Foto de archivo de la grabación de un videoclip de Las Poderosas para sensibilizar contra la trata de mujeres y la explotación sexual. EFE/Villar López
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España, prostíbulo de Europa y cuna de la explotación sexual
España se ha consolidado como uno de los principales destinos de trata con fines de explotación sexual en Europa y uno de los países con mayor demanda de prostitución del mundo, con miles de mujeres y niñas víctimas, en un contexto cultural y social donde la violencia sobre las mujeres está fuertemente arraigada, lo que, entre otras consecuencias, invisibiliza la violencia inherente al mercado prostitucional.
Así lo corroboran organizaciones especializadas en asistencia personas prostituidas y en trata de seres humanos y explotación sexual como Médicos del Mundo, Apramp o Fiet, que reclaman una ley integral contra la trata de seres humanos que proteja a las miles de víctimas explotadas sexualmente en España.
Con motivo del Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños que se conmemora cada 23 de septiembre, Fiet ha hecho público el informe La trata y la explotación sexual en España 2026. Una mirada desde la evidencia y la experiencia, en el que analiza la realidad de la trata y explotación sexual en España, el perfil de las víctimas, los retos del sistema judicial y el impacto de las nuevas tecnologías en la captación de mujeres y niñas.
Un país que todavía no cuenta con una ley integral contra la trata de seres humanos que proteja a las miles de mujeres y niñas prostituidas y explotadas sexualmente en España, pese a que su aprobación es un compromiso asumido por el Gobierno en repetidas ocasiones y a las recomendaciones realizadas desde hace años por varios organismos internacionales, como recuerdan Médicos del Mundo, Apramp o Fiet.
La explotación sexual es una vulneración de los derechos humanos
La trata de seres humanos constituye una grave violación de los derechos humanos y, en el caso de las mujeres y niñas, una forma de violencia de género, según Naciones Unidas.
El Macroestudio sobre trata, explotación sexual y prostitución de mujeres, publicado por el Ministerio de Igualdad en 2024, estima que en España hay 114.576 mujeres en situación de prostitución. De ellas, entre 9.764 y 17.639 podrían encontrarse en situación o riesgo de trata con fines de explotación sexual, lo que representa entre el 8,52 % y el 15,40 % del total.
Una cifra que las organizaciones especializadas en dar atención a mujeres en contexto de prostitución y víctimas de trata y explotación sexual, como APRAMP, Fiet, Alboan o Amar Dragoste, elevan a 200.000.
La explotación sexual ha mutado
Fiet y Apramp advierten de que la explotación de mujeres y niñas ha ido mutando para dificultar su detección y que ahora se caracteriza por la migración de los prostíbulos a pisos privados y viviendas turísticas; el uso redes sociales e internet para captar víctimas, publicitar servicios y ejercer un control remoto; y los continuos traslados de las víctimas entre provincias.
Apramp también alerta sobre las tácticas de captación actuales, y advierte de que las redes de trata utilizan espacios digitales y falsas promesas laborales o afectivas para atraer a personas en situaciones de vulnerabilidad.
"Ninguna persona acepta una promesa sabiendo que es falsa", subraya Apramp en un comunicado, que añade que los tratantes se aprovechan de las necesidades vitales, de la pobreza, de las catástrofes naturales, de las situaciones de conflicto, de las carencias afectivas, de la discriminación y "de un largo etcétera de situaciones de vulnerabilidad y riesgo" de las víctimas para manipular, engañarlas, coaccionarlas y explotarlas.
Proxenetas, puteros y prostituidores
El informe de Fiet también analiza quiénes consumen prostitución y concluye que la demanda es el motor principal que sostiene y alimenta el negocio de la trata y la explotación sexual en España y el resto del mundo.
Así, recuerda que el 27,5 % de los hombres en España, es decir, más de uno de cada cuatro, reconoce haber pagado alguna vez por tener sexo con una mujer en contexto de prostitución.
Fiet advierte, además, de que el perfil de los puteros "es cada vez más transversal", con presencia en diferentes estratos sociales y en un amplio rango de edades.
El consumo de sexo de pago "se encuentra ampliamente normalizado en la cultura, lo que invisibiliza la violencia inherente al mercado prostitucional", asevera.
El peligro de la exposición temprana a la pornografía
Advierte Fiet en su informe sobre del impacto negativo que tiene la exposición temprana a la pornografía en niños y adolescentes, que alimenta modelos de sexualidad basados en la cosificación de las mujeres y en la violencia.
Uno de cada cuatro jóvenes españoles afirma haber visto pornografía por primera vez antes de los 12 años, según un estudio del Centro Reina Sofía de Fad Juventud de 2023.
Así, el informe concluye que ninguna red criminal podría prosperar sin el beneficio económico que aportan los puteros, por lo que apela a un cambio cultural y educativo que haga socialmente inaceptable el pago por sexo.
Una de las formas más graves de violencia contra las personas
Las cifras sobre las mujeres y niñas explotadas sexualmente podrían ser mucho más elevadas dado que la prostitución y la trata son muy difíciles de contabilizar, al tratarse de una población que queda fuera de los registros habituales y difícil de localizar y contabilizar con los métodos estadísticos convencionales, advierten las organizaciones especializadas.
Recuerda Fiet que la trata y la explotación sexual constituyen "una de las formas más graves de violencia contra las personas y una de las realidades más invisibilizadas de nuestra sociedad".
Pese a la magnitud del fenómeno, añade, continúa siendo un ámbito en el que la información aparece dispersa, los datos proceden de fuentes muy diversas y la experiencia de quienes trabajan directamente con las víctimas rara vez se recoge de forma conjunta.
Las cifras
En España se calcula que más de 200.000 mujeres son víctimas de trata o explotación sexual, en un contexto mundial donde 50 millones de personas sufren trata: el 70 % de ellas son mujeres y una de cada tres son menores de edad, según cifras de Fiet.
Solo en 2025, los cuerpos policiales identificaron en España a 1.869 víctimas de trata y explotación de seres humanos, un 4 % más que el año anterior, según el Ministerio del Interior. De ellas, 771 fueron víctimas de trata con fines de explotación sexual o de explotación sexual, entre ellas 15 menores, con un crecimiento del 46 % y del 6 %, respectivamente, respecto a 2024.
Además, la Policía Nacional y la Guardia Civil realizaron 1.734 inspecciones en lugares en los que se prostituía a mujeres, en las que identificaron a 7.830 personas en situación de riesgo, mientras que las operaciones contra la trata y la explotación sexual se saldaron con 656 detenidos y la identificación de 87 grupos y organizaciones criminales.
Solo en el primer semestre del año Apramp ha detectado a 3.936 personas en situación de riesgo de explotación sexual y trata de personas a las que ha informado y asesorado, mientras que en el conjunto de 2025, Fiet atendió e hizo seguimiento a 1.949 mujeres.
Además, en 2025 Fiet llevo a cabo 11.605 actuaciones de acompañamiento social, sanitario, jurídico y administrativo, efectuó 46 rescates y acogió a 45 mujeres y 6 menores en sus recursos residenciales.
Ese mismo año, Médicos del Mundo apoyó a más de 14.000 personas en situación de prostitución en España, de las que el 98 % eran mujeres.
Mujeres entre 25 y 35 años en situación administrativa irregular
En España el perfil de las víctima se corresponde con una mujer de entre 25 y 35 años, en situación administrativa irregular y procedentes, principalmente, de Colombia (44,32 %), Venezuela (10,94 %) y Paraguay (8,82 %).
Su extrema vulnerabilidad es el denominador común de las mayoría de las víctimas: mujeres migrantes en situación de pobreza que necesitan enviar dinero a sus familias en sus países de origen.
Según Fiet, se calcula que el 95 % de las mujeres prostituidas o explotadas sexualmente en España sostiene económicamente a sus familias en sus países de procedencia con los ingresos que envían. Muchas de ellas han sido madres muy jóvenes y necesitan garantizar la subsistencia de sus hijas, hijos y familiares a cargo.
Esta necesidad "impide a las víctimas romper con las redes de trata y explotación", situación que, junto a falta de alternativas laborales y a su situación de vulnerabilidad administrativa, es aprovechada por las redes criminales para captarlas, someterlas y explotarlas sexualmente.
Severo impacto en la salud mental
Y, pese a que la denuncia sigue siendo la principal vía de acceso a la protección para más del 90 % de las víctimas extranjeras, las organizaciones especializadas recuerdan que los procesos penales tardan entre 4 y 5 años, generan revictimización y desembocan en una alta impunidad: alrededor del 50 % de los acusados por explotación sexual resultan absueltos.
De los 181 procedimientos por trata y 110 por explotación sexual iniciados en 2025, casi el la mitad de los acusados por explotación sexual fueron absueltos y solo se dictaron 14 sentencias condenatorias por trata sexual.
Advierten las organizaciones que salir de la red no elimina las secuelas que sufren las víctimas, como demuestra que más del 60 % de las mujeres padece trastornos de salud mental y el 68 % sufre estrés postraumático, y alertan de que la atención a víctimas con patologías psiquiátricas graves ha aumentado un 20 %.
Un mercado altamente rentable
La elevada demanda de prostitución sostenida en España, añade Fiet en su informe, "alimenta la rentabilidad del negocio criminal".
Aunque, debido a la opacidad de la actividad, no existen datos actualizados que permitan determinar cuánto dinero mueve en España la prostitución y la trata con fines de explotación sexual, la última estimación oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente a 2010, calculó que la prostitución representaba alrededor del 0,35 % del PIB, unos 3.700 millones de euros anuales.
En 2012, el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) cifró los ingresos relacionados con esta actividad en unos 3.024 millones de euros al año.
En el caso de la trata con fines de explotación sexual la cifra es más difícil de cuantificar dada la opacidad y la ilegalidad de la actividad. Un estudio publicado en la Revista Española de Investigaciones Sociológicas (REIS) situó su volumen económico en España entre 30 y 700 millones de euros anuales y advirtió de la falta de una metodología para poder calcular su impacto real.
Nuevos métodos de captación y explotación
Apramp y Fiet alertan de que las mafias, los grupos criminales y los proxenetas han ido modificando sus métodos de captación, explotación y control de las víctimas dificultando su detección y desarticulación.
Así, en los últimas años han observado un "desplazamiento hacia entornos invisibles", es decir, la explotación ha migrado de los tradicionales prostíbulos hacia pisos privados, viviendas turísticas y hoteles, lo que reduce la visibilidad del delito y dificulta enormemente las inspecciones y la intervención social, así como una alta rotación geográfica "hacer plaza": las organizaciones trasladan continuamente a las mujeres entre distintas provincias y ciudades para impedir que creen lazos sociales, conozcan el entorno o mantengan un seguimiento continuado por parte de los equipos de ayuda
Además, se ha generalizado la "digitalización como vector de captación y control" de manera que las redes criminales han integrado la tecnología y las redes sociales para captar a las víctimas, publicitar servicios sexuales y ejercer control remoto, consiguiendo, en ocasiones "una falsa apariencia de normalidad".
Estas organizaciones advierten de que "la trata es el último eslabón de una cadena de vulnerabilidad" marcada por la pobreza, los abusos en la infancia, la violencia machista o las cargas familiares, situaciones extremas que aprovechan las redes mediante el engaño o falsas ofertas laborales.
Unos riesgos que estos días han quedado patentes en Ceuta donde, tras la entrada masiva de personas migrantes, varias oenegés que trabajan con menores, como Save the Children, han alertado del "riesgo" que viven las niñas migrantes en Ceuta frente a "agresiones sexuales, trata y explotación", y advierten de su especial vulnerabilidad, sobre todo de aquellas que pueden encontrarse fuera del sistema de protección.
Prácticas cada vez más violentas
Las profesionales que trabajan con mujeres en contexto de prostitución y víctimas de trata y explotación sexual alertan de una creciente normalización del consumo y un aumento de prácticas sexuales más violentas por parte de los puteros y prostituidores, así como de unas víctimas cada vez más jóvenes, en muchos casos menores de edad.
Las profesionales que intervienen sobre el terreno insisten en el preocupante incremento de la agresividad y de las exigencias de prácticas violentas, lo que acelera, advierten, el deterioro físico y psicológico de las víctimas.
Estrategia integral
Para abordar la trata y la explotación sexual de manera efectiva Médicos del Mundo, Apramp y Fiet exponen varias propuestas en el ámbito judicial, asistencial y social.
Así, exigen aprobar la Ley Integral contra la Trata que tipifique la prostitución como delito de mera actividad, perseguir el proxenetismo y la tercería locativa, y desvincular el acceso a la protección de la obligación de denunciar y minimizar la revictimización procesal.
En al ámbito asistencial reclaman un modelo de atención continuo e individualizado que asegure soluciones habitacionales, atención psicológica y programas de inserción laboral para facilitar la autonomía de las víctimas.
Y en el plano social insisten en la necesidad de incidir en la prevención y aboga por desincentivar la demanda mediante la educación en igualdad, la sensibilización colectiva y la regulación de la exposición temprana a la pornografía para erradicar las causas estructurales del fenómeno.
Apramp hace un llamamiento a la corresponsabilidad social y a la cooperación institucional "para erradicar esta forma de esclavitud moderna".
Urge una ley integral contra la trata
En España no existe una Ley Orgánica Integral contra la Trata de Seres Humanos, dado que el texto se encuentra en fase de anteproyecto y tramitación, con normativas vigentes dispersas.
El Gobierno aprobó por primera vez en 2022 el anteproyecto de Ley Orgánica Integral contra la Trata y la Explotación de Seres Humanos, pero la iniciativa decayó con el final de la legislatura.
En 2024, el Ejecutivo recuperó el texto con medidas de prevención, protección y asistencia a las víctimas, pero todavía no ha sido aprobado ni remitido al Congreso.
Dos años después, este 2026 volvió a incluirse entre las prioridades normativas del Gobierno, también para adaptar la legislación española a la nueva directiva europea sobre trata pero, a fecha de hoy y pese a la consecutivas promesas, la ley sigue sin estar aprobada y las mujeres y niñas víctimas de trata y explotación sexual siguen sin un marco legal que las proteja de proxenetas, grupos criminales y puteros.
"Las mujeres y niñas supervivientes no pueden seguir esperando a que sus derechos dejen de depender de dónde estén, de cómo hayan sido detectadas e identificadas o de cuál sea su situación administrativa. Necesitamos una ley que garantice la misma protección para todas y que incorpore una perspectiva de género y de derechos humanos", señala en un comunicado Celia López, vocal de Igualdad de Médicos del Mundo.