brecha género periodismo

La presidenta de la Agencia EFE Gabriela Cañas junto a Soledad Gallego-Díaz.. EFE/ Juan Carlos Hidalgo

Brecha de género en el periodismo español: las mujeres solo ocupan el 24 % de los puestos directivos

María G. de Montis y Noemí Vargas | Madrid - 25 julio, 2022

Carmen de Burgos, Jesusa Granda, Sofía Casanova… la historia del periodismo en España incluye una consistente lista de reporteras a las que se anuló bajo el nombre de un hombre. Cien años después de que estas periodistas publicasen sus piezas con pseudónimos masculinos, se han roto algunos techos de cristal y varios medios españoles como el diario El País, el periódico 20 Minutos o la propia Agencia EFE están liderados por mujeres con una amplia trayectoria en el sector.

En ellas se ha centrado la periodista Noemí Vargas en su reportaje «Liderazgo femenino en los medios: un avance imparable», en el que analiza los profundos cambios que han permitido que Gabriela Cañas se convirtiese en la primera presidenta de la Agencia EFE en sus 83 años de historia, que en 2018 Soledad Gallego-Díaz se convertirse en la primera mujer al frente de El País, que Magda Bandera fundase y fuese elegida para dirigir La Marea en 2015 o que Encarna Samitier lleve la batuta en el diario 20 Minutos desde 2017.

Junto a la presidenta de la Fundación Woman Forward, Miriam Izquierdo, estas cuatro periodistas son las encargadas de repasar sus trayectorias y los cambios sociales y legislativos que han dirigido su oficio hacia una mayor igualdad de género.

«Este trabajo no lo podía haber hecho hace quince o veinte años: Gabriela es la primera presidenta de EFE, Encarna también fue la primera directora del 20 Minutos, Soledad fue la primera responsable de El País, Magda Bandera es la fundadora de su medio… Todas ellas representan papeles de liderazgo, pero son papeles nuevos», reconoce Vargas (Puebla, México, 1995). «Hace unos años no habría encontrado a nadie».

Trayectorias cargadas de experiencia

Vargas, autora del reportaje y estudiante del Máster en Periodismo de Agencia UC3M-EFE con una beca de la Fundación Carolina, cuenta que «hay similitudes en sus discursos porque pertenecen a la misma época y porque todas tienen más de veinte años de experiencia. Crecieron en un ámbito donde las redacciones estaban llenas de hombres y eso lo expresan en las entrevistas: que tenían pocas o ninguna jefa, que tenían pocas compañeras…». En el caso de Gabriela Cañas y Soledad Gallego-Díaz, que son mayores, ser corresponsal y mujer estaba mal visto, era poco probable.

«Además, todas hablan de la maternidad como un tabú, un tema que todavía dificulta el crecimiento personal, y coinciden en que hacen falta políticas públicas que favorezcan el desarrollo en el ámbito laboral a la par que un hombre», añade la periodista de origen mexicano.

En el reportaje, la propia Cañas recuerda que en sus inicios apenas tenía referentes femeninos. Cita a Oriana Fallaci por su valentía, compromiso y por la calidad de sus entrevistas, y a periodistas españolas como Soledad Alameda, Rosa Montero, Pilar Narvión, Pura Ramos o Pilar Cernuda. «Las mujeres en toda esa etapa no llegaban a la jerarquía porque el poder no estaba preparado para admitirlas y las dejaba donde estaban”.

Cañas comenzó su trayectoria a finales de los setenta como becaria de El País, donde cuenta que, debido al carácter «progresista e igualitario» del diario, llegó a tener dos jefas de sección. Pero eso «era muy raro» en cualquier otro medio, tal y como apunta la actual presidenta de la primera agencia del  mundo en español.

La autora del reportaje defiende, como sus entrevistadas, la importancia de contar con mujeres referentes. «En lo personal, crecí en una familia bastante machista en México», cuenta. «La violencia en casa no la viví, pero siempre vi que había más oportunidades para los hombres. Solo gracias a que yo tuve un referente en la familia, una prima que estudió en la universidad, mis papás se hicieron a la idea de que tanto mi hermana como yo pudiéramos estudiar allí».

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Apertura al feminismo

Por su parte, la presidenta de la Agencia EFE incide en que existe una tendencia a la minusvaloración de los temas tradicionalmente asignados a las periodistas. Hace unas décadas, rememora, solamente cubrían noticias de salud, educación, sociedad y cultura, «temas que se consideraban de segunda».

Y aunque con los años estas barreras han desaparecido y hoy las firmas de mujeres se reparten por casi todas las secciones, sigue existiendo un área con una brecha de género significativa, como recuerda Gallego-Díaz: el área de opinión, un ámbito «de poder editorial real, donde a los hombres más les ha costado (y les cuesta) ceder espacio».

En las redacciones era habitual la falta de reconocimiento hacia el trabajo de las mujeres. “Era frecuente tener que asumir responsabilidades de jefatura (supervisar el trabajo de otros, atribuir prioridades a las noticias, ordenar el tráfico de información, etc.) sin el correspondiente nombramiento formal”, explica Gallego-Díaz.

Además, todas las encuestadas coincidieron en ejecutar acciones en favor de la igualdad de género. Por citar algunos: El País inició un proceso interno para regular la brecha salarial, La Marea imparte talleres de periodismo con perspectiva de género y la Agencia EFE puso en marcha en 2018 el proyecto Efeminista, plataforma de referencia en igualdad del sector de la comunicación. Además, en junio de 2022 se impartió el primer curso de Igualdad y Perspectiva de Género para toda la plantilla.

Tal y como afirma Gabriela Cañas, “uno de los grandes avances en los medios de comunicación es justamente la perspectiva de género, abrir el espectro para que el mundo que se cuenta no solamente sea masculino y narrado por referentes masculinos. Está ocurriendo en muchos medios, porque muchas mujeres están llegando a las jerarquías de comunicación, y creo que es un avance enorme, un avance de justicia”.

Así lo reconoce también Encarna Samitier, directora de 20 Minutos: “cada vez se producen más nombramientos de mujeres y es una señal alentadora de que el avance hacia la igualdad es imparable, de que la sociedad considera por fin insostenible la ausencia de la mitad del talento de los puestos de dirección”.

Una carrera feminizada

Pese a que el grado en Periodismo está tradicionalmente feminizado en España (un 58,4 % de las matriculaciones son de mujeres, según el Ministerio de Universidades), esa mayoría de estudiantes no alcanza los puestos directivos de las empresas. Ni siquiera se mantiene al ingresar en el mercado laboral: de acuerdo con el último Informe de la Profesión Periodística de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), las mujeres tan solo ocupan el 45 % de los puestos en las redacciones en España y el 24 % de los puestos directivos. Y, según han identificado las entrevistadas, la penalización de la maternidad podría estar entre las principales causas.

Magda Bandera, que trabajó durante años en La Vanguardia, recuerda que sus compañeras trataban de terminar su trabajo durante su jornada, mientras que muchos de sus compañeros podían pasar más horas en la redacción porque no se hacían responsables de los cuidados en el hogar.

También argumenta la nula visibilidad que tenían las mujeres al momento de jerarquizar los puestos: “no estás pegada al poder, con lo cual, cuando se decide de quiénes van a ser los puestos de trabajo, primero no participas, no tienes ni voz ni voto porque no estás; y segundo, ni se plantean que tú lo puedas hacer”.

Un análisis compartido con Gabriela Cañas, que señala un cambio de tendencia a principios del siglo XXI, cuando la percepción social de los cuidados y las tareas del hogar viró hacia un reparto más igualitario.

Sin embargo, la crisis producida por la pandemia de la COVID-19 parece haber aumentado la brecha de género en el sector. La tasa de paro entre las periodistas aumentó en 2020 un 1,7 %, frente al 1,2 % de sus compañeros.