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Natalia Rodríguez, Premio Nacional de Innovación: "Diseñar el futuro es increíble"
Utilizar la inteligencia artificial y la tecnología para acompañar a los pacientes durante los procesos de hospitalización es uno de los motivos por los que la ingeniera de Telecomunicaciones española Natalia Rodríguez Núñez-Milara ha recibido el Premio Nacional de Innovación y Diseño 2023, en la categoría 'Joven Talento Innovador'.
Con sólo 33 años, la exbaloncestista Natalia Rodríguez es la primera mujer que recibe este galardón, el más prestigioso del sector en España, por su labor humanitaria y por contribuir a través de la tecnología al bienestar de las personas.
"Es el momento de tener ingenieros humanistas", afirma Rodríguez en una entrevista con Efeminista, con motivo del Día Internacional de la Mujer Ingeniera.
Con un perfil multidisciplinar y creativo, Rodríguez fundó la empresa Saturno Labs, un "laboratorio de innovación" que desarrolla proyectos con impacto social a través de la tecnología y la IA.
Desde aplicaciones de asistencia sanitaria hasta herramientas de monitoreo de pacientes, su trabajo demuestra cómo la tecnología puede mejorar la calidad de vida de las personas y transformar la sociedad. Rodríguez y su equipo "prueban diversas tecnologías y proyectos nuevos con la idea de que puedan causar un impacto positivo en la sociedad", según explica.
"Formar parte de un equipo de gente que está diseñando el futuro es algo increíble", afirma.
Sus investigaciones y desarrollos tecnológicos se centran principalmente en la ingeniería de producto, la estrategia y el desarrollo de negocio. Ya han creado más de 20 productos tecnológicos, como aplicaciones móviles para multinacionales del mundo del retail, banca o prensa, plataformas para escuelas, instituciones y empresas, chatbots, Alexa skills y productos con Machine/Deep Learning para el análisis de datos.
Además de ser profesora universitaria, Rodríguez forma parte del patronato de la Fundación Unoentrecienmil, dedicada a combatir la leucemia infantil y de la que es vicepresidenta.
Exjugadora la selección española de baloncesto, también está entre 'Los 21 protagonistas del cambio', de la revista Forbes,y del 'Top 100 de Mujeres Líderes España. Ha recibido el Alexa Prize y es una de las '500 españolas más influyentes', según la selección de Yo Dona.
Multidisciplinariedad y creatividad
Pregunta (P): Usted es la primera mujer que recibe el Premio Nacional de Innovación y Diseño...
Respuesta (R): Estoy muy agradecida, no me lo esperaba. Ha sido un bonito regalo y, sinceramente, me llena de orgullo. No deja de ser el premio más importante del país en el sector. Y ser la primera mujer en ganar este premio, en esta categoría, es algo que se me va a quedar y que probablemente pueda contar a mis nietos como anécdota, así que es algo muy bonito y estoy muy agradecida.
P: El jurado destacó su forma extraordinaria de encarnar el valor de la multidisciplinariedad y la creatividad en el desarrollo de proyectos de emprendimiento innovador. ¿Qué significa esto para usted?
R: Supone estar en paz, porque durante mucho tiempo me costó encontrar mi camino. Soy un perfil muy transversal y siempre me han gustado muchas cosas distintas. Obviamente mi carrera se basa en la ingeniería, pero me he formado en distintos ámbitos y durante mucho tiempo la gente me decía que tenía que especializarme, que debía tener un perfil mucho más concreto y que me estaba dispersando.
Al final, este premio me lo han dado por ese perfil transversal, así que yo creo que es un mensaje muy bonito a todos los jóvenes , que sepan que se puede tener un perfil diferente. Es muy enriquecedor meter distintas disciplinas en cualquier disciplina.
Ingenieros humanistas
P: En 2019, fundó Saturno Labs. ¿Cómo nace y qué trabajo hacen?
R: Saturno Labs nace a raíz de que un familiar estuvo mucho tiempo ingresado en el hospital y yo estuve viviendo ahí durante unos meses. Ese tiempo me cambió la perspectiva de la vida y me quedé con ganas de poder crear un impacto en personas que están más vulnerables, una tecnología que pudiera ayudar a los demás.
Más adelante, después de ese periodo, vi un nicho en tecnología. Las tecnologías más complejas, específicamente la inteligencia artificial, se están quedando en Europa sólo en grupos de investigación de universidad, en papers académicos, pero muy pocas veces se produce una transferencia para llevarlo al mundo real. En ese momento pensé en hacer esas mismas investigaciones tan complejas pero aplicándolas de una manera que puedan llegar a la gente.
Saturno Labs es un laboratorio de innovación en el que intentamos hacer cosas muy puntuales y nuevas. Probamos muchos tipos de tecnología y proyectos con la idea de que puedan causar un impacto positivo en la sociedad, pero sobre todo que puedan ser masivos, es decir, que ese cambio no solo afecte unas pocas personas pero que llegue a producir un cambio de verdad en la sociedad basándonos en las tecnologías nuevas que están saliendo, específicamente en inteligencia artificial.

Fotografía de Natalia Rodríguez en una entrevista con Efeminista. EFE/Laura de Grado
Llevar la IA a la asistencia sanitaria
P: ¿Qué le mueve a aplicar su trayectoria y sus conocimientos en IA hacia este impacto social?
R: Fue una evolución natural. Ese paso por el hospital me hizo querer hacer algo en este ámbito hospitalario, y había mucho por hacer. Para que os hagáis una idea, tenemos proyectos de investigación pura para entender mejor las enfermedades buscando patrones en los datos de nuestro cuerpo, pero también tenemos un proyecto precioso con audios para personas ingresadas en el hospital y un sistema de monitorización de pacientes en casa.
Al final, lo que buscamos era, no solo enfocarnos en el ámbito sanitario, sino causar un impacto en muchos más. Ahora estamos trabajando en un montón de sectores diferentes y creando impacto con organizaciones y fundaciones que nos hacen llegar a la gente que lo está pasando mal de una manera mucho más directa y entendiendo mejor sus problemas.
P: ¿En qué consiste alguno de esos proyectos?
R: Uno de mis proyectos favoritos es el 'Proyecto Lulú'. Lo vamos a aplicar en la sanidad pública y en la privada, vamos a empezar por el hospital de Vallecas. Se trata de un sistema para que los pacientes ingresados puedan tener audios inmersivos y la estancia en el hospital sea un poquito más liviana. Son audios con una producción 3D y 360 grados, es decir, te pones unos cascos y, con los ojos cerrados, eres capaz de situar el sonido que te lleva fuera del hospital.
Cuando estás ingresado bastante tiempo, lo que quieres es salir a la calle y que te dé el sol. Eso no lo podemos hacer, obviamente, pero si podemos simular a la persona durante un ratito dando un paseo por la montaña o por la playa. Con esto queremos hacer una investigación médica para ver cómo afecta la relajación con estos audios sin necesidad de medicación. Llevamos mucho tiempo trabajando en este proyecto porque queremos expandirlo y que lo tengan todos los hospitales, no solo en España, también en Latinoamérica y Estados Unidos.
'Mujeres que corren'
P: En este contexto en el que se está hablando tanto de IA, de sus desafíos, oportunidades, cuestiones éticas, peligros...¿Cómo se puede desarrollar esta herramienta desde un enfoque feminista y con perspectiva de género?
R: Creo que, como en todo, una de las razones por las que pasa eso es que los equipos no son diversos. Yo estoy bastante volcada en que realmente hacen falta más mujeres ingenieras en este tipo de tecnologías porque se va a enriquecer la perspectiva de lo que se programa.
Otro reto al que nos enfrentamos es ver cómo podemos tratar los datos y que seamos conscientemente de no meter sesgos. Hay que hacer protocolos que tengan una serie de 'checks'. Creo que la legislación todavía no ha llegado de una manera tan fuerte pero acabará llegando y, obviamente, que los equipos sean diversos es la clave.
P: En 2014 creó una aplicación para conectar a mujeres que salían a correr solas. ¿Cómo surge esta iniciativa?
R: Pues es una historia muy bonita. Antes Twitter era una herramienta que unía a mucha gente. Yo en ese momento no conocía a la que iba a ser mi socia, Cristina Mitre, y vi un tuit suyo en el que iba a crear una quedada con las amigas a correr. Esto desató todo un movimiento de mujeres súper potente que tenían miedo de salir a correr solas. Hay un problema serio de seguridad y conectar a tantas mujeres a nivel global fue muy bonito.
Además, esta aplicación, 'Mujeres que Corren', fue uno de mis primeros proyectos más técnicos y aprendí mucho.
Del baloncesto a la ingeniería
P: Antes de lanzarse al mundo de la ciencia, formaba parte de la selección española de baloncesto. ¿Qué le llevó a dejar esto y apostar por la ingeniería?
R: Empecé jugando por hobby y al final se me fue de las manos. Acabó siendo mi trabajo durante un período de tiempo y dedicaba mucho tiempo a ello. Más tarde entré en la ingeniería de teleco y, sinceramente, fue muy difícil compaginar las dos vidas. Lo intenté durante durante varios cursos, pero al final sentía que no estaba en ninguna al 100%.
Llegó un punto en el que, cuando mejor me iba en el baloncesto, decidí dejarlo porque quería ser ingeniera. Fue muy doloroso aceptar que no había conseguido los objetivos que me había marcado, pero también fue muy sano. Claramente no estaría aquí si no lo hubiera decidido. Me queda muchísimo del deporte, no solo gente que quiero mucho, sino un montón de aprendizajes que me han marcado en muchos aspectos de mi vida. Y eso me acompaña y me ha ayudado mucho en el emprendimiento.
El salto internacional
P: A nivel empresarial, ¿cuál ha sido el mayor reto?
R: Cuando participamos, como equipo, en una competición mundial de Amazon de Inteligencia Artificial. El premio era un millón de dólares y es una de las competiciones más importantes del mundo. Fuimos los primeros españoles en participar y los segundos europeos, yo tuve la suerte de ser la team leader.
Fue un aprendizaje increíble, trabajar con un equipo americano, ver como una hace tecnología a lo grande y como la distribuye es una pasada. Tuvimos la suerte de que confiaran en nosotros cuando éramos unos jóvenes que estaban empezando, eso nos valió en España para hacer muchas cosas y causar impacto. Así que fue todo un reto y salió bien.
Faltan ingenieras
P: También imparte clases en la universidad. ¿Hay más alumnas que cuando usted empezó?
R: Si soy sincera, creo que no. Vamos a peor porque faltan ingenieros en general, hombres y mujeres. Supongo que hay muchos motivos por lo que está pasando esto, pero es cierto que los datos se han congelado bastante en los últimos años si comparamos con cuando yo estaba en la universidad. En mi día a día, en las reuniones en empresas de Inteligencia Artificial, veo que todavía faltan muchísimas mujeres, porque es un sector muy masculinizado.
Creo que vamos poquito a poco ganando terreno, pero las cifras se han estancado un poco. No podemos permitirnos una sociedad sin ingenieros, ya sea chicos o chicas.
Mujeres referentes
P: ¿Quiénes han sido sus mayores influencias o modelos a seguir en su vida personal y profesional?
R: Tardé mucho en darme cuenta que mi referente en la vida es mi madre, porque es la persona y la profesional más increíble que he conocido. Me ha inspirado mucho en el camino y fue una pionera en muchas cosas. Además, he tenido una vida llena de mujeres generosas conmigo y yo lo intento ser ahora con otras chicas jóvenes, porque he tenido muchísima suerte.
Podría nombrar a Nítida Pastor y a Emma Fernández, porque las dos ahora mismo son personas muy importantes en mi vida, son mentoras e increíbles profesionales, cada una en su ámbito. En inteligencia artificial, Nuria Oliver es una mujer que nos ha abierto el camino a muchas. También a Marta Redondo, que nos ayuda mucho en psicología y es una todoterreno.
Me he dado cuenta que no hace falta tener un referente en tu sector en concreto, si no tenerlas en tu día a día.
Diseñando el futuro
P: ¿Qué mensaje quiere transmitir a las mujeres jóvenes que están considerando seguir una carrera en STEM?
R: Que lo intenten y que no se lo piensen. Ahora es el momento de la historia para estudiar tecnología, ciencia de datos o ingeniería, por muchas razones. Ha habido un boom de la inteligencia artificial, pero sobre todo porque es una carrera que te permite acceder a buenos salarios y a un aprendizaje continuo. Es un sector efervescente en el que cada día sale algo nuevo y hay muy pocos perfiles. Creo que hay pocas profesiones que te den tanta flexibilidad como esta y tan buenas condiciones.
Pero, sobre todo, es contribuir a cambiar el mundo. Muy pocas profesiones impactan tanto en el día a día de las personas. Esto va a ir a más, y formar parte de un equipo de gente que está diseñando el futuro es algo increíble. Hay que dejar de lado el "es muy complicado", "no valgo", "lo veo muy lejano" etc., porque poquito a poco se consiguen las cosas.