Nadia Ghulam violencia

Nadia Ghulam durante la entrevista. EFE/Cabalar

Nadia Ghulam: En Afganistán «hay violencia contra la mujer no solo en el régimen, también en las casas»

Ana González | A Coruña - 9 diciembre, 2021

En el rostro de Nadia Ghulam (Kabul, 1985) aún quedan restos de las cicatrices de aquel fatídico 1991. Por aquel entonces, Afganistán era un país hospitalario. Nadia, de ocho años, esperaba en su habitación a que su madre le llevara dulces. Instantes después, una bomba cayó en su casa, dejándola seis meses en coma y destruyendo su vida.

Su hermano había fallecido y su padre presentaba un estado precario de salud. Ni ella ni su madre podían trabajar o salir de casa por ser mujeres. Decidió entonces cambiar el velo blanco por el turbante y adoptó la identidad de su hermano muerto para llevar un trozo de pan a su casa.

Tenía «la esperanza de volver a ser Nadia otra vez. Este día duró diez años”, relata la escritora.

Gracias a su colaboración con una ONG llegó a Cataluña en 2006. Durante los quince años que lleva en España, estudió para llegar a ser educadora social y fundó la asociación «Puentes por la Paz» que ayuda a menores afganos.

La escritora, con la ayuda de Agnès Rotger, contó su historia a través de la novela «El secreto de mi turbante»que le valió el Premio Prudenci Bertrana 2010.

«En una guerra, la moneda de cambio son las mujeres»

Pregunta.- ¿Es más dura la guerra para una mujer?

Respuesta.- Es dura para toda la humanidad, pero las mujeres son las víctimas principales. En la mayoría de guerras los hombres pueden huir y los que quedan como moneda de intercambio son las mujeres y los niños.

P.- ¿Cómo es la situación actual para la mujer en Afganistán?

R.- Ahora los medios de comunicación han cambiado el tema, pero es el momento en el que más sufren. En todos los sentidos hay violencia contra la mujer, no solo del régimen, sino en las casas.

La violencia doméstica está aumentando cada vez más porque la mayoría de los hombres se han quedado sin trabajo y lo sufre la mujer. ¿Quién recibe la paliza? La mujer.

«Para los talibanes las mujeres son como un mueble»

P.- ¿Qué es una mujer para un talibán?

R.- Para los talibanes las mujeres son como un mueble, que solamente puede servir para las cosas que ellos pueden necesitar. Por ejemplo, si quieren cambiarla por otra cosa la cambian. Si quieren dejarla en casa encerrada la encierran. Es como un animal.

P.- Su madre continúa en Afganistán…

R.- Mi madre y mi hermana están sufriendo en mi país. No he podido ayudarlas. Estoy en contacto con ellas para ver si algún día puedo verlas o ayudarlas.

P.- ¿Cómo es la adaptación de una refugiada?

R.- Muy dura, porque no tenemos un soporte social. En nuestro país, aunque hay guerra, tenemos a la familia. Estar lejos y sola en un país del que no conoces su cultura y su idioma es peor.

«La educación con valores es imprescindible»

P.- ¿Los países europeos lo están haciendo bien respecto a la acogida de refugiados?

R.- No. Según ACNUR, 82 millones de personas están huyendo de sus casas por la guerra. ¿Cuántas personas está acogiendo Europa? Los derechos humanos no están aplicados. La humanidad está desapareciendo y el egoísmo es total.

P.- Aunque la situación de la mujer no es la misma que en su país, ¿qué cree que queda por cambiar en España?

R.- La educación con valores es imprescindible. No tenemos que pensar que la igualdad puede venir solamente trabajando en el 25N o en el 8M. Cada día tenemos la obligación, como seres humanos, de concienciar a nuestro entorno para que esa igualdad real llegue.