mujeres negras

Un grupo de mujeres participa en una protesta en contra del racismo en Sao Paulo (Brasil). EFE/Sebastião Moreira

El «suelo pegajoso» de las mujeres racializadas en España

Laura de Grado | Madrid - 22 julio, 2019

«Para las mujeres racializadas ya no es ni techo de cristal, es suelo pegajoso«, así explica Desirée Bela-Lobedde, comunicadora y escritora, las «trabas» que dificultan la vida a las mujeres negras en España.

Para ellas, no se puede hablar de machismo y techo de cristal sin analizar el racismo que atraviesa sus vidas, por ello «los feminismos» deben unir a todas las mujeres y luchar por la «justicia social».

Con motivo de la celebración del Día de la Mujer Afrodescendiente el 25 de Julio, también conocido como Día Internacional de la mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diásporadía en que se conmemora el primer encuentro de mujeres afrocaribeñas, afrolatinas y de la diáspora en 1992 en Santo Domingo (República Dominicana), Efeminista ha hablado con varias activistas sobre la situación de las mujeres afrodescendientes en España.

Encasilladas en el rol de cuidadoras

«Nuestra condición racial se caracteriza principalmente por la injusticia, la desigualdad y la discriminación», explica Rita Bosaho, diputada en el Congreso durante la XI y XII legislatura primera mujer negra en sentarse en la Cámara baja en la historia de la democracia en España. 

mujeres racializadas

La diputada por Alicante de Compromís-Podemos, Rita Bosaho, en el hemiciclo del Congreso donde hoy se celebra la sesión constitutiva de la Cámara Baja. EFE/J. J. Guillén

El racismo, recuerda, «es una cuestión estructural» y necesita soluciones para que dejen de ocurrir situaciones como que «una mujer migrante, por su condición administrativa, vaya a una comisaria (a denunciar) y la detengan para deportarla».

Bosaho critica que solo se piense en ellas en términos de cuidadoras, trabajadoras del hogar o en relación a la trata, y explica que la incorporación de la mujer blanca al trabajo se hizo a costa de que las racializadas se hicieran cargo de los niños, «nos hicieron cuidadoras», denuncia la ex diputada.

Representación «secundaria» en medios de comunicación

Parte de culpa, como describe la periodista Lucía Mbomío, es de la representación «secundaria» y estereotipada que se hace desde los medios de comunicación. «Hay un papel en medios de comunicación y en ficción que es migrante. Y ese migrante no tienen familia porque cuida a otras familias, o limpia o asiste. La representación es eterna secundaria«, manifiesta.  

«Las personas negras aparecen asociadas a conductas delictivas, a inmigración como problema, no como hecho», aclara la periodista sobre los estereotipos negativos que se crean en televisión. El contraste es claro, porque en positivo, según Mbomío, solo aparecen vinculadas al entretenimiento, «deportes y música, esas son nuestras categorías».

Además, la aparición de personas negras en televisión está influenciada por el colorismo, «suelen ser negras, pero más claras», confiesa Mbomío, quien reprocha que solo se las entreviste «desde el testimonio, nunca como expertas».

«Se nos ve como una mancha, no como individuas, sin una historia. Venimos de esa construcción que han llamado ‘subsaharia’ pero no de países concretos con realidades concretas«, analiza Mbomío y critica que en historia universal se están olvidando de «la historia del sur del mundo». La falta de educación genera confusiones y perpetúa los estereotipos, «hay que entenderlo de una vez: ser negra es ser migrante y es no ser migrante, ser racializada es ser migrante y es no ser migrante”, explica.  

«Las mujeres negras necesitan conocer referentes de su historia»

Faltaban referentes y faltaba contar su historia, por ese motivo se creó la revista digital Afrofeminas como «espacio de encuentro, porque las mujeres negras necesitan encontrarse, necesitan autoconocerse y necesitan conocer referentes de su historia», según explica su fundadora, Antoinette Torres Soler.

Ella habla de «racismo epistemológico» y pone como ejemplo los libros de feminismo negro, que «existen hace muchísimo tiempo, pero nadie los da en la universidad». 

En este sentido habla Torres Soler sobre feminismos negros, como «conocimiento incómodo, porque cuestiona las relaciones de poder», un discurso que presenta «otra manera de entender la vida» y reivindicaciones que van más allá del género. 

Se han olvidado sus discursos y lo tienen más difícil en el mercado laboral, explica la periodista. «Cuando una mujer negra se presenta en un centro de trabajo, sobre todo si es de cara al público, lo tiene diez veces peor«, comenta Soler sobre las oportunidades de conseguir un puesto de trabajo. Donde, critica, «tienes que estar demostrando constantemente que eres muy muy buena para estar en el mismo sitio». 

Más espacios para hablar

Discriminación y desigualdad en el mercado laboral que también denuncia Desirée Bela-Lobedde, escritora de «Ser mujer negra en España», «social y laboralmente se nos encasilla en cuidados y prostitución, y parece que fuera de ahí las mujeres negras no tengamos cabida». 

Sin embargo, la situación está cambiando, «afortunadamente cada vez disponemos de más espacios para que se hable de las mujeres negras y que sean las mujeres negras quienes hablan de las mujeres negras», celebra Bela-Lobedde, que se muestra positiva con el momento que viven, «tenemos voz, somos sujetos políticos y estamos en un momento que podemos demostrarlo más». 

Según la comunicadora, «los feminismos tienen que unir a todas las mujeres, siendo tan diversos como somos».

Para todas ellas España hace tiempo que «dejó de ser blanca», en palabras de Torres Soler, y «tiene muchas caras y muchas pieles y muchas religiones y muchas lenguas», como explica Lucía Mbomío.