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Una mujer camina frente a un cartel que informa estadísticas de casos de violencia en Honduras. EFE/ Gustavo Amador

Honduras, en «crisis» por la «normalización» de la violencia machista

Anny Castro | Tegucigalpa - 10 mayo, 2022

La «normalización» de la violencia machista sumerge a Honduras en una «crisis» que acabado con la vida de 97 mujeres en los primeros cuatro meses de 2022. Ante esta situación, la coordinadora residente del Sistema de Naciones Unidas en Tegucigalpa, Alice Shackelford, ha advertido de la necesidad de erradicar esta práctica «criminal».

Las violencias machistas continúan aumentando en el país centroamericano, donde se han registrado al menos 97 feminicidios este año, según los datos facilitados por la coordinadora residente de la ONU.

En una entrevista con Efe en Tegucigalpa, Shackelford ha subrayado la importancia de «tomar un reconocimiento serio» de que «esta es una crisis alrededor de las mujeres, la manera en como se mira el cuerpo de la mujer y el patriarcado también se expresa a través de estas formas criminales».

Shackelford ha destacado la preocupación de la ONU por la violencia física y emocional hacia las mujeres en Honduras, así como violaciones.

La violencia contra las mujeres es una práctica «criminal», pues asesinar a una persona «es un crimen», por lo que es necesario hacer «un fuerte trabajo para erradicar esos crímenes», ha señalado.

Honduras, un país de 9,5 millones de habitantes, debe trabajar en «las normas culturales» y las prácticas que están «legitimando» y «normalizando» la violencia, ha añadido.

Normalización de la violencia

La ONU ve «altamente preocupante» la normalización de la violencia contra las mujeres y niñas en Honduras, donde la sociedad debe «gritar cada día y decir: no, ya basta», ha señalado la diplomática, para quien la situación de la mujer en el país ha empeorado por varias razones.

Entre ellas, está la cultura machista y patriarcal, la crisis económica y social, y la aceptación de la normalización de la violencia de género.

El Gobierno de Honduras se comprometió a finales de marzo a prevenir y poner a la violencia contra las mujeres y las niñas en el país, donde 318 fueron asesinadas en 2021, un fenómeno que, según Shackeford, requiere «mayor atención».

El compromiso quedó plasmado en un documento público firmado en Tegucigalpa por la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, y la coordinadora residente de la ONU.

Naciones Unidas está «altamente comprometida» con seguir apoyando el liderazgo de la mandataria hondureña y reconoce los esfuerzos del país «en términos de posicionar el trabajo alrededor de la eliminación de la violencia contra mujeres y niñas en un lugar central del Gobierno», ha agregado.

Educar a la sociedad

Combatir la violencia de género «es una responsabilidad de todos«, pero también es necesario fortalecer el rol de la sociedad civil y las organizaciones feministas, ha señalado.

Ha dicho, además, que «es urgente» aprobar en Honduras una ley integral sobre la violencia de mujeres y niñas, pero «al final del día es necesario que cada hondureño se tome esta responsabilidad y compromiso de trabajar» en su comunidad para prevenir la violencia de género.

La representante de la ONU cree que, si Honduras no le da «un giro» a la violencia contra las mujeres y niñas, verá afectada su capacidad de desarrollarse en materia económica, política y social.

La educación de los hombres y de la sociedad en general es importante para eliminar las relaciones de poder que se basan en la desigualdad, ha indicado.

Para Shackeford, la clave está en educar a la sociedad sobre el rol de género, los derechos y la igualdad entre hombre y mujer.

Alta impunidad

La violencia contra la mujer en Honduras ha crecido en otros tipos de delitos.

Por ejemplo, los casos de violencia doméstica también han ido al alza con un número de denuncias por este delito de 46.016 en 2021, según datos del no gubernamental Centro de Derechos de Mujeres (CDM).

La incapacidad de las autoridades se traduce en el elevado nivel de impunidad que hay en Honduras, superior al 94 % para la mayoría de crímenes de mujeres, según organizaciones feministas.

«La impunidad es un problema que está afectando completamente el Estado de derecho en el país y ha hecho que el Estado de derecho sea muy bajo y muy débil en ese sentido», ha explicado la diplomática.

La impunidad en esos casos contribuye a “normalizar” la violencia de género en Honduras, donde es necesario «alzar la voz» y fortalecer mecanismos en la Secretaría de Seguridad y el poder Judicial para resolver esos crímenes, ha acotado la representante de la ONU.