Familias denuncian desapariciones sistemáticas de inmigrantes en el desierto de Arizona

Fotografía de algunos carteles de la organización humanitaria Capellanes del Desierto, en Tucson, Arizona (EE.UU.). Han contabilizado al menos una docena de desapariciones en los últimos meses y temen que hayan caído en una red de trata de personas. EFE/ María León

Desaparición sistemática de mujeres jóvenes migrantes en el desierto de Arizona

María León | Tucson (EE.UU.) - 28 diciembre, 2022

Al menos una docena de mujeres jóvenes migrantes, que intentan cruzar el desierto de Arizona, están desaparecidas, según han denunciado sus familias al grupo de rescate Capellanes del Desierto, quienes temen que hayan caída en una red de trata de personas.

«Solamente esta semana acabamos de recibir el reporte de otros dos casos. Con estos ya son 12 casos activos que tenemos», ha declaro Óscar Andrade, director de la organización humanitaria, a EFE.

Para Andrade lo más alarmante es que todas las desapariciones siguen un mismo patrón: mujeres jóvenes, físicamente atractivas y a las que se pierde el rastro en la misma región del desierto de Arizona.

Los familiares han relatado a Andrade que los «coyotes» les dicen que dejaron a las mujeres en el desierto porque ya no podían seguir, pero después cambian la versión argumentando que lo más seguro es que las arrestó la Patrulla Fronteriza.

En busca de migrantes desaparecidas

Capellanes del Desierto lleva años trabajando en la busca de desaparecidos y saliendo al desierto basándose en las coordenadas o señales que los traficantes de personas les dan a las familias.

Andrade ha indicado que este año el número de personas reportadas como desaparecidas ha incrementado considerablemente comparado con 2021. «Hemos estado recibiendo hasta 20 reportes por semana», ha precisado.

En algunos casos, el grupo ha tenido éxito encontrando a los migrantes en conjunto con la Patrulla Fronteriza y proporcionándoles primeros auxilios, y en otros solo han encontrado cuerpos sin vida.

Sin embargo, en los casos particulares de estas mujeres no han encontrado ningún rastro de ellas.

«Nosotros contactamos tanto a la Patrulla Fronteriza como a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) para ver si hay una mujer con las características físicas, por si acaso la persona se cambió el nombre, pero nada», ha lamentado Andrade, en referencia al perfil de mujeres desaparecidas.

Mujeres jóvenes migrantes

Una de ellas es Lizet Jazmín Baryas, una inmigrante salvadoreña de 23 años de la que no se tiene noticia desde mayo pasado tras un segundo intento por cruzar el desierto de Arizona para reunirse con su esposo, Carlos Alexander Arias, quien la espera aún en Estados Unidos.

«Trató de cruzar una vez, pero la arrestaron y la deportaron, después me habló y me dijo que trataría de nuevo. De ahí ya no supe nada de ella», ha declarado a EFE Arias. Lo último que recibió fue una fotografía de ella en ropa camuflada lista para cruzar el desierto.

«El traficante me dijo que los descubrió un helicóptero de la Patrulla Fronteriza, que todos corrieron, y que de ahí no la volvieron a ver. Sin embargo ahora ya el coyote ni siquiera me responde el teléfono», ha señalado el inmigrante, que vive en Chicago.

La joven había pagado 14.000 dólares a los traficantes para que la llevaran a Estados Unidos. Pero el mayor temor de Arias es que su mujer «esté en manos de la mafia, que la estén prostituyendo y que haya caído en una red de trata de blancas».

Temores que no son infundados, ya que Andrade asegura que en su papel como capellán ha hablado con varios coyotes para tratar de conseguir pistas sobre qué podría estar pasando o cómo encontrar a estas jóvenes.

Un negocio para los traficantes de humanos

«Estos coyotes me han dicho que las ‘jovencitas’, especialmente de países como Venezuela, Brasil, son un ‘gran negocio’ para los traficantes de humanos o que simplemente si a uno de los ‘jefes’ le gusta una de las chicas, pues se las quedan», ha denunciado Andrade, quien duda que estas jóvenes realmente hayan cruzado la frontera o estén desaparecidas en México.

En el caso de la esposa de Arias, este ha asegurado que los traficantes le enviaron una foto de la joven, pero se trataba de un montaje, exigiéndoles 6.000 dólares para darle información sobre su paradero, afirmando que la joven estaba en manos de un grupo delictivo.

«Su familia pagó el dinero, sin embargo solo nos mintieron. Ahora nuevamente están contactando a su mamá en El Salvador, pero no dan ninguna prueba real de que está viva», ha indicado Arias.

Por su parte, Daniel Hernández, vocero de la Patrulla Fronteriza Sector Tucson, ha aseverado a EFE que cada vez que reciben el reporte de personas desaparecidas envían recursos para iniciar su búsqueda.

«Desafortunadamente los inmigrantes son solo ‘mercancía’ para los traficantes de humanos, sabemos que no se tientan el corazón para abandonarlos a su suerte», ha expresado Hernández.

El agente federal ha añadido que han tenido reportes de mujeres que violadas por el «coyote» mientras las transportaban.

Por todo ello, en medio de la actual ola migratoria, tanto Capellanes del Desierto como la Patrulla Fronteriza urgen a los migrantes a no arriesgar sus vidas en manos de los coyotes.

Y Andrade sugiere a las mujeres que traten de estar en contacto continuo con sus familiares y llamar al 911 si están en peligro, pero, ante todo, les aconseja tratar de presentar sus casos de asilo en los puertos de entrada.