Feministas Congreso

Imagen de la ejecutiva del partido Feministas al congreso. Foto cedida por el partido.

Nace Feministas al Congreso, un partido para «defender a las mujeres» desde las instituciones

María G. de Montis | Madrid - 18 enero, 2022

En España, los partidos están «completamente ciegos» a las «demandas de los colectivos feministas». Por eso, algunas activistas decidieron formar, a principios de 2021, su propio partido: Feministas al Congreso (FAC), para “defender los derechos de las mujeres y desarrollar la agenda feminista” en el Congreso de los Diputados, según explica su presidenta, la profesora y activista Pilar Aguilar, en una entrevista con Efeminista.

Su objetivo es “reclamar en todos los sectores políticas que acaben con el abuso a las mujeres” y “combatir con medidas consistentes y concretas la feminización de la pobreza”. Y, según aseguran, desde que formaron FAC les han apoyado “más de 2.000 mujeres y hombres”: “Nos han llegado muchas solicitudes de afiliación. Estamos un poco abrumadas, porque nuestra estructura todavía es frágil, pero poco a poco vamos construyéndonos”, añade Aguilar.

El partido completa su ejecutiva con la profesora de Sociología de la Universidad Complutense Fátima Arranz en la vicepresidencia, la psicóloga Puri Liétor en la secretaría general, la profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona Juana Gallego en la vicesecretaría general primera y la doctora en Derecho Sandra Moreno en la vicesecretaría general segunda.

Si se lanzan «al fango» y entran en política, explica, es porque la fe que tenían en el gobierno de España se ha diluido con el paso de la legislatura: “El Ministerio de Igualdad no ha hecho nada. Esperamos contundencia, no un tweet. Debería estar presionando y pactando con todos los ministerios para mejorar la vida de las mujeres, pero no es su caso”, apunta.

FAC será presentado a los medios este martes, 18 de enero, en la sala Úbeda del Ateneo de Madrid. Un evento en el que estará presente la ejecutiva y que será grabado por la cineasta y ganadora de un Goya Isabel Ocampo. Posteriormente se difundirá en las redes sociales del partido.

«Es inútil rogar»

PREGUNTA.- ¿Cuándo decidieron fundar el partido?

RESPUESTA.- Empezamos hace casi nueve meses, alrededor de marzo de 2021. Pensamos que era inútil rogar, escribir o razonar: los partidos seguían completamente ciegos a nuestras demandas. Concluimos que no nos quedaba otra que fundar nuestro propio partido y dejar de ser dóciles.

Lanzamos un llamamiento alrededor de marzo que firmaron unas 2.000 mujeres. A lo largo del proceso de formación del partido hemos construido un núcleo más compacto y, desde hace unas dos semanas, hemos vuelto a abrir afiliación y nos han llegado muchas solicitudes. Estamos un poco abrumadas, porque nuestra estructura todavía es frágil, pero poco a poco vamos construyéndonos.

P.- ¿De cuántas solicitudes hablamos?

R.- Varios cientos… y seguimos abiertas a mujeres y hombres que quieran sumarse a nosotras, siempre y cuando estén de acuerdo con nuestros principios y los respeten.

P.- ¿Cuáles son sus principales demandas?

R.- Las mujeres estamos realmente en una situación de sumisión en todos los ordenes de la vida, en cualquier campo: el paro, la pobreza, la violencia… Las estadísticas están disparadas, cualquier faceta está marcada por la brecha de género. Nosotras teníamos muchas esperanzas puestas en este partido, pero ¿qué han hecho? Nada contra la prostitución, nada contra los vientres de alquiler… poco más que un tweet. Nosotras vamos a actuar y a dar soluciones.

Presentarse a las elecciones

P.- ¿Y cuáles son esas soluciones?

Combatir con medias concretas la feminización de la pobreza, exigir que se estudien las condiciones en las que se trabaja… por ejemplo, la situación de las cuidadoras, que son miles, es catastrófica. Nuestra línea de acción es esta: reclamar en cada sector una política que pare estos abusos y que proponga medidas consistentes, como el desarrollo de la Ley de Igualdad, una norma de la época de Zapatero que se quedó sin desarrollar.

P.- ¿En qué les afecta su constitución como partido? ¿Qué les permitirá?

R.- Para empezar, nos permitirá lograr nuestro objetivo, que es llegar a las elecciones. Si no llegamos a las instituciones, nos quedaremos en la queja y la protesta, pero no tendremos acceso a los mecanismos que ejercen el poder. Ese es nuestro objetivo y nos lo tomamos en serio: trabajamos para, cuando lleguen las elecciones, tener unas candidaturas consistentes. Ahora, para eso, necesitamos una red de militantes que esté en todas partes, desde los barrios y pueblos hasta los centros de trabajo. Solo así conseguiremos votos.

Nosotras no nos consideramos al margen del activismo: muchas provenimos de ahí y seguimos militando en diversas asociaciones y grupos, así que nos mantenemos vinculadas.

La educación, fundamental

P.- ¿Cuántas personas conforman el partido ahora mismo? ¿Estará íntegramente formado por mujeres?

R.- Ahora mismo, todas somos mujeres, aunque no consideramos que los hombres no puedan ser feministas ni vamos a vetar su entrada. Pero si tenemos claro que los hombres, por valiosos que sean, nunca dirigirán el partido. Por una cuestión de precaución y porque ahora los partidos están dirigidos por hombres que colocan a mujeres en posiciones estratégicas para mantener el control. Nosotras avanzamos en otra línea.

P.- ¿Qué quieren aportar al debate parlamentario?

Ahora mismo, casi todo el mundo dice estar contra la violencia machista (salvo VOX, claro), ya nadie se atreve a defender que las mujeres deban ser pegadas para ser educadas… Pero se requieren más medidas: formar a magistrados o a las fuerzas de seguridad del Estado, por ejemplo, en materia de igualdad. La ley ya está, pero hay que afinarla, dotarla de medios.

P.- No creen que el Ministerio de Igualdad esté cubriendo estas demandas.

R.- El Ministerio de Igualdad no ha hecho nada. Esperamos contundencia sobre estas realidades, no un tweet. Por ejemplo, ¿han incluido la endometriosis, que no está casi estudiada, como enfermedad invalidante? Hay casos graves y no hay servicios que la detecten. Otro ejemplo: la coeducación, que se deja a la buena voluntad de la gente, en lugar de facilitarse e impregnar todos los currículos. Sabemos que para cambiar esta sociedad necesitamos un trabajo profundo en el sector educativo. El Ministerio debería estar presionando y pactando con todos los ministerios para mejorar la vida de las mujeres, pero no es su caso.

P.- Entrar en el barro de la política puede ser complicado… ¿cómo afronta esta nueva etapa en su carrera?

R.- Las feministas somos muy valientes, siempre lo hemos sido. Vemos que tenemos que hacer esto y sabemos que nos van a varear por todos lados, pero estamos dispuestas a aguantarlo. Y, al mismo tiempo, sabemos que no somos perfectas. Vamos a escuchar las críticas, pero no vamos a ceder a los insultos.

Pero hay que tener en cuenta que el movimiento feminista siempre ha conseguido todo lo que quería. Las sufragistas estuvieron sesenta años peleando, pero al final consiguieron la igualdad de voto con los varones. Se consiguió, como el acceso a la educación o al mercado de trabajo. Aunque el camino sea duro, siempre hemos conseguido lo que hemos luchado. Probablemente porque llevamos toda la razón.