Casquet sexualidad

La periodista Noemí Casquet, en la redacción de EFE durante una entrevista. EFE/Eduardo Oyana

Noemí Casquet: «Mi propósito es liberar a través de la sexualidad»

Irene Dalmases | Barcelona - 3 enero, 2022

La periodista y escritora Noemí Casquet decidió hace mucho tiempo especializarse en sexualidad; con un apellido como el suyo, bromea, tampoco podría dedicarse a otra cosa. Ya en su época como estudiante de periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona era conocida como «la del sexo», un apelativo que la persigue hasta el día de hoy.

Ahora, confiesa en una entrevista con EFE, «folla poco y escribe demasiado». Y es que acaba de terminar sus dos últimas novelas, Cuerpos Almas (Ediciones B), protagonizadas por Ruth, una mujer que busca en diferentes cuerpos su propia identidad.

Ya sea como escritora, periodista, presentadora (está al frente del programa de RTVE Llámalo X), empresaria (es la directora de la plataforma de educación sexoafectiva Santa Mandanga) o influencer en Instagram, donde acumula más de dos millones de seguidores, el discurso de Casquet es una apuesta constante por la naturalización del sexo, así como por la ruptura del tablero del actual sistema social y sus normas de juego «para crear nuevas partidas».

La naturalización del sexo

Para la comunicadora (Sabadell, Cataluña, 1992), «el sexo ha sido el motor de cambio y liberación personal más grande», y cree que «también puede serlo para mucha gente». Se lo demuestran sus seguidores cuando la ven por la calle, asegura, agradeciéndole su presencia en redes y medios «con mensajes muy bonitos».

Otros lo hacen a través de internet: «Muestran unas emociones brutales y esto es la gasolina para seguir en la lucha, porque la lucha pesa muchísimo, y más cuando ya llevas doce años en ella», explica.

«Mi propósito y mi trabajo es liberar al máximo de personas posibles a través de la sexualidad».

Una tarea también para los hombres

Normalizar esta cuestión, añade Casquet, es una tarea tanto de hombres como de mujeres. «No se se puede seguir perpetuando lo establecido, esas series de amor romántico de mierda o esas películas con empotrador que nos meten en nuestro imaginario social», apunta.

«La cultura es uno de los grandes motores de cambio, no es indiferente, ni neutral ante la lucha».

En opinión de Casquet, existe una contradicción en los deseos de muchas mujeres que supone «ceder nuestro poder otra vez al sistema patriarcal»: «No puede ser que estemos avanzando en la lucha feminista, en la liberación de la mujer, pero, al mismo tiempo, sigamos teniendo fantasías sexuales con una figura masculina superior«.

Por eso, la periodista aboga por «ir cambiando el imaginario de toda la humanidad» poco a poco: «Hay un problema de base que no se va a resolver de la noche a la mañana».

«Mucho camino por delante en esta lucha»

Si bien Casquet reconoce que el feminismo ha conseguido muchos avances en los últimos años, no ve un horizonte sencillo: la periodista también observa una resistencia y crispación ante el cambio. «Es un péndulo», añade, «hay polaridad».

«Pero hay que seguir con la misma fuerza porque hay cosas que no pueden continuar: no puede ser que las mujeres tengamos miedo cuando salimos a según que horas por la calle». Además, recuerda, «el hecho de tener un techo de cristal es una forma de estar constantemente abusando de nosotras y perpetuando la sumisión».

«Tenemos mucho camino por delante en esta lucha», concluye la escritora.