Cambrollé trans

La presidenta de la Federación Plataforma Trans, Mar Cambrollé, en una imagen de archivo. EFE/Zipi

Mar Cambrollé (Plataforma Trans): Se ha avanzado mucho, pero queda trabajo por hacer

EFE | Barcelona - 30 marzo, 2022

La presidenta de la Plataforma Trans estatal, Mar Cambrollé, destaca el cambio social y cultural de la sociedad española en los últimos años y la evolución en las propias familias, que han pasado «de dar palizas a abrazar y acompañar a sus hijos en el tránsito».

«Se trata de un avance enorme en los últimos diez años. Hace una década, el 80% de las chicas trans de más de 18 años terminaba ejerciendo la prostitución, mientras que ahora están en las universidades», reflexiona en una entrevista con Efe.

«La gente de mi generación en su mayoría sufría el destierro familiar. Si quería transicionar tenía que abandonar su casa y para sobrevivir era muy difícil poder dedicarte solo a estudiar, por ejemplo. Además, crecíamos siendo objeto de burlas y de agresiones. Eso por suerte ha ido cambiando», explica.

En esa evolución destaca el papel de un activismo que ha hecho enorme pedagogía social para conseguir la conquista y blindado de sus derechos.

Un avance «enorme»

«El colectivo trans despertó, como pasó con otros colectivos, ante la opresión que sufrió durante el franquismo y hasta bien entrada la democracia, y se organizó a través de una red con gran peso en todo el país», señala.

«Hemos conseguido el efecto y, además de a la sociedad, lo hemos transmitido a los partidos políticos», añade.

Entre otros asuntos, Cambrollé reivindica la conquista, en la línea de lo establecido por la Organización Mundial de Salud (OMS), hace algo menos de quince años, de que las personas trans no tenían «ninguna enfermedad mental» y «su puerta de entrada al hospital era la de todo el mundo, y no la de psiquiatría».

Destaca la atención integral y los recursos que se han puesto sobre la mesa en muchas de las comunidades autónomas, entre ellas Cataluña, que, asegura, es una de las «pioneras» en la atención sanitaria «sin segregación».

Cambrollé, una de las activistas trans más veteranas del país, tras participar en las primeras marchas en 1976, señala que en las trans más jóvenes ve «más sonrisas y menos muecas», y agrega que, «como en todo, la sociedad va por delante de los legisladores».

En ese sentido, asegura que «aún hay una frontera que cruzar, la de la igualdad, con la ley trans, que simboliza también la reparación que la democracia tiene pendiente con el colectivo tras años de violencia, violencia por acción u omisión».

Cambrollé lamenta que el anteproyecto aprobado el año pasado por el Consejo de Ministros no sea todavía una ley efectiva, «cuando el apoyo al colectivo trans es más amplio aún que el bloque de la investidura».

«Habrá que preguntarle al Gobierno», dice cuando le preguntan por qué se demora la tramitación.

Mucho por hacer

«Hemos sufrido hasta 2008 la ley de escándalo público y las vejaciones en comisarías, y se nos ha desatendido en el sistema sanitario y también con falta de políticas públicas de empleo», denuncia esta activista, que cifra en un 85 % los transexuales que sufren algún tipo de dificultad para tener un empleo con normalidad.

Critica, además, que aunque la atención médica y quirúrgica sea obligatoria en la cartera de la Seguridad Social en toda España para el colectivo, todavía hay trans que tienen que esperar años para su reasignación «con la excusa de las listas de espera».

Este 31 de marzo, con motivo del Día de la Visibilidad Trans, la plataforma estatal ha lanzado la campaña «Desde una mirada Trans-Positiva» centrada en destacar, precisamente, los referentes positivos, «personas que viven con naturalidad» sus profesiones más allá de su identidad de género.

«Son historias de personas reales que pretenden transmitir esperanza a la juventud», señala Cambrollé, que apunta que con la iniciativa, con apoyo del ILGA Europeo, quieren ayudar a mostrar una imagen distinta a la que siempre se ofrece en los medios sobre el colectivo, cargada de estereotipos y lugares comunes, como que la mayoría de trans ejercen la prostitución.