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La consellera de Igualdad y Feminismos, Tània Verge. EFE/Marta Pérez

Un estudio revela sesgos sexistas en las encuestas sobre el interés político

Barcelona | EFE - 18 marzo, 2022

Un estudio de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y el Centro de Estudios de Opinión (CEO) revela la existencia de un sesgo de género en las encuestas que se realizan sobre el interés político y provoca que los resultados determinen que las mujeres tienen menos interés por la política. Tras analizar las conclusiones modificará las preguntas en este ámbito.

El conocimiento político, la eficacia política o la confianza en las instituciones son algunas de las preguntas incluidas junto con la del grado de interés en la política y que «evocan implícitamente una idea de política asociada a la masculinidad», según informó la UPF.

Una creencia que, según explicó la universidad, se consolidó como consecuencia de la «histórica infrarrepresentación» de las mujeres en los partidos políticos e instituciones y a los estereotipos asociados a las mujeres en cargos públicos.

«La brecha de género es producto del sesgo masculino que tiene el instrumento de medida estándar«, afirmaron el investigador del CEO Raül Tormos y la consellera de Igualdad Tània Verge, asimismo catedrática del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la UPF, artífices del estudio.

Primer experimento

El estudio incorporó dos experimentos aleatorios en dos encuestas del CEO de la Generalitat de Catalunya, representativas de la población catalana, para explorar si (y cómo) el tamaño de la brecha de género en el interés por la política se configura por el instrumento de medida.

En el primero, se formularon dos preguntas sobre el interés por la política, una que medía el interés general (A): «Indique, por favor, cuál es su grado de interés por la política en una escala de 0 a 10, donde 0 es nada de interés, y 10 es muy de interés».

La segunda cuestión medía el interés en cinco temas políticos concretos (B) como son el medio ambiente, la brecha salarial entre hombres y mujeres, la calidad de la sanidad pública, las personas refugiadas o la violencia machista.

Un grupo de personas encuestadas recibió la combinación A-B (por este orden) y otro grupo recibió la combinación B-A.

Los resultados del estudio mostraron cómo la brecha de género se observó solo cuando se hacía primero la pregunta general (combinación A-B), y si se hacía primero la pregunta sobre temas políticos concretos (combinación B-A), las personas encuestadas ampliaban su concepción de qué es la política y obtenían una mayor puntuación a su interés general.

Segundo experimento

En el segundo experimento, los investigadores crearon cuatro grupos, de modo que el grupo A (control) recibió la pregunta que medía el interés general, mientras que a los otros tres, se les leía un enunciado con diferentes ejemplos de temas políticos concretos, también con el objetivo de ampliar la concepción de la que es la política.

De nuevo, subraya la UPF, la brecha de género sólo se observó en los grupos a los que la política se presentó asociada a temas tradicionales, relacionados con las instituciones o con la competición electoral.

«Dado que el estudio de la política, así como su docencia, son parte de cómo aprendemos a participar en la vida política, los instrumentos de medida sesgados y los análisis ciegos en el género van en contra del componente de educación cívica de la ciencia política», concluyeron Tormos y Verge.