Mujeres agitan pañuelos en una manifestación que conmemora los 4 años del Aborto Libre en Colombia, en Bogotá (Colombia). EFE/ Martina Castells

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Frente a la ofensiva antiderechos sexuales y reproductivos, expertas reclaman blindar la diplomacia feminista

Irene Escudero | Madrid - 11 junio, 2026

Los recortes de la ayuda global y el auge de la ultraderecha han impactado gravemente en las mujeres de todo el mundo, especialmente en lo que se refiere a sus derechos reproductivos y sexuales, generando un aumento de la mortalidad materna, de embarazos no deseados y adolescentes en un panorama que, según líderes mundiales, es muy grave.

"A nivel global, la situación es muy grave. (...) Tenemos una responsabilidad hacia nuestra generación más joven, hacia las mujeres jóvenes y los hombres jóvenes, para ofrecerles un mundo en el que puedan prosperar", dice a EFE la directora ejecutiva del Fondo de Población de la ONU (UNFPA), Diene Keita, que es contundente: "hay que garantizar un acceso equitativo para las mujeres en cualquier lugar del mundo" para asegurar que "la igualdad de género sea una realidad".

Situación crítica

Hace ya un año y medio que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que desmantelaría Usaid y aunque algunas ayudas al desarrollo se han mantenido, los recortes han ido sobre todo hacia programas de salud sexual reproductiva y apoyo a mujeres y personas LGTBI en todo el mundo.

Un estudio publicado el pasado marzo en el portal científico BMJ Global Health alerta que lo de Trump no es nuevo, pues cada vez que hay un cambio de Administración en Estados Unidos -de democrática a republicana- los recortes que se producen en planificación familiar producen un aumento del 10,5 % en la mortalidad materna (44,7 muertes adicionales por 100.000 nacidos) en los países que dependen de la ayuda estadounidense.

Todo esto a través de la 'Global Gag Rule' (Ley Mordaza Global) con la que se extiende la prohibición del aborto a cualquier organización estadounidense que trabaje fuera del país y también a organizaciones internacionales que quieran recibir dinero estadounidense.

800 mujeres mueren al día por causas maternas prevenibles

La UNFPA ya alertó de las consecuencias: puede derivar en 17,1 millones de embarazos no deseados y 34.000 muertes prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto. Además, un estudio publicado en la revista 'Health Policy and Planning' calculó que las muertes maternas en seis países vulnerables de África pueden incrementarse un 45 % de media, siendo Níger y Nigeria los países con más riesgo.

"La cifra global total, fuera de los contextos de conflicto, es de 800 mujeres que mueren al día, lo cual equivale a la capacidad de un avión jumbo. Cada uno de los días del año mueren mujeres por causas maternas que son completamente prevenibles", alerta Keita, que recientemente ha participado en Madrid en la V Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista.

Y también en América Latina, la segunda región con más embarazos adolescentes, hay preocupación: "con la actual administración estadounidense, todo lo que tiene que ver con el aborto o que suene a salud sexual y reproductiva ha sufrido un corte completo en los fondos de cooperación. Esto ha afectado a muchas organizaciones de base y a otras que realizan un trabajo a nivel nacional, limitando su acceso a recursos para continuar trabajando y, en muchos casos, para sobrevivir", explica a EFE la directora de la organización mexicana de derechos humanos GIRE, Rebeca Ramos.

La directora de la organización mexicana de derechos humanos GIRE, Rebeca Ramos, durante una conversación con EFE. EFE/Laura de Grado

Frente a esta vulnerabilidad, desde UNFPA recalca que "las mujeres son las que corren un mayor riesgo y las que se ven afectadas de manera desproporcionada por lo que está sucediendo en todo el mundo, ya sea en contextos de conflicto o en situaciones de normalidad".

La crisis financiera internacional obliga, no obstante, a reformular estrategias globales para impulsar la autosuficiencia de cada país. "Estamos llevando a cabo cada vez más movilizaciones de recursos nacionales para que los propios países compren, por ejemplo, los productos de salud sexual para su población, lo cual es algo positivo", remarca Keita.

La directora ejecutiva del Fondo de Población de la ONU (UNFPA), Diene Keita, durante una entrevista con EFE. EFE/Laura de Grado

Los derechos sexuales como arma política

Ya no son solo los recortes internacionales sino que el auge de discursos de extrema derecha contra los derechos de las mujeres y a favor de lo que consideran "la familia tradicional", también crean impacto y vuelven los derechos sexuales y reproductivos un arma política.

"Estos grupos no solo se expresan a través de la sociedad civil o de organizaciones religiosas de corte ultraderechista, sino también por parte de Estados que están siendo liderados por este tipo de figuras que no están de acuerdo ni con el reconocimiento ni con el ejercicio de las diversidades en términos sexuales, ni tampoco en términos de las decisiones reproductivas", apunta Ramos, que pide a los estados progresistas "que sean muy claros" en su defensa y reconocimiento de estos derechos.

Además, derechos como el aborto pueden ser usados "como una moneda de cambio en las negociaciones", alerta la directora de GIRE: "en negociaciones de corte comercial, los derechos sexuales y reproductivos acaban siendo sacrificados para obtener otro tipo de acuerdos en diferentes ámbitos".

Ocurre, por ejemplo, en negociaciones de tratados comerciales: "Si se ha avanzado en términos de acceso al aborto legal y seguro en un país, pero se tiene enfrente a otro Estado donde no hay un reconocimiento pleno de los derechos sexuales y reproductivos en materia de aborto, se puede llegar a dejar a un lado las demandas que tienen que ver con la salud reproductiva en pro de alcanzar dicho acuerdo comercial. Esto es algo que, por lo menos a nivel nacional en países de la región de Latinoamérica, hemos visto que sucede", detalla la activista.

"La mayoría de la ciudadanía apoya estos derechos"

Sin embargo, desde UNFPA y otras organizaciones como el Centro para los Derechos Reproductivos, coinciden en enviar un mensaje tranquilizador: "El retroceso que presenciamos hoy en día es más ideológico que real (...) lo que vemos es un intento de asustar a la población para que renuncie a ellos, pero asustar a las mujeres para que abandonen su autonomía corporal es difícil", dice Keita.

"En realidad estamos menos polarizados de lo que a nuestros opositores les gustaría hacernos creer. Contamos con muchísimos más aliados, y tenemos a muchísimas más personas, gobiernos y miembros de la opinión pública comprometidos con los derechos reproductivos y respaldándolos, que aquellos que se oponen a los mismos", coincide desde la directora para Europa del Centro de Derechos Reproductivos, Leah Hoctor.

E incide en que es importante recordarlo: "A veces, quienes se oponen a estos derechos se hacen oír con mucha fuerza; tal vez disponen de una gran cantidad de recursos y gozan de mucha visibilidad. Sin embargo, lo que observamos en los países de todo el mundo es que los datos de los sondeos y de la opinión pública demuestran que la mayoría de la ciudadanía apoya estos derechos".

La directora para Europa del Centro de Derechos Reproductivos, Leah Hoctor, durante una entrevista con EFE. EFE/Laura de Grado

Ventana de oportunidad

Es una visión "quizás ingenua", confiesa Hoctor, pero mira a su país, Irlanda, donde creció en un contexto que "no era precisamente favorable para las mujeres y las niñas, ni para los derechos sexuales y reproductivos, y sin embargo ha cambiado muchísimo".

Aunque no cree que haya que restarle importancia a las amenazas. "El peligro es muy real y hemos visto en muchos países, como en los Estados Unidos, el impacto del retroceso y la situación tan difícil que provoca en la vida de las personas", alerta la experta, también invitada a la Conferencia de Madrid.

Y para luchar contra ello, cada gobierno -incluso los progresistas como España, incide Hoctor- debe examinar sus propias leyes y políticas y analizar "qué dicen los datos respecto a las mejoras que aún se deben realizar, qué brechas en el acceso sigue experimentando la población y qué medidas se pueden adoptar".

"Considero que la forma más eficaz de prevenir el retroceso y de responder a las reacciones adversas es buscar el progreso de manera incansable", incide la experta irlandesa.

Y Ramos añade en que "en estos momentos en los que existe un enfrentamiento y un ataque directo en contra del multilateralismo, en contra de los derechos humanos y en contra de los feminismos, una política exterior feminista donde los Estados muestren el compromiso político que tienen frente al ejercicio de las decisiones de los derechos sexuales y de los derechos reproductivos se convierte en un aliado importantísimo".

Pero también es necesario la financiación, pues "si algo se considera verdaderamente importante y serio, entonces es obligatorio respaldarlo con recursos económicos", subraya Hoctor, quien pide "sistemas de financiación muy sólidos y sostenibles para la igualdad de género, para la diplomacia feminista y para la salud y los derechos sexuales y reproductivos, entre otros ámbitos".

"En los tiempos que corren, es fundamental que contemos con políticas feministas porque este asunto se encuentra en el centro mismo de las vidas humanas", resume la directora de la UNFPA.