Sube a escena «Historia de una maestra», el homenaje de Josefina Aldecoa a las docentes

Ane Amondarain | Madrid - 20 enero, 2023

Tras haber realizado gira por distintas ciudades, la actriz y dramaturga Paula Llorens estrena en Madrid «Historia de una maestra», la conocida novela de Josefina Aldecoa que rinde homenaje a todos los maestros y maestras de la II República y que podrá disfrutarse hasta el 5 de febrero en el Teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa.

Una obra «necesaria», declara Llorens en una entrevista con Efeminista, porque «de una manera muy sencilla y muy elegante (…) ayuda a entender una época de nuestro país, que es muy importante, el momento justo anterior al estallido de la Guerra Civil».

Así es que Llorens decidió hace ya cuatro años adaptar la novela de Aldecoa, una de las figuras literarias más destacadas de los años 50, como un ejercicio de memoria histórica. Y acercar así a la juventud pasajes de la Historia reciente de España que, en su opinión, «no se suelen estudiar, se les presta poca atención (…) o a los jóvenes no les acaban de llegar».

Pero la dramaturga también ha subido a escena esta obra con el ánimo de recuperar esta «historia en minúsculas», la de una maestra y ama de casa protagonista de su vida, para aproximar a los espectadores a esta época, pero «desde el punto de vista femenino», un aspecto que considera que «no está muy divulgado».

Las maestras de principios del siglo XX

Es así como Llorens creó un monólogo muy fiel al texto narrativo de «Historia de una maestra» en 2019. «Quería que fuera un homenaje al estilo y literatura de Josefina Aldecoa. Necesitaba respetar su propio lenguaje», argumenta la dramaturga.

Fascinada por la obra, Llorens también quiso ser quien representara a la protagonista Gabriela López, maestra que hurga en sí misma para rememorar una vida ya pasada, que va desde 1923, cuando recoge su título de maestra con apenas 19 años, hasta el estallido de la Guerra Civil en 1936.

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Un ejercicio de memoria que muestra lo que significaba ser maestra y madre en aquellos tiempos. Cuestiones que «iban de la mano», porque, como relata la actriz y dramaturga, «estamos en un momento en la obra en el que la sociedad es muy patriarcal y muy machista, y la mujer depende totalmente de su marido».

Y, si no, eran los curas o los alcaldes quienes guiaban a las maestras que llegaban a pueblos rurales con el anhelo de ejercer la docencia.

Así es que, si ejercer esta profesión era ya un trabajo «muy arduo porque vivían en la pobreza y tenían a alumnos de distintas edades en una misma clase», ser maestra implicaba tener que hacer frente a la mirada acusatoria de «padres, madres y vecinos del pueblo cuando llegaba una mujer sola», sostiene.

El legado de Josefina Aldecoa

Sin embargo, si algo transmite la obra es la vocación de las maestras de finales del siglo XIX y principios del XX, influidas por los principios del krausismo y la Institución Libre de Enseñanza (ILE), proyecto pedagógico que se desarrolló en aquel entonces en España para defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a los dogmas oficiales en materia religiosa, política o moral.

Precisamente, en este ambiente nació Josefina Aldecoa (1926-2011) en La Robla, un municipio de León. Hija y nieta de maestras que aplicaron dicha manera de sentir y dicha ideología, la escritora bebió estos valores que marcarían su carrera profesional.

Ya en la capital, Aldecoa se doctoró en Pedagogía por la Universidad de Madrid con una tesis sobre la relación del niño con el arte, que luego publicaría bajo el título «El arte del niño» (1960), y fue la fundadora y directora del Colegio Estilo  (hoy cerrado) desde 1959 hasta su muerte en el 2011, su gran obra y donde vertió todo su ideario pedagógico.

Fue también en la capital donde entró en contacto con un grupo de escritores que luego se conocería como la Generación de los 50, integrado por grandes literatos como Carmen Martín Gaite, Rafael Sánchez Ferlosio, Alfonso Sastre, Jesús Fernández Santos o Ignacio Aldecoa, con quien se casaría en 1952 y del que tomó su apellido tras su muerte en 1969.

Más actividades

Pero como se deja ver en la trilogía de «Historia de una Maestra», el pensamiento de Aldecoa sobre la enseñanza también recorre sus obras literarias. Narraciones donde se muestra un momento en el que «la enseñanza era la protagonista», destaca Llorens, quien echa de menos docentes «con vocación» en la actualidad.

En torno al montaje se llevarán a cabo distintas actividades paralelas como son la Mesa Redonda: Homenaje a Josefina Aldecoa, el 20 de enero a las 18 horas, y el encuentro con el público el 2 de febrero, al término de la función.