Foto de archivo de la consejera delegada y fundadora de Brite Payments, Lena Hackelöer. Málaga, 8 de abril de 2024. EFE/Carlos Díaz
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La brecha salarial vuelve a crecer en los puestos de dirección
Aunque la presencia femenina en puestos de dirección de empresas ha aumentado tímidamente con relación a 2024, situándose en el 16,9 %, 1,3 puntos más que un año antes, la brecha salarial con los hombres se agranda hasta el 12,9 %, 1,7 puntos más que el año anterior, rompiendo así una trayectoria decreciente iniciada en 2018.
Así lo refleja el último estudio de la escuela de negocios Eada y el grupo Icsa sobre la brecha salarial y la presencia de la mujer en puestos directivos, que elaboran cada año sobre la base de una muestra de más de 80.000 salarios de toda España.
En la serie histórica de este informe, que arranca en 2009, la máxima cuota en presencia de mujeres en puestos directivos se alcanzó en 2021, con un 18,8 %, y desde entonces se produjeron tres años seguidos de descensos que se han roto este año con un ligero aumento.
El eterno 'techo de cristal' que sufren las mujeres
Si en presencia femenina los avances han sido discretos, la principal novedad del estudio es que se detecta un retroceso muy importante en materia de salarios que sigue impidiendo romper el llamado 'techo de cristal'. Una discordancia entre lo que cobra una mujer y el salario de un hombre, desarrollando ambos funciones directivas, que se amplía hasta el 12,9 % este año, cuando en 2024 era de un 11,2 %.
Según dicho estudio, el salario medio actual de un directivo es de 95.541 euros brutos anuales, mientras que el de su equivalente femenina llega a los 84.647 euros de media, una diferencia de casi 11.000 euros. Esto supone una gran brecha salarial pues, mientras el salario de un hombre directivo ha crecido en 2.511 euros brutos anuales, el de la mujer directiva solo lo ha hecho en 984 euros brutos.
La investigadora y profesora de Eada, Aline Masuda, ha asegurado en rueda de prensa que esa brecha salarial puede deberse a que, dentro de los puestos directivos, las mujeres ocupan responsabilidades sectoriales peor pagadas en sí, a que pocas veces ejercen una dirección general, y a que en la negociación salarial dan prioridad a la flexibilidad por encima del sueldo. En cualquier caso, ha apuntado que se trata de una dinámica "estructural" no justificada.
Poner freno a la masculinización de las empresas
Por su parte, la socia-directora del área de consultoría de Icsa Grupo, Indry Canchila, ha llamado a aplicar "otras estrategias retributivas" y a poner "freno a la continua masculinización de las empresas".
Por categorías, la brecha salarial entre los mandos intermedios se ha reducido seis décimas, hasta un 11,6 %, pero la de los empleados rasos ha crecido ocho décimas, hasta el 9,7 %. No obstante, en estas categorías la proporción de mujeres es mucho mayor, de un 33,1 % entre los mandos y de un 47,2 % entre los empleados.
Si se analiza la presencia femenina en puestos directivos, según el tamaño de las compañías, el mayor peso femenino se da sobre todo en la pequeña empresa. Por sectores, los servicios, la sanidad y los ámbitos asistenciales registran el mayor porcentaje de presencia femenina en puestos directivos.
Por ámbitos concretos, las mujeres tienen más presencia como directivas en las áreas de comunicación (40,9 %), recursos humanos (34,6 %) y marketing (32,5 %), mientras se reduce su peso en la dirección de TIC (5,1 %), en producción (5,8 %), así como en dirección comercial (7,5 %) y dirección general (9,2 %).