Acoso investigadoras universidad

Investigadoras en una foto de archivo. EFE/ Daniel Luque

El acoso en la universidad, una realidad para investigadoras y estudiantes

EFE | Madrid | Vigo - 10 marzo, 2022

La universidad no es un entorno seguro para las mujeres. Lo asegura la asociación no gubernamental integrada por investigadoras de organismos y centros de investigación españoles públicos y privado de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) en una declaración reciente, en la que denuncian que el acoso por motivos sexuales en la Universidad es una realidad que les afecta y que dificulta sus trayectorias profesionales.

Una declaración que se suma a la de un estudio elaborado desde la Universidad de Vigo hace apenas unos meses que constataba que «30% de las mujeres que forman parte de la comunidad universitaria consideran que es bastante o muy probable que sufran acoso sexual«. Entre las conclusiones, también destaca que el 10,8% de alumnas y el 12,7% de las profesoras-investigadoras consideran «bastante o muy probable» que las mujeres sufran una agresión sexual en el entorno universitario, porcentajes que se incrementan para el colectivo LGTBI.

Por su parte, los alumnos y los profesores-investigadores expresaron «una mayor tolerancia» con el acoso sexual que sufren las mujeres y son los que están «más en desacuerdo» con las causas feministas.

El movimiento MeToo universidad

De ahí que el comunicado de AMIT respalde el movimiento universitario contra el acoso sexual, conocido como MeToo Universidad, que se ha iniciado recientemente en España, un movimiento de víctimas y supervivientes de violencia de género en las universidades españolas, abierto a todas las personas que se puedan encontrar con estas situaciones.

En concreto, desde AMIT suscriben la declaración difundida por su Red de Jóvenes, donde se denuncia que «el acoso por motivos sexuales en la academia es una realidad que nos afecta como personas, como mujeres y que dificulta nuestras trayectorias académicas y profesionales».

«Las personas que son más jóvenes en la carrera académica -añade- no ocupan puestos fijos, sino que compiten por obtener becas, financiación, contratos postdoctorales o plazas que les permitan iniciar el camino hacia la estabilidad futura. Por ello es preciso erradicar cualquier injerencia no deseada y posicionarnos a favor de las víctimas y de las personas que las apoyan».

«La transparencia y un ambiente confortable en el lugar de trabajo es un aspecto clave para nosotras, las más jóvenes y por tanto las más vulnerables, porque nos vemos directamente afectadas por cualquier tipo de abuso».

Desde el movimiento MeToo Universidad han habilitado un mail de contacto dirigido a las que se encuentren en situación de indefensión o que sufran acoso, metoouniversitat@gmail.com.