España Ley solo sí el sí

Fotografía de archivo de una manifestación en la Plaza del Castillo de Pamplona en 2019 para expresar su rechazo a la sentencia de 'la Manada' de Manresa. EFE/Villar López

El Congreso de España da el visto bueno definitivo a la ley del «solo sí es sí»

EFE | Madrid - 25 agosto, 2022

El Congreso de España ha aprobado definitivamente la Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, que elimina la distinción entre abuso y agresión y regula la necesidad del consentimiento expreso, cuatro años después de la sentencia de La Manada, la violación grupal a una joven en los Sanfermines de 2016.

Con 205 votos a favor, 141 votos en contra y 3 abstenciones, la llamada ley del «solo sí es sí», que toma el nombre del grito feminista que salió a las calles tras la polémica sentencia de La Manada -que consideró abuso sexual la violación grupal-, ve ahora la luz después de un largo camino no exento de polémica.

«El ‘solo sí es sí’ coloca a España en la vanguardia feminista»

La ministra de Igualdad, Irene Montero, se ha congratulado de que los gritos de «solo sí es sí» y «hermana, yo sí te creo», se conviertan en ley y coloquen a España en la vanguardia feminista internacional para la defensa de los derechos de las mujeres.

Antes de que el Congreso dé luz verde este 25 de agosto a la ley de garantía integral de la libertad sexual, Montero ha recordado que, tras años de lucha feminista, España reconoce por ley que «el consentimiento es lo que tiene que estar en el centro de las relaciones sexuales».

La ministra ha recalcado que tras la aprobación de la nueva norma ninguna mujer va a tener que demostrar que hubo violencia o intimidación para que esos ataques se consideren agresión sexual.

Una ley que permite al Estado aportar un itinerario de atención integral para todas las mujeres que son víctimas de violencias sexuales, ha añadido.

Los detalles de la nueva Ley

La nueva ley elimina el delito de abuso sexual y todo acto sexual no consentido será agresión. El consentimiento expreso pasará a ser la pieza clave para juzgar los delitos sexuales, sin necesidad de que la víctima deba acreditar que ha sufrido violencia o que se ha resistido.

«Sólo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona», según reza el proyecto.

Asegura la asistencia integral a las víctimas de delitos sexuales e incluye medidas para mejorar la prevención y detección de estos casos.

Se ha incluido asimismo una pena de multa de uno a tres meses a quien reenvíe imágenes de terceros que hayan sido grabadas sin autorización de la persona afectada y que menoscaben gravemente la intimidad.

También se reconoce el derecho a recibir ayudas a las madres de los menores asesinados por sus parejas o exparejas, como víctimas de la violencia vicaria, y se blinda la financiación de las medidas incluidas en el Pacto de Estado contra la violencia de género, al establecerse que el Gobierno deberá aprobar las partidas presupuestarias necesarias.

Los menores que cometan delitos sexuales tendrán la obligación de realizar programas formativos sobre educación sexual y de igualdad de género, tal y como acordaron PSOE, Podemos, ERC y Bildu.