Portada de "Un espejo frente al alma", de Dulce María Loynaz. Foto: editorial Creotz
Suscríbete a nuestra newsletter "Sin permiso"
Dulce María Loynaz refleja la amistad entre escritoras en "Un espejo frente al alma"
La poeta cubana Dulce María Loynaz fue la primera mujer latinoamericana en recibir el premio Cervantes, el galardón más importante de las letras hispanas, el Nobel en español. Fallecida en La Habana el 27 de abril de 1997 a los 97 años, Loynaz dejó una prolífica obra, con títulos como "Jardín", "Canto a la mujer estéril", "Poemas sin nombre", "Últimos días de una casa" o "Bestiario".
Considerada una de las grandes voces de la lírica hispánica y un referente de la poesía universal, Loynaz, que no se fue de Cuba pero vivió un exilio interior, recibió multitud de reconocimientos, además del Cervantes, fue miembro de la Academia Nacional de Artes y Letras de Cuba, de la Academia Cubana de la Lengua y de la Real Academia Española, además de Premio Nacional de Literatura de Cuba. Ahora, y por primera vez, la editorial Creotz ha reunido sus ensayos sobre las escritoras que formaron parte de su alimento creativo, como Gabriela Mistral, Delmira Agustini, Gertrudis Gómez de Avellaneda, María Villar Buceta y Bertha Arocena.
El volumen incluye uno de sus textos más famosos, el que escribió sobre Isabel La Católica, "El último rosario de la reina", con el que Loynaz rinde homenaje a Isabel la Católica y en el que plasma la dura vida de la reina y su noche antes de morir. Con esta obra obtuvo el premio Isabel la Católica.
"Un espejo frente al alma", Dulce María Loynaz
"Un espejo frente al alma" constituye el tercer título de la colección "Ellas vuelan", dedicada a escritoras del siglo XX y cuyas dos primeras propuestas salieron a la calle en mayo: "Tu huella será mi rumbo", de la chilena Teresa Wilms, y "Dormidos quedaron los sueños", de la española Josefina Soria.

"Con esta colección queremos ofrecer al lector una renovada selección de textos de autoras del siglo XX, a los cuales no siempre se ha podido tener acceso; buscamos, además, un ensamblaje original y atractivo del material a publicar", asegura la editora de la colección, Teresa Zataraín, quien recalca las grandes lagunas existentes entre escritoras pioneras frente a sus coetáneos varones, cuya obra sí está viva en los catálogos.
"Dulce María Loynaz fue una prolífica poeta y narradora con gran dominio en otros géneros literarios, pero no se encuentran editados sus textos. 'Un espejo frente al alma' reúne, por vez primera, sus ensayos en femenino; historias con nombre y con voz que desbrozó con habilidad narradora y una fina percepción de la realidad", explica la editora.
“Una connivencia de género alumbraba ya hace un siglo la amistad entre escritoras. Eran pocas todavía, pero conscientes de su labor”, subraya Zataraín al descubrir la obra más solapada de estas autoras.
Combinó "el juego del amor y la amargura"
Loynaz tuvo una intensa relación con España, de la que dijo: "De España ha venido todo lo que mi vida ha tenido de agradable". Especial fue su relación con las islas Canarias, donde pasó varios veranos, fruto de este tiempo es su libro, "Un verano en Tenerife".
La escritora también cubana Zoé Valdés dio una de las mejores definiciones de la autora tras su fallecimiento: "Loynaz supo como nadie combinar en su poesía el juego del amor y la amargura; tomó de la rosa el perfume para dárselo a las palabras, mientras ella se quedaba con las espinas de su dolor interno".
"...mi vida entera puede pasar por el rosario/, pues aunque ha sido ciertamente/una vida muy larga, me fue dado vivirla sin premuras,/ hacerla fina como un hilo de agua..." escribió la poeta.