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Una mujer Achi sobreviviente de violencia sexual durante el conflicto armado interno en Guatemala, en una fotografía de archivo. EFE/Esteban Biba

La ONU aplaude la pena impuesta a paramilitares guatemaltecos por violar a indígenas

EFE | Naciones Unidas - 31 enero, 2022

La ONU aplaude la decisión de un tribunal guatemalteco que, el pasado 24 de enero, decidió condenar a 30 años de prisión a cinco paramilitares acusados de violar a mujeres indígenas achí entre 1981 y 1985, durante el período más sangriento del conflicto armado interno (1960-1996).

Las 36 mujeres afectadas llevaban 11 años en la búsqueda de la justicia para impedir la impunidad en este caso de violencia sexual. Fueron su resiliencia y las estrategias innovadoras las que ayudaron al tribunal a comprender la situación para, finalmente, declarar a los paramilitares culpables por «delitos contra los deberes de humanidad»

«La decisión del tribunal que condena a los imputados a 30 años de prisión por esclavitud doméstica, violación y otras formas de violencia sexual representa un hito para las supervivientes maya achí guatemaltecas, para las víctimas de violencia sexual del conflicto interno guatemalteco, y en especial para las mujeres y niñas indígenas», ha dicho la representante especial de la ONU sobre Violencia Sexual en los Conflictos, Pramila Patten.

Estrategias innovadoras

En un comunicado, Patten ha elogiado la valentía de las víctimas que hace 11 años iniciaron la búsqueda de justicia ante los tribunales y ha rendido tributo a su «determinación y resiliencia».

«Su valentía y determinación son una verdadera inspiración que nos muestra que, a pesar de muchos desafíos, los esfuerzos para combatir la impunidad en casos de violencia sexual pueden tener éxito, son transformadores y deben continuar”, ha recalcado.

La representante especial de Naciones Unidas ha alabado además las «estrategias innovadoras» utilizadas en estos juicios, entre ellas el uso amplio de testimonios periciales nacionales e internacionales «que ayudaron al tribunal a comprender las experiencias de las víctimas y contribuyeron a cambiar la narrativa en términos de culpabilización de las víctimas y al proceso de cura de las heridas causadas por el estigma».

«Hago un llamado al Gobierno de Guatemala para que siga buscando justicia para las víctimas de violencia sexual del conflicto armado interno. Mi oficina está disponible para apoyar a las personas supervivientes en su búsqueda de justicia y reparación y para asegurar que los horrores del pasado nunca más vuelvan a suceder», ha añadido Patten.

30 años de prisión

Las violaciones de las 36 mujeres indígenas achí tuvieron lugar en el cuartel militar de Rabinal en el departamento de Alta Verapaz, unos 100 kilómetros al norte de la Ciudad de Guatemala, desde 1981 hasta 1985.

Las mujeres tenían entre 12 y 52 años cuando fueron violadas sexualmente y entre las 36 víctimas habían cuatro menores de edad, de acuerdo con la Fiscalía.

Los cinco condenados a 30 años de prisión formaban parte de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), una fuerza controlada por el Ejército en el conflicto guatemalteco.