Fotografía de la actriz Zar Amir-Ebrahimi cedida por LaZona

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Zar Amir-Ebrahimi: "Al interpretar a Shayda estaba reflejando mis propios traumas"

Sarah Sidki | Madrid - 2 julio, 2024

Cuando la cineasta iraní-australiana Noora Niasari tenía cinco años ingresó junto a su madre en un centro de acogida para mujeres maltratadas en Australia. Ahí vivieron un tiempo bajo la amenaza y el miedo de ser encontradas por su padre, quien en cualquier momento podía llevarse a la pequeña de vuelta a Irán.

Estos son los recuerdos llenos de sombras que Niasari ha querido plasmar en Shayda, su primera película y ganadora del Festival Sundance 2023.

Con motivo del estreno de la película en España, Efeminista habla con la actriz iraní Zar Amir-Ebrahimi, quien protagoniza el largometraje y encarna a la madre de Niasari.

“Rodar esta película ha sido una experiencia maravillosa, pero también una de las más duras”, asegura.

“Cuando me ofrecieron participar en el proyecto y estuve hablando con Noora, me quedé impresionada con su perspectiva y cómo fue capaz de distanciarse de la historia, por muy personal que fuese”, confiesa la actriz, multipremiada por su papel en Holy Spider en 2022.

También revela que meses previos al rodaje, Niasari le entregó todo el material que guardaba de su madre.

Superar el trauma

Para Amir-Ebrahimi, Shayda es una película sobre el trauma y cómo aprender a vivir con él.

“Yo no he vivido una situación como la de Shayda, y al interpretarla estaba reflejando mis propios traumas”, confiesa la actriz, exiliada en Francia desde 2008 tras la difusión de un vídeo sexual suyo que la condenó a sufrir numerosas torturas y una larga condena en prisión en Irán.

“Ha sido fácil sentirse identificada y entender ese intento de supervivencia en una sociedad tan tradicional y religiosa”, dice.

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“No echo de menos Irán”

A pesar de llevar 16 años fuera de su país, Amir-Ebrahimi asegura que no echa de menos Irán, pero tampoco reniega de su cultura y tradiciones. “La sigo llevando, pero a mi manera” y alude, con tristeza, la represión a la que se enfrentan las mujeres iraníes.

“Es muy triste ver a todas esas mujeres siendo arrestadas, violentadas e incluso asesinadas”, lamenta la actriz, pero asegura mantenerse optimista ante el aumento de mujeres jóvenes que luchan contra el régimen iraní y el movimiento ‘Mujer, Vida, Libertad’, surgido en 2022 tras el asesinato de Mahsa Amini, arrestada por “violar el código de vestimenta”.

“Muchas veces me gustaría poder estar ahí y luchar con ellas”, lamenta, y con un poco de humor añade: “pero si pongo un pie ahí me arrestan por todo lo que hago y he hecho”.

Con su historial en el país, Amir-Ebrahimi reconoce que es mejor quedarse a salvo y se enorgullece de poder inspirar a otras mujeres en Irán con su trabajo.

Como Shayda, miles de mujeres más

La actriz asegura que el principal problema de las mujeres iraníes es la “falta de derechos jurídicos” y es necesario cambiar las leyes que restringen el derecho al divorcio. Mujeres como Shayda no pueden divorciarse en Irán, y la impunidad ante los feminicidios y la violencia machista acrecienta la inseguridad de las mujeres iraníes.

“La violencia machista es un asunto que nos conmociona a todos y con el que muchas personas, desgraciadamente, se sienten identificadas”, lamenta Zar Amir-Ebrahimi y cuenta que Shayda es una película dura que muestra la realidad que sufren muchas mujeres.

“Es una historia de mujeres luchadoras y fuertes y que la haya dirigido una mujer con Noora es un orgullo. Porque desgraciadamente sabemos que las historias de mujeres casi siempre las han narrado los hombres”, concluye.