• Ida Vitale, quinta mujer en recoger el Premio Cervantes. EFE/Marina Guillén

  • Ida Vitale, quinta mujer en recoger el Premio Cervantes. EFE/Raúl Martínez

  • Ida Vitale, quinta mujer en recoger el Premio Cervantes.

  • Ida Vitale, quinta mujer en recoger el Premio Cervantes. EFE/Francisco Guasco

Ida Vitale, «Ser humano y mujer, ni más ni menos»

Carmen Siguenza | Madrid - 22 abril, 2019

La poeta uruguaya Ida Vitale será la quinta mujer en recibir el premio Cervantes, el Nobel de las letras en castellano, después de María Zambrano (1988), Dulce María Loynaz (1992), Ana María Matute (2010) y Elena Poniatowska (2013).

Recogerá el Premio Cervantes el 23 de abril

Un premio que recogerá la poeta, ensayista y traductora el día 23 de abril,  Día Internacional del Libro, en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), de manos del Rey en una solemne ceremonia, donde Vitale, de 96 años, leerá un esperado discurso, seguro que con voz emocionada y cristalina, como su poesía.

Nacida el 2 de noviembre de 1923 en Montevideo, Vitale hace honor a su apellido porque a sus 96 años está llena de curiosidad y sigue escribiendo. En 2015 se convirtió en la quinta mujer en ganar el Premio Reina Sofía de Poesía, y ahora forma parte de la corta nómina de mujeres galardonadas con el Cervantes.

Elegante, lúcida y culta, Vitale se exilió a México huyendo de la dictadura de su país, en 1974, donde estuvo hasta 1989 y donde conoció a Octavio Paz, con quien trabajó en la revista «Vuelta».

También tuvo a José Bergamín como referente y padre poético y al poeta y premio Nobel Juan Ramón Jiménez, a quien trató y con el que  dialoga poéticamente.

Desde 1989, Vitale vivió en Austin (Texas, Estados Unidos) hasta 2016, año en que murió su marido Enrique Fierro. Meses después volvió con su hija a Uruguay, desde donde llega ahora a Madrid para cumplir una agenda llena de citas y convocatorias.

Perteneciente a la generación del 45, junto a Mario Benedetti

Entre los actos que tiene presentes, destaca el legado que depositará en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes.

Ida Vitale pertenece a la llamada generación del 45, donde también se inscribe a Mario Benedetti, Idea Vilariño o Ángel Rama, entre otros muchos autores que tenían a Juan Carlos Onetti como gran referente.

Traductora, crítica y ensayista, Vitale, que estudió Humanidades, es una mujer de pelo blanco, rostro dulce y llena de humor, algo esencial en su vida. Una mujer humilde que siempre ha estado dispuesta a viajar y a ser vigía de todo lo que ocurre a su alrededor.

Creadora de una poesía pura e íntima

Gran lectora y creadora de una poesía pura e íntima, Ida Vitale siempre ha rechazado la llamada Poesía Social, «ningún poeta ha conseguido el momento más decoroso de la poesía», ni siquiera Pablo Neruda, «cuyos mejores libros no son los políticos», comentaba en una entrevista con Efe.

Una creadora para quien la ética y la verdad han sido sus guías  y que prefiere que se la llame poeta y no poetisa.

Poeta y no poetisa, autora de «Fortuna»

Vitale escribió uno de los poemas más bellos sobre la libertad y la igualdad con el título de «Fortuna».

 

Por años, disfrutar del error

y de enmienda,

haber podido hablar, caminar libre,

no existir mutilada,

no entrar o sí en iglesias,

ser en la noche un ser como el día.

No ser casada en un negocio,

medida en cabras,

sufrir gobiernos de parientes

o legal lapidación.

No desfilar ya nunca

y no admitir palabras

que pongan en la sangre

limaduras de hierro.

Descubrir por ti misma

otro ser no previsto

en el puente de la mirada.

Ser humano y mujer, ni más ni menos.