Teresa de Pedro es una física pionera en el ámbito del vehículo sin conductor

Teresa de Pedro. Cedida por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán El Bueno

La física Teresa de Pedro, premiada por su pionera investigación del coche sin conductor

EFE | Madrid - 27 diciembre, 2022

La física Teresa de Pedro ha ganado el Premio Julio Peláez a Mujeres Pioneras de las Ciencias Físicas, Químicas y Matemáticas por su trabajo pionero en informática e inteligencia artificial, con el que se ha hecho un hueco en la historia de los primeros coches autónomos.

La VII edición de este galardón que otorga la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno ha reconocido así el trabajo de Teresa de Pedro (Zamora, 1994), también distinguida por su investigación en los albores de la robótica, y licenciada en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid (1967), cuando el porcentaje de mujeres que accedían a la universidad apenas llegaba al 20 por ciento. Eligió la Física porque «podía entenderla razonando, más que memorizando».

Desde su trabajo de licenciatura sobre física atómica, empezó abrir nuevos caminos, utilizando uno de los primeros ordenadores que llegaron a las universidades (un IBM 1620), lo que la acercó a la computación, ha detallado la fundación.

Asimismo, obtuvo una beca en el Instituto de Electricidad y Automática del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), creado por José García Santesmases, considerado el padre de la informática en España.

Investigadora en diversas áreas

Su trabajo la ha hecho experta en robótica y propulsora de los programas de inteligencia artificial que han dado origen al vehículo autónomo que circula sin conductor. En los años 90, ya lideró el primer grupo español que puso en la carretera un coche sin conductor, que fue también de los primeros del mundo.

El proyecto culminó en 2014, cuando un pequeño Citroën descapotable al que llamaron Platero recorrió sin conductor 100 kilómetros, entre Arganda del Rey y San Lorenzo de El Escorial.

Un sistema de navegación e inteligencia artificial denominado «Autopía» guiaba al vehículo en su camino determinando su posición y facilitando el desplazamiento autónomo.

Pero las aplicaciones informáticas de Teresa de Pedro han tocado diferentes áreas.

Desde el diseño de un programa para predecir la contaminación atmosférica en Madrid, utilizando predicciones meteorológicas, al desarrollo de un simulador para la Escuela de Guerra Naval o el diseño de un programa de inteligencia artificial para hacer el trazado de pistas en circuitos impresos, hasta hace poco imprescindibles para el funcionamiento de todo tipo de aparatos electrónicos.