Bela-Lobedde

Desirée Bela-Lobedde, autora de ‘Ser mujer negra en España’ (2018), publica con Plan B ‘Minorías: historias de desigualdad y valentía’

Bela-Lobedde busca terminar con los estereotipos en ‘Minorías: historias de desigualdad y valentía’

Marta Bieto Massip | EFE Barcelona - 19 abril, 2021

Es necesario contar historias con mujeres protagonistas en una sociedad machista y racista, para que las personas que forman parte de minorías estereotipadas “se lean y se encuentren en relatos y que no sean siempre desde la estigma, la criminalización o el prejuicio”. Así lo defiende Desirée Bela-Lobedde en su nuevo libro: ‘Minorías: historia de desigualdad y valentía’.

Bela-Lobedde (Barcelona, 1978), afrodescendiente de origen guineoecuatoriano, activista antirracista y feminista, publica ‘Minorías: historia de desigualdad y valentía’ después del éxito de ‘Ser mujer negra en España’ (Plan B, 2018), que va ya por su séptima edición. La autora, además de ser columnista en Público.es y colaboradora en ‘Vostè primer’ de RAC1, ofrece cursos para personas con pelo afro para aprender a cuidarlo y como forma de trabajar su identidad. 

La comunicadora explica en una entrevista a Efe que las nueve historias de su libro ponen de manifiesto «una vitalidad, un poderío y una capacidad de adaptación brutales, porque de no ser así no sales adelante, y muchas ganas de intentar cambiar las cosas».

Tras el éxito de ‘Ser mujer negra en España’ (Plan B, 2018), Bela-Lobedde ha querido conversar con mujeres que viven situaciones de discriminación o que pertenecen a una comunidad asociada a ciertos estereotipos y atributos negativos, prejuicios y relegada a la marginalidad.

Historias de desigualdad y valentía

Las mujeres gitanas, con síndrome de Down, las prostitutas, las inmigrantes, las negras, las asiáticas … Son colectivos discriminados y prejuzgados por una sociedad machista y racista, según denuncia la activista y comunicadora Desirée Bela-Lobedde.

En una entrevista con Efe, la autora denuncia que «hay muchos colectivos de mujeres estigmatizadas» y reivindica la necesidad de contar «historias con mujeres protagonistas» para luchar contra la discriminación y los prejuicios de una sociedad con una «estructura machista y racista».

El libro, que ha publicado la editorial Plan B (Penguin Random House), recoge las «historias de desigualdad y valentía» de Yos, Valérie, Iman, Anna, Regina, Eva, Edna, Kathy y Yolanda (hermanas Sey), Montserrat y Maria Teresa, Gisela, Safia y Silvia; «mujeres y feminidades que son minoría» porque pertenecen, entre otros, a colectivos transexuales, inmigrantes, con síndrome de Down, gitanas o con fibromialgia, todas ellas «rodeadas de conductas patriarcales y misóginas».

Discriminación en primera persona

Bela-Lobedde explica que en este nuevo libro, entre el relato multibiográfico y la entrevista, ha querido conversar con mujeres que viven situaciones de discriminación o que pertenecen a una comunidad asociada a ciertos estereotipos y atributos negativos, prejuicios y relegada a la marginalidad.

En su opinión, lo que hay detrás de las etiquetas que se imponen a las mujeres «es, básicamente, un prejuicio construido y legitimado por todo un sistema que relaciona las mujeres gitanas con la criminalidad, las mujeres negras con la inmigración o la prostitución, las mujeres con fibromialgia con el quejarse por quejarse, una infantilización brutal de las mujeres con síndrome de Down, etc».

«Hay toda una serie de prejuicios que construye la sociedad, y después está esa reticencia a acercarse a conocer para poder derribar esos prejuicios«, sentencia la autora.

Bela-Lobedde: “No podemos decir que España no es racista”

Según Bela-Lobedde, la manera de luchar contra estos prejuicios es «acercarse con la mirada abierta intentando no juzgar. No es fácil, pero es la manera. Acercarse con la intención de conocer no con la intención de confirmar lo que yo pienso o lo que dicen».

Bela-Lobedde asegura que no se puede decir “que España no es racista porque existen los CIES y hay una ley de extranjería que niega los derechos civiles, por no decir humanos, más básicos a las personas migrantes».

«Y también -añade-, a las personas de origen étnico diverso la Policía nos para más porque hay una cuestión que se llama ‘detenciones policiales por perfil étnico’ que no se pueden efectuar pero se siguen haciendo; porque hay una dificultad de acceso a la vivienda y a determinados sectores profesionales».

La violencia racista es la punta del iceberg

El problema es, según la autora, «que solo entendemos por racismo unas cuestiones muy concretas y muy violentas, como la agresión física o verbal, y creemos que todo lo demás es una broma y una forma de hablar».
La punta del iceberg es lo más visible: «el insulto como ‘negra vete a tu país’, la agresión física en el metro, en el tren o los controles de aeropuertos …, pero por debajo hay muchas más cosas, hay brecha salarial cuando hablamos de origen étnico y muchas cosas más que configuran esto, en el lenguaje, en la educación, en la historia».

«Es hora de que se acepte que las sociedades occidentales y que España es estructuralmente racista, igual que es estructuralmente machista», denuncia. Según Bela-Lobedde, hay un borrado sistemático y una invisibilización del papel de las mujeres en la historia y «ese borrado también existe con respecto a las personas de otro origen».

«Esa invisibilidad y ese borrado también es racismo, que no hay apenas profesores o periodistas negros, que la representación que se hace de las personas negras en los medios de comunicación siempre sea tan sesgada y tan estereotipada, y sea para hablar o de avalanchas de pateras o de vendedores ambulantes», agrega.

«Todas estas construcciones también son racismo», concluye.