Política exterior feminista

Cristopher Ballinas, de México (izq); Verónica Rocha, de México (c) y María Jesús Conde Zabala (d) durante el panel en Casa América. Foto: Casa América

Política exterior feminista: La igualdad como «eje vertebrador» de las relaciones internacionales

Cristina Bazán | Guayaquil - 14 diciembre, 2022

En los últimos años, México, España y Chile han anunciado la implementación de una «política exterior feminista», que tiene como objetivo poner a la igualdad de género y la defensa de los derechos de las mujeres y personas LGBTI como «eje vertebrador» de las relaciones internacionales.

Así lo han definido los y las representantes de los ministerios de Relaciones Exteriores de los tres países, pioneros de habla hispana, durante el conversatorio «Política exterior feminista: la experiencia de la vanguardia iberoamericana», organizado en Madrid por los gobiernos junto con la Secretaría General Iberoamericana (Segib).

«En España, la política exterior feminista surge por coherencia con las políticas nacionales de igualdad y derechos de las mujeres. Supone más mujeres liderando nuestra acciones en el exterior, la incorporación del enfoque de género como eje vertebrador y la promoción de la paz y la igualdad en todas nuestras relaciones y alianzas internacionales», ha explicado Secretaria de Estado de Asuntos Exteriores y Globales, Ángeles Moreno Bau, quien ha dado unas palabras de bienvenida junto con sus homólogas de Chile y México.

Y ha puesto en valor que la política exterior feminista «es más necesaria que nunca» en esta época de retrocesos y en la que «la igualdad real es una tarea inconclusa». «Lo hemos visto en Afganistán y lo estamos viendo en Irán. En países con largo recorrido democrático también se están cuestionando los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres».

La subsecretaria de Relaciones Exteriores de Chile, Ximena Fuentes, ha señalado que los países están aún «lejos» de cumplir con el objetivo 5 de desarrollo sostenible. «Abordar la política exterior con un lente feminista no es más ni menos que reconocer esta lentitud y por lo tanto ubicar la equidad de género en un lugar relevante en el diseño de una agenda, en la definición de prioridades y entre los criterios observados en la toma de decisiones».

Mientras que la subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de México, Martha Delgado, ha resaltado que «derrumbar las estructuras discriminatorias para las mujeres en mediano plazo tendrá un efecto positivo en la sociedad en general».

Una política exterior feminista

Cristopher Ballinas, director general de Derechos Humanos y Democracia de México, ha contado que hace tres años y medio el país decidió anunciar la decisión de implementar una política exterior feminista. Lo que significó gran reto porque era el primer país del sur global que lo hacía y con el mandato de que eso no implique nuevos recursos en una época de austeridad marcada por el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Actualmente esa política está marcada por cinco ejes. La incorporación de la perspectiva de género, la eliminación de todo tipo de violencia de género al interior de la Cancillería, la promoción la presencia de las mujeres, la paridad y un enfoque interseccional.

Para María Jesús Conde Zabala, embajadora en Misión Especial para Política Exterior Feminista de España, las nuevas crisis estaban profundizando las desigualdades y «había que hacer política de una manera diferente a cómo se venía llevando la política internacional». El objetivo era seguir los pasos de Suecia, Canadá, Luxerburgo y Francia.

Ha resaltado la creación de un plan de igualdad en el Ministerio que incluye al servicio exterior y ha mencionado las cinco áreas priorizadas: mujer, paz y seguridad, eliminación de la violencia contra mujeres y niñas, protección de los derechos humanos de mujeres y niñas y participación de las mujeres en la toma de decisiones. 

Por su parte, Verónica Rocha, coordinadora para la Política Exterior Feminista del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, ha señalado que su país se encuentra en la construcción de una política que presentará en 2023, pero que Chile ya ha sido pionero en, por ejemplo, incluir cláusulas de género en sus negociaciones bilaterales.

Los tres países han resaltado la necesidad de que esta política exterior feminista sea de Estado y no cambie con la llegada de nuevos gobiernos que tengan «prioridades diferentes», por lo que buscan blindarlas por medio de reformas legislativas.

Asistencia a migrantes con enfoque de género

Entre los cambios que ha generado ya la política exterior feminista de México y España está la asistencia a migrantes con enfoque de género y derechos humanos.

Julieta Muñoz, directora ejecutiva del Instituto de los mexicanos en el exterior, ha explicado que la Cancillería de su país tiene un programa denominado «ventanillas comunitarias», que son «espacios de atención en las que se proporciona información y herramientas» sobre salud, educación, asesoría financiera y de emprendimiento a los migrantes, especialmente a las mujeres, que representan el 54 % de los 12 millones de personas que viven fuera de México.

«Por ello la importancia de crear programas con perspectiva de género y que empoderen a la mujer». El programa de emprendimiento, ha dicho, ha beneficiado a más de 900 mujeres que residen en el exterior.

La fortaleza del trabajo exterior en España es la atención a víctimas de violencia machista. «Las mujeres en el exterior se encuentran en una situación especialmente vulnerable cuando son víctimas de violencia porque están en un entorno que no es el de ellas. Tienen muchas veces barreras lingüísticas y no tienen redes de apoyo en las que puedan refugiarse», ha dicho el director de la Dirección General de españoles en el Exterior y de Asuntos Consulares, Xavier Martí.

En el 2019 se creó una unidad de violencia contra mujer dentro del departamento que dirige que, gracias a convenios, otorga ayuda específica en alojamiento, alimentación, asesoramiento legal y asistencia psicológica a españolas víctimas de violencia. Además, asumen los costos de la repatriación.

Hasta el momento, ha dicho, han asistido a 800 mujeres víctimas de violencia en el exterior y han repatriado a 53 mujeres y 38 niños.