Camila Sosa Villada: «Es necesario refundar algunas estrategias de supervivencia»

Cristina Bazán | Madrid - 9 junio, 2022

La escritora argentina Camila Sosa Villada cree que es necesario «refundar algunas estrategias de supervivencia» frente a «los nuevos fascismos» y a «las nuevas violencias que se tejen en la política» que amenazan con quitar derechos a las mujeres, a la comunidad LGBTI, a los migrantes y a «muchísimas personas» más, dice.

«Se piensa siempre que son muy pocos los afectados cuando un neofascismo empieza a cobrar fuerza. Y en verdad no es así. En verdad somos muchísimas personas. Dentro de esa enorme masa de gente afectada por políticas como las que proponen los partidos de ultraderecha estamos muchísimos», asegura la también actriz que pisa por primera vez Madrid y la Feria del Libro para presentar su nueva obra Soy una tonta por quererte (Tusquets).

El libro de Sosa Villada, quien alcanzó el éxito internacional y varios premios por su libro Las malas, se compone de nueve cuentos en los que se aborda la violencia machista y a la infancia, el miedo, la persecución a las travestis, pero también el deseo y la amistad.

Soy una tonta por quererte, de Camila Sosa

Pregunta:  Ha sacado hace poco su nuevo libro y lo ha presentado aquí en Madrid. ¿Cómo ha sido este recibimiento de los lectores?

R: Bueno, muy amoroso. Tengo suerte. Mis lectores son muy afectuosos, no sé por qué. La presentación estuvo muy bonita, muy inteligente. Rocío, que me presentó. Al final leí un cuento y después terminé cantando tangos en la presentación, así que fue una muy buena noche.

P: En una entrevista pasada me decía que «Soy una tonta por quererte» es un avance en su carrera, que después de Las malas, del éxito que tuvo, para usted fue difícil escribirlo y al final le dijeron que se había superado.

R: Sí. Mira. Hay un poema de Wislawa Szymborska que dice algo así como: «Que me perdonen los primeros amores por considerar al último, el único» y un poco me pasa eso. No soy muy apegada a las cosas que voy haciendo. Es decir, escribo o hago una obra de teatro o actúo o lo que fuera y paso después a lo siguiente sin esa nostalgia de estar aferrada supongamos a Las malas o al Viaje inútil o a La novia de Sandro.

Siempre es como volver a empezar de cero y eso me permite un reseteo interesante en mi cabeza porque la nostalgia con las cosas que uno hace se parece muchísimo a no poder olvidar a alguien que uno quiere, ¿no? Así que estoy muy contenta con el libro.

P: ¿Y también le resta presión?

R: Sí, es una presión que me pongo yo, ¿sabes? Pero sí sirve para trabajar concienzudamente, juiciosamente sobre lo nuevo.

P: Nos dicen que Las malas va por su séptima edición ya.

R: Por la octava, me acaban de decir por la octava edición. Fíjate qué bueno, porque yo quiero comprarme una casa, jajaja.

Refundar las estrategias de supervivencia

P: En su libro tiene este cuento bastante futurista que se llama Seis tetas. ¿Cómo ve este avance que se dan en algunos países y la amenaza de retrocesos que se dan en otros? Especialmente en esta época electoral en la que la derecha se está armando para intentar llegar al poder.

R: Bueno, lo bueno es que no podemos retroceder a nada que no conozcamos. ¿Sabes? Es decir, pensando en las travestis. Hemos sobrevivido sin una sola ley. Sin un solo amparo. Sin familia. Sin amigos. Sin casa, sin trabajo, sin comer, sin dormir, sin dignidad. Enfermas. Sin medicinas, sin hospitales.

Entonces me parece bien que las nuevas generaciones, al menos prevean que el mundo es un lugar peligroso, es un lugar hostil, que las sociedades son transfóbicas, son homofóbicas, son racistas, son xenófobas. Es importante tener conciencia de eso.

No vivimos en un paraíso, no vivimos entre amigos, no vivimos el sueño dorado ni lo vamos a vivir tampoco.

Y estar alertas, saber defendernos, saber hacer frente, además, a los embates de los nuevos fascismos, de las nuevas violencias que se tejen en la política. Sobre todo con la complicidad de algunas religiones, con la complejidad que eso supone además, para las minorías, me parece que nos fortalece.

Es decir, ha sido así siempre. Las nuevas generaciones, al recibir una lucha que fue nuestra y que viene de hace muchísimos y muchísimas décadas, tal vez se relajaron, ¿no? ¿Qué es lo que pasa en Seis tetas? En ese cuento que vos citás. Viste que la narradora dice «Bueno, habíamos perdido un aprendizaje sobre cómo defendernos, sobre cómo hacer frente a la violencia del Estado». Entonces tienen que huir y me parece que es necesario refundar algunas estrategias de supervivencia. Es así, no va a cambiar. En todo caso, lo que va a pasar es que va a empeorar y nosotros vamos a tener que juntarnos, hablar, dialogar, pensar estrategias nuevas. Lo vamos a tener que hacer.

Los afectados por el neofascisno somos muchísimas

P: ¿Cuando dice «nosotros» se refiere a las travestis o incluye ahí al movimiento feminista?

R: A los inmigrantes, a los pobres, a todos los que cualquier avanzada de derecha perjudica. Porque además se piensa siempre que son muy pocos los afectados cuando un neofascismo empieza a cobrar fuerza. Y en verdad no es así. En verdad somos muchísimas personas. Dentro de esa enorme masa de gente afectada por políticas como las que proponen los partidos de ultraderecha estamos muchísimos. Pensar que solo vamos a ser nosotras las travestis es una ingenuidad por parte del resto. 

P: Así que hay que estar preparados. 

R: Sí, yo creo que sí. Argentina tiene tradición, como siempre estamos tan mal, de salir a la calle, en manifestarnos, en ocupar los espacios públicos, en gritar. Entonces, bueno, no me asusta tanto y confío en nuestra inteligencia.