Miss Raisa publica un libro donde narra las violencias machistas y racistas con las que creció

Fotografía de la portada "Porque me da la gana. Una vida contra los prejuicios" cedida por Lunwerg Editores.

La rapera Miss Raisa narra en «Porque me da la gana» las violencias machistas y racistas con las que creció

Ane Amondarain | Madrid - 28 noviembre, 2022

La rapera feminista musulmana Imane Raissali, más conocida como Miss Raisa, publica «Porque me da la gana. Una vida contra los prejuicios». Un manifiesto en contra de todo tipo de discriminación que sumerge a los lectores y lectoras en la vida de esta reivindicativa artista, desde que dejó su Marruecos natal y pisó por primera vez España con 8 años, hasta hoy, cuando la rapera declara sentirse «libre y empoderada», a pesar de reconocer que el camino estuvo lleno de obstáculos.

Premio TikTok de Diversidad e Inclusión (2021) y premio Continuará de Cultura (2022), Miss Raisa inició su andadura en el mundo de la música dentro del movimiento hip hop en 2019 y, desde entonces, ha usado el micrófono, al igual que las redes sociales, como medio para romper estereotipos y visibilizar todas aquellas cuestiones que atraviesan su vida: el racismo, la religión, el género, la libertad de expresión o la desigualdad de oportunidades.

«Porque me da la gana», contestación a todo cuestionamiento

Y todo ello lo aborda desde el más puro optimismo al volver la vista atrás desde la adultez, después de superar los prejuicios, miedos y vergüenzas interiorizadas que, confiesa, sintió durante muchos años, fruto de vivir en una «sociedad machista y racista».

Fue precisamente la frustración e impotencia experimentada lo que la llevó a reflexionar acerca de lo que la rodeaba y a alzar la voz en este provocativo libro, cuyo título, «Porque me da la gana» (Lunwerg Editores), funciona como contestación a todo cuestionamiento.

La nunca alcanzada «integración»

Miss Raisa aterrizó en Barcelona en 2004, junto con sus padres y hermanos. Desde entonces pasó a ser una inmigrante, y en el libo evidencia que nunca ha dejado de serlo.

«Han pasado dieciocho años desde que llegué y sigue habiendo personas que me invitan a integrarme en este país. Tengo muchas dudas de lo que significa la palabra integración», escribe Miss Raisa en este volumen.

Espectadora de su propia vida, la artista denuncia así que para algunos, la integración signifique olvidar sus orígenes y los valores con los que creció. Lo que ella reivindica, más bien, como «riqueza cultural».

De hecho, sostiene que se integró desde el momento en que puso los pies en Barcelona, pese a que, desde entonces, no haya podido desprenderse de esa mirada.

Una puerta abierta a la vida de Miss Raisa

Pero, desafortunadamente, esa no fue la única discriminación que sufrió a medida que se hizo mayor. En el libro, también revela que durante años se sintió entre dos aguas: bien por no adaptarse a las costumbres españolas, bien por adaptarse demasiado a ellas a vista de parte de su comunidad musulmana.

Miss Raisa señala así que durante la adolescencia recibió muchos comentarios machistas que intentaban marcar cuál era su lugar en el mundo. Más allá del velo, las críticas estaban relacionadas con que fuera una chica joven con amistades no musulmanas y otras costumbres que con el tiempo fue adquiriendo. Así que se sintió encorsetada por «exigencias culturales».

En cuanto al velo, Miss Raisa relata en «Porque me da la gana» que lo ha llevado durante años, primero por inercia, «sin saber muy bien por qué», y después lo tomó como símbolo de su identidad.

«Durante muchos años para mí el hiyab fue una herramienta para romper con ciertos estereotipos impuestos por una sociedad racista y machista», escribe.

Sin embargo, hoy, considera que ya cumplió con su cometido y que como siente que el velo no la convierte en mejor persona -«es lo que algunos dicen que significa», declara en el libro-, decidió quitárselo hace un tiempo, «porque soy tanto buena persona sí lo uso como si no».

No cabe duda de que este libro es una puerta abierta a la vida de Miss Raisa, pero donde se narran vivencias que, al igual que la artista y creadora de contenido, sufren también otras muchas jóvenes inmigrantes que tienen que enfrentarse tanto a las violencias ejercidas por el país de acogida como por los entornos de los que proceden.

Precisamente, el libro es una «botella lanzada al mar para quien lo necesite», añade.