Antoñanzas (UGT) pide romper con el «techo de cemento»

Maria Vicente - 21 noviembre, 2018

La vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas, pide al Gobierno que establezca por Ley cuotas de mujeres en los órganos de gobierno de las empresas y administraciones como una forma de discriminación positiva que las ayude a romper «el techo de cemento» que existe en la actualidad.

En una entrevista con Efe, la número dos del sindicato pide al Gobierno de Pedro Sánchez que «sea valiente» y legisle para impulsar a la mujer a los comités de dirección y consejos de administración porque, si no, la discriminación laboral no se solucionará.

«Si las mujeres no dirigimos no se cambian las cosas para mejorar el ascenso de las mujeres», asegura Antoñanzas, para quien esto afecta también a la Administración Pública, donde en niveles intermedios hay ya más mujeres que hombres.

«Pero cuando llegas a los de libre designación», añade Antoñanzas, la situación es inversa y las mujeres se encuentran con el «techo de cristal», aunque cree que es más «de cemento», porque «si no ya lo habríamos roto».

Pone como ejemplo el caso de UGT que, desde que se introdujeron las cuotas las mujeres, «hemos accedido sin problemas» a los puestos de dirección, las comisiones ejecutivas de la confederación o las uniones territoriales, de forma que están casi en equilibrio con los hombres.

«Cuestión de tiempo»

«Y tarde o temprano», llegará una mujer a liderar el sindicato, considera Antoñanzas, ya que «es cuestión de tiempo, como todo,» que se presente una y que los afiliados la elijan.

Aunque es bióloga de profesión, Antoñanzas se ha dedicado siempre a la defensa de los intereses de los trabajadores, una trayectoria en la que dice no haberse sentido discriminada nunca por ser mujer, pero «sí por ser joven».

Paternalismo

No obstante, señala que nunca ha tenido problemas para acceder a puestos de responsabilidad dentro del sindicato y que ante el «paternalismo» tanto dentro como fuera «dejaba claras las cosas en la primera reunión y ya no se volvía a producir».

Para UGT, una de las principales iniciativas para luchar contra la discriminación de la mujer en la empresa es lograr que sea obligatorio que cada vez más compañías tengan planes de igualdad, explica.

Para ello, UGT quiere que sea obligatorio para las compañías de menos de 150 trabajadores (frente al requisito de 250 empleados de la actualidad), así como que tengan que ser negociados con los sindicatos y, una vez aprobados, tengan que ser registrados, para controlar así «qué empresas están cumpliendo».

Dentro de los planes de igualdad, se deben introducir medidas para proteger a las mujeres que sufren violencia en su ámbito doméstico, impidiendo que puedan ser despedidas o favoreciendo ciertos permisos.

También en el ámbito laboral, protegiendo a las mujeres del acoso en su puesto de trabajo, estableciendo un protocolo acordado con la empresa «para saber como actuar y proteger a la víctima», explica Antoñanzas.

Antoñanzas UGT

La vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas. EFE

Además, la número dos de UGT se muestra a favor de analizar las discriminaciones que sufren las mujeres y tratarlas como «un todo», desarrollando la Ley de Igualdad de 2007 reglamentariamente y apostando por medidas apuesten por la igualdad y la corresponsabilidad.

Currículum ciego

Considera que el «currículum ciego» se queda «muy corto» porque en el acceso a una empresa es imprescindible la entrevista personal y apuesta por la publicación de tablas salariales, pero no «con nombre y apellidos», sino detallando el salario base y los distintos complementos de cada categoría por sexos.

Y es que las mujeres españolas están trabajando gratis este año desde el pasado 10 de diciembre, dado que la brecha salarial de género que existe es del 14,2 %, motivo por el que UGT ha puesto en marcha la campaña de concienciación «Yo trabajo gratis».

Además y para reducir la discriminación creada por la maternidad, Antoñanzas aboga por medidas y mejora de las dotaciones de servicios públicos que permitan «a la mujer que, si lo desea, no tenga que abandonar el mercado laboral más que lo estrictamente necesario o lo que ella quiera».