Imagen de archivo de mujeres afganas. EFE/EPA/SAMIULLAH POPAL
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Los talibanes mantienen a las mujeres fuera de las aulas en el nuevo año escolar
El Gobierno interino de los talibanes conmemora el arranque del nuevo año escolar, el tercero desde que llegaron al poder en agosto de 2021, y que comienza sin mujeres y niñas en las aulas.
"La educación es una necesidad básica" ha dicho el ministro de Educación de los talibanes, Mawlawi Habibullah Agha, en un acto en el que ha insistido que el Gobierno continuará "brindando instalaciones educativas para todos, sin discriminación alguna", sin hacer referencia a las estudiantes afganas.
A la toma de Kabul en agosto de 2021 por los fundamentalistas le ha seguido una serie de restricciones contra la sociedad afgana, entre las que se incluyó la prohibición a las mujeres a acceder a la educación secundaria en 2021 y la universitaria en 2022.
Obligadas a dejar los estudios
Muchas afganas se vieron obligadas a dejar los estudios de la noche a la mañana, mientras que otras que fueron alcanzando esa edad límite tuvieron que dejar la escuela, en comparación con sus compañeros varones que sí tenían permiso a continuar con su educación.
Una de ellas fue Nazo, que ahora tiene 16 y ha dicho a EFE que todavía guardaba la esperanza de que los talibanes anunciasen el reingreso de las mujeres en las escuelas con motivo del inicio de este nuevo año educativo.
“A pesar de no esperar nada de los talibanes, todavía confiaba en un milagro, nuestra vuelta a la escuela y unirme nuevamente a mis compañeros de clase, pero no sucedió”, lamenta la joven.
De las más de 4 millones de afganas que estudiaban en Afganistán antes de la conquista de Kabul, 1,2 millones eran alumnas de educación secundaria y superior, según datos del Ministerio de Educación durante el curso 2020-2021.
Los talibanes justificaron este veto bajo las premisas de que requerían tiempo para adaptar los contenidos educativos a la ley islámica o sharia, y pese a que insisten en su compromiso por el regreso de las a las aulas, siguen sin concretar una fecha.
Un crimen contra la humanidad
A los largo de estos años ,a las restricciones de los talibanes se han sumado a otras en un continuo retroceso de los derechos humanos para las mujeres, como la segregación por sexos en lugares públicos, la imposición del burka, la obligación de ir acompañadas de un familiar masculino en trayectos largos y la exclusión de las mujeres de la mayor parte del mercado laboral.
Una situación que está costando al país 1.000 millones de dólares al año, una suma que no hará sino subir, según advirtió la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous, el pasado octubre de 2023.
A día de hoy, Afganistán es el único país que prohíbe la educación a las mujeres, una prohibición que viola al menos tres convenciones internacionales de la ONU: la de derechos de la infancia, de derechos de las mujeres y de derechos económicos y sociales, toda vez que la educación es "un derecho fundamental".
Con motivo del nuevo año educativo, la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) recuerda a los talibanes en X que ya "han pasado más de 900 días desde que a las niñas mayores de 12 años se les prohibió asistir a escuelas y universidades" y les pidió "poner fin a esta prohibición injustificable y dañina".
Algo que, según la ONU, puede ser considerado como un crimen contra la humanidad.