• Miles de mujeres uruguayas participaron este domingo de la marcha por el 8M en Montevideo (Uruguay). EFE/Federico Anfitti

  • Miles de mujeres llenaron las calles de Santiago de Chile para exigir la eliminación de las violencias machistas. EFE/Elvis González

  • Cientos de mujeres participan en una movilización para exigir un alto a la violencia de género este domingo, durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, en Acapulco (México). EFE/ David Guzmán

  • Miles de mujeres protestan en Sao Paulo con motivo del Día Internacional de la Mujer en defensa de sus derechos y contra el presidente Jair Bolsonaro, a quien acusan de "incentivar el machismo y la violencia" en Brasil. EFE/Fernando Bizerra

  • El miembro de una comparsa sostiene un cartel de protesta con motivo del Día Internacional de la Mujer este domingo, durante el Desfile Nacional de Carnaval 2020, en el malecón de Santo Domingo (República Dominicana). EFE/Orlando Barría

  • Mujeres participan en las diferentes movilizaciones para exigir un alto a la violencia de género este domingo, durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, en Ciudad de México (México). EFE/ Sáshenka Gutiérrez

  • Cientos de mujeres participaron el sábado en una movilización con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, en Lima (Perú). EFE/ Juan Ponce Valenzuela

«No más feminicidios»

América Latina

Efeminista | Madrid - 9 marzo, 2020

Las mujeres latinoamericanas han salido a las calles este 8 de marzo para exigir el fin de las violencias machistas. Bajo el lema «No más feminicidios», miles de mujeres han desbordado las principales avenidas de México, Chile, Argentina, Colombia, Ecuador, Uruguay, Brasil, entre otros, para reivindicar el derecho a la seguridad y la vida, en una región donde están 14 de los 25 países con mayores tasas de feminicidio del mundo.

«No estamos todas, faltan las asesinadas», «Somos el grito de las que ya no están», «Basta ya de justicia patriarcal» y «Nos están matando, el Gobierno está fallando», eran algunos de los cánticos que entonaron los grupos feministas en las protestas que se han ido realizando desde tempranas horas.

Datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) indican que la cifra de mujeres asesinadas por violencia de género supera las 3.800 al año en la región.

No más feminicidios

Hartas del machismo y de la impunidad judicial en los casos de feminicidios y de violencia sexual, las mexicanas realizaron una de las marchas más multitudinarias de la región y que ya ha sido catalogada como «histórica». En ese país norteamericano, donde 10 mujeres son asesinadas al día por el hecho de serlo, las organizaciones feministas han llamado también a parar las actividades durante este 9 de marzo.

«Por nuestras hijas, ni una más, ni una asesinada más», corearon las miles de mujeres que se aglutinaron en la explanada del Zócalo, en Ciudad de México. Con carteles y fotos, las asistentes recordaron a varias de las recientes víctimas de asesinatos machistas, como el de la pequeña Fátima, quien fue secuestrada y asesinada el pasado febrero. Algunos de sus nombres quedaron escritos en el suelo de la plaza principal de la capital.

El grito de lucha se extendió por las calles de Santiago de Chile, cuidad donde la manifestación también superó todas las expectativas de convocatoria. Durante horas grupos de mujeres se fueron sumando a una movilización que tuvo problemas para marchar debido a que la principal avenida de la capital chilena se copó de gente.

La performance más realizada fue «Un violador en tu camino», canción del colectivo feminista chileno Las Tesis y que dio la vuelta al mundo hace un par de meses. En este país, la reivindicación de políticas para un aborto legal también marcó la jornada.

Una marea verde latinoamericana

Al igual que en Chile, en El Salvador, Colombia, Ecuador y Argentina, las mujeres marcharon para exigir a los gobiernos el acceso libre y seguro al aborto. Mareas verdes inundaron las calles de estos países con mensajes de rechazo hacia las leyes que criminalizan y ponen en peligro la vida de cientos de mujeres que se realizan abortos de forma clandestina.

Keyla Cáceres, miembro de la Red Nacional de Jóvenes Feministas, ha señalado a Efe: «Lastimosamente en El Salvador no se nos toma en cuenta, nos matan, nos violan y atropellan nuestros derechos sexuales y reproductivos con la complicidad del Estado». «Lamentablemente en este país seguimos sin tener políticas públicas que garanticen la no repetición de la violencia sexual y de género«, manifestó.

En Buenos Aires, las mujeres participaron de un «pañuelazo» verde convocado por organizaciones sociales asociadas a la lucha por la legalización del aborto «sin restricciones, seguro y gratuito». Un reclamo que desde hace años han realizado las feministas argentinas y cuyo proyecto de legalización vio la luz en días pasados con el anuncio del presidente Alberto Fernández de presentar una ley de interrupción voluntaria del embarazo que «permita a las mujeres acceder al sistema de salud cuando toman la decisión de abortar».

Igualdad en todos los ámbitos

Acabar con los techos de cristal y con los suelos pegajosos han sido otras de las peticiones de las feministas latinoamericanas. En estos países, la desigualdad social, que se hizo evidente en las protestas de octubre pasado, afecta con mayor fuerza a las mujeres, quienes además de trabajar, deben emplear el triple de horas que los hombres en actividades de cuidado que no son remuneradas.

En Lima, mujeres de todas las edades, estudiantes, artistas, activistas y de algunos partidos políticos han marchado también por las calles del centro de la capital peruana entonando cánticos y con pancartas, que denunciaban la discriminación y la explotación laboral. Las marchas en este país se realizaron el 6 y 7 de marzo.

En Asunción, por su parte, representantes de organizaciones sociales, sindicatos y miles de manifestantes exigieron igualdad de derechos laborales para todas las mujeres paraguayas y el fin de la precarización laboral. La paridad en el campo de la política también fue otra de las consignas de la marcha.