Día mundial trata

Detalles de las manos de una víctima de trata, en una fotografía de archivo. EFE/Alex Cruz

Apramp: España es un país fácil para que mafias, proxenetas y puteros campen a sus anchas

María G. de Montis | Madrid - 30 julio, 2022

España es el primer país consumidor de prostitución en Europa y el tercero del mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas, y hay al menos 12.000 víctimas de trata según el Ministerio del Interior, que reconoce que la cifra real es muy superior. Contra esta esclavitud opera la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (Apramp), que este 30 de julio, Día Internacional Contra la Trata, ha querido denunciar todas las formas de explotación a las que están sometidas mujeres y niñas en todo el mundo, como la servidumbre y la explotación laboral, la extracción de órganos o la celebración de matrimonios forzosos.

«APRAMP siempre ha sido conocida por la explotación sexual, pero llevamos muchísimos años hablando de otras formas de trata de personas», explica a Efeminista su directora, Rocío Mora. «La explotación sexual es exponencialmente mucho más brutal, pero si no hablamos de otras formas de explotación, no las visibilizamos».

Por eso, piden consenso político y una ley integral que opere contra todas las formas de esclavitud: «El Estado tiene la responsabilidad de hacer ver que la prostitución tiene que ver con la violencia, con la marginación, con la precariedad y con una cultura sexista y patriarcal», apunta. «Necesitamos la reforma de artículos y una herramienta válida para luchar contra esta grave vulneración de los derechos fundamentales».

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Una ley contra la trata

El Gobierno ya tiene registrada una proposición de ley para combatir la trata, que modifica el artículo 187 del Código Penal para que «castigue de forma general el proxenetismo, sin exigir relación de explotación». Mora se muestra optimista ante la nueva norma: «En este momento hay una propuesta de ley abolicionista, que no prohibicionista: nosotras no vamos en contra de la voluntad de ninguna mujer, pero somos conscientes de la situación de las mujeres que nos encontramos, que es de esclavitud».

«Por eso pedimos que se persigan todas las formas de proxenetismo, es decir, aquellas en las que alguien se lucra de la explotación de otros seres humanos. Y que se mire de frente a la demanda: estamos invisibilizando a los verdaderos culpables de la explotación de, sobre todo, mujeres y niñas», añade.

«Espero que España deje de ser un país fácil para que mafias, proxenetas y puteros campen a sus anchas».

Además, pide consenso social para combatir la trata: un apoyo que, recuerda, ya tuvieron durante el confinamiento de 2020 provocado por la crisis de la COVID-19, cuando los y las ciudadanas colaboraron con APRAMP para paliar los movimientos de las mafias, que trataron de dispersar a las mujeres y sortear las restricciones.

«Nos dieron coordenadas de dónde estaban llevando a las mujeres, por ejemplo», rememora. «La falta de conciencia de las sociedades hace que nos convirtamos en país de tránsito o de destino, mientras empolvamos esta realidad de violencia brutal».

No esperar «a que vengan a denunciar»

Esta misma semana, los Mossos d’Esquadra han potenciado su unidad contra el Tráfico de Seres Humanos para poder intensificar su labor a pie de calle y combatir la «cifra oculta» en este tipo de delitos, acudiendo a buscar a las víctimas en los pisos donde se ejerce la prostitución o en talleres clandestinos.

Así lo ha anunciado el jefe de la Unidad Central de Tráfico de Seres Humanos de la División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra, el sargento Lluís Moreno, quien ha reconocido que su labor con las víctimas no puede ser «esperar a que vayan a denunciar», sino ir a buscarlas a los pisos en los que están retenidas.

Las víctimas del tráfico de seres humanos -en todas sus finalidades, ya sea para la explotación sexual, laboral, para que delincan o para el tráfico de órganos-, son personas vulnerables que están politraumatizadas y además han sido adiestradas por estas redes para que no confíen en la policía, lo que dificulta que acaben denunciando, explica Moreno.

Además, algunas de las víctimas no se consideran explotadas y ven su situación como un proceso para poder acabar logrando la nacionalidad y establecerse en países como España, tomando como ejemplo a compatriotas que han sufrido un proceso parecido y que al final acaban en una situación mejor que en la de su país de origen.

La explotación, en datos

Según el Parlamento Europeo, unas 40 millones de personas en el mundo son víctimas de la prostitución, entre uno y dos millones solo en Europa Occidental. El 80 % son mujeres y niñas, en su mayoría de entre 13 y 25 años.

Contra esta lacra actúa, desde hace cuarenta años, APRAMP. La asociación lleva a cabo atención inmediata e integral a víctimas y supervivientes de trata. Uno de los servicios es el de la unidad móvil de la asociación, que tan solo en 2021 identificó a 1.426 mujeres en situación de prostitución o víctimas de trata, de las que el 90% son mujeres migrantes y 28, menores de edad..

Más de la mitad de las mujeres víctimas de trata atendidas por APRMAP, el 54,4 %, fueron prostituidas cuando eran menores de edad.

En total, a lo largo del pasado año la unidad móvil de APRAMP asesoró e informó a 9.899 personas. Además, se atendieron 1.742 llamadas de emergencia al teléfono 24 horas de la asociación, 609 589 479, y se detectaron 538 situaciones de urgencia que fueron derivadas.