizar y que entiendan los jóvenes que la derrota es el camino del éxito, que la heroína no es quien gana medallas, es Rafa Nadal que se cae y se levanta. Espero que esta parte sea la que llegue a los niños y las niñas.

P: Cuando su hijo Kai vea este documental ya siendo consciente de lo que le rodea, ¿qué cree que va a pensar?

R: No lo sé (ríe). Simplemente espero que le dé alas para luchar por sus sueños y sus retos, sean los que sean. Y que nada es imposible, que nadie nos puede poner barreras.

P: ¿Y el futuro de Ona Carbonell, cuál es?

R: Sigo entrenando un par de días a la semana con la selección, obviamente más relajado. Mi idea es continuar, pero necesitaré, espero, una baja maternal normal, volver con tranquilidad y tener una maternidad normal.