Lola Herrera Adictos

La actriz Lola Herrera durante el pase gráfico de "Adictos", la obra de teatro que se representa en el Teatro Reina Victoria de Madrid desde el 1 de Septiembre. EFE/ Victor Casado

Lola Herrera vuelve a los escenarios con «Adictos»

EFE | Madrid - 7 septiembre, 2022

¿Qué problemas enfrenta la sociedad a raíz de la tecnología? ¿Realmente viene para ayudar o es una herramienta más de vigilancia? A esas preguntas trata de responder la obra “Adictos”, que puede verse en el Teatro Reina Victoria de Madrid y en la que Lola Herrera encarna a una científica de prestigio internacional que indaga en cómo las redes sociales “venden banalidad” en la actualidad, según ha explicado la propia actriz en una entrevista con Efe.

La obra, dirigida por Magüi Mira y coescrita entre el hijo de Herrera, Daniel Dicenta, y Juan Manuel Gómez, cuestiona los paradigmas de la sociedad actual y la libertad de sus usuarios en relación con la tecnología. El montaje, que ya ha pasado por Avilés (Asturias), cuenta también con las interpretaciones de Ana Labordeta y Lola Baldrich, cuyos personajes también son figuras destacadas de la medicina y la prensa.

Para Lola Herrera, se trata de una obra «ilusionante» que añade «una miguita más al despertar que necesitamos los humanos». Por su parte, Labordeta cree que «Adictos» «dará mucho de qué hablar», mientras que para Baldrich actuar en esta pieza ha sido «toda una experiencia de admiración y aprendizaje». 

Una obra «feminista»

Las protagonistas son tres mujeres punteras que están en un lugar en el que pocas están y que llevan a su directora, Mira, a definir el discurso de su obra como feminista: «Es algo por lo que tenemos que seguir luchando, por tener nuestro espacio y nuestro lugar, y en esta función estas tres mujeres simbolizan ese poder-por eso es lo que debería ser-, pero todavía no es».

Mira, también actriz, ha bromeado con la idea de que alguna compañera del elenco se pusiera puntualmente indispuesta «con unas anginas» para poder sustituirla («me sé los tres textos», ha bromeado) y se ha mostrado además convencida de que el teatro no tiene por qué ser una proclama.

«El teatro es ficción: no es una proclama, es poética escénica y es beber lo que está pasando en la calle para, con mucho arte, por eso se llama arte escénico, ofrecérselo al espectador en un momento gozoso», ha declarado.