Canarias

La presidenta de la Asociación de senegaleses DIAPO Tenerife y miembro de la Junta directiva de la Asociación de Mujeres Africanas en Canarias, Awa Diop. EFE/Miguel Barreto

Facilitar los visados para salvar la vida de las migrantes africanas

Belén Rodríguez | Santa Cruz de Tenerife - 22 junio, 2021

Llegan a Europa para reencontrarse con sus maridos, pero también para evitar un matrimonio forzoso, mutilación genital o violaciones en sus países de origen. Así, miles de mujeres y sus hijos arriesgan su vida en cayucos para alcanzar Canarias, sin capacidad de conseguir un visado para llegar de forma legal y digna.

Awa Diop, de la Asociación de Mujeres Africanas en Canarias, explica en una entrevista con Efe que las mujeres que se suben en una patera con sus hijos lo hacen porque no tienen posibilidad alguna de acceder a un visado que les permita viajar de forma segura a Europa, donde se encuentran sus maridos desde hace varios años trabajando.

Este es el motivo principal por el que las mujeres africanas deciden tomar el camino más peligroso, pues la ruta migratoria a Canarias es, tal y como ha advertido la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la más mortífera de las que están activas en estos momentos.

Diop asegura que cada vez llegan más pateras con mujeres y menores, quienes representan el 5% y el 15% de las personas que llegaron en patera en 2020 a Canarias, según datos de Cruz Roja.

Separadas de sus hijos durante meses en Canarias

La situación de estas mujeres es «muy crítica y delicada», puesto que, después de haber abandonado su país y haber asumido el riesgo de morir en el viaje, llegan a Canarias donde las han separado de sus hijos hasta demostrar a través de una prueba de ADN que tienen lazos de sangre.

Una vez que han logrado solucionar esta injusticia que mantuvo durante meses a madres e hijos separados, ahora la queja es la lentitud con la que se tramitan estas pruebas, cuyos resultados se podrían conocer en días, pero llegan a tardar meses.

La activista senegalesa afincada desde hace casi 30 años en Tenerife insiste: hay que intentar solucionar los visados en África y, mientras no se logre este objetivo, es preciso agilizar la reagrupación familiar.

Conseguir el visado: un lujo

Diop comenta que cuando, por ejemplo, el consulado de Francia en Costa de Marfil le deniega un visado a una mujer para viajar con su hijo menor a París con el fin de reencontrarse con su marido la dirige al peligro de una patera.

«En África el visado es un lujo«, afirma Diop, quien recientemente participó en unas jornadas organizadas por la Fundación CajaCanarias para hablar de la migración desde la perspectiva de una mujer senegalesa.

Destaca que las mujeres africanas están «en su total derecho» de viajar «de forma digna» a Europa, es decir con visado y en avión, porque, según las creencias populares, su «deber» es ocuparse de su familia, empezando por su marido.

Además, opina, las personas que salen de su país con visado pueden regresar a éste si no les va bien, mientras que las que arriesgan su vida en una patera y endeudan a sus familias para ello no lo hacen porque lo consideran un fracaso.

Las mujeres huyen de violaciones o mutilaciones

Aunque, de forma mayoritaria, las mujeres que se suben en una patera van con sus hijos a reencontrarse con sus parejas y proceden de Costa de Marfil, Mali y Guinea Conakry, también hay otros perfiles aún más vulnerables.

Se trata de mujeres que huyen de guerras en sus países, de violaciones en el entorno familiar que no pueden denunciar, de la mutilación genital o de un matrimonio forzoso.

A estas circunstancias personales se suma el peligro que conlleva el viaje a Canarias: pasar por otros países, exponerse a abusos y violaciones y a una espera que puede tardar años antes de lograr el objetivo de subirse a una embarcación.

Después de un viaje tan difícil, las mujeres, algunas de ellas explotadas a cambio de facilitarles el viaje hacia España y con bebés sin saber quién es el padre, llegan a Canarias, donde los trámites se demoran y se vuelven a quedar a la deriva.

Por ello, Awa Diop exige a las administraciones que les practiquen a ellas y a sus hijos las pruebas de ADN lo más urgente posible para que puedan continuar con su viaje a Europa, pues son prácticamente inexistentes los casos de quienes quieren quedarse en Canarias.

La activista senegalesa afincada desde hace casi 30 años en Tenerife pide también que se realicen más esfuerzos por tratar de conocer la realidad de las mujeres para saber si huyen de problemas específicos o si han salido para reunirse con su marido.