Abuso sexual infantil España

Una adolescente juega en un parque infantil. EFE/ Carlos Lemos

Abuso sexual infantil en España: niñas, juicios largos y revictimización

Cristina Bazán | Madrid - 5 octubre, 2023

En más del 82 % de los casos de abuso sexual infantil en España las víctimas son niñas y adolescentes, habitualmente son agredidas por una persona de su entorno familiar o conocida, y deben enfrentan a procesos judiciales cada vez más largos y revictimizantes.

Así lo ha detectado la organización internacional Save the Children tras analizar cerca de 400 sentencias judiciales de casos de este tipo de violencia ocurridos en España entre 2021 y 2022.

Según la investigación “Por una justicia a la altura de la infancia”, pese a recientes avances legales en España como la aprobación de la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de Protección a la Infancia y Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), y la Estrategia de Erradicación de la Violencia contra la Infancia y Adolescencia (EEVIA), las cifras siguen siendo preocupantes.

Los últimos datos del Ministerio del Interior y recogidos por Save the Children, muestran que en 2021 se presentaron 8.317 denuncias por delitos contra la libertad sexual que tenían como víctima a niños, niñas y adolescentes.

“Estos datos son solo la punta del iceberg, ya que se estima que solo el 15 % de los casos de abuso sexual llegan a denunciarse. Todavía existe la creencia colectiva de que estos casos apenas existen y de que si un niño o niña fuese abusado en nuestro entorno nos daríamos cuenta, pero los datos evidencian que no es así”, señala Catalina Perazzo, directora de incidencia social y política en Save the Children.

Las cifras de abuso sexual infantil en España

En el 68,6 % de los casos de abuso sexual estudiados hay una sola víctima, aunque en algunos llega a haber hasta 7. En el 80,3 % de esos mismos casos, las víctimas son niñas y adolescentes, por lo que se mantiene esta tendencia. Casi un 4 % de las víctimas tiene alguna discapacidad.

Según el análisis de sentencias, la media de edad a la que comienzan los abusos sexuales es alrededor de los 11 años. En el periodo 2021-2022 un 50,6 % de los abusos se produjeron entre los 10 y 14 años, mientras que en el periodo 2019-2020 el 44,7 % de casos comenzaban entre los 13 y 16 años.

En 8 de cada 10 casos los agresores son parte del entorno familiar o cercanos a la víctima. Este perfil de entorno conocido incluye amigos o conocidos de la familia o víctima, profesionales que trabajan menores, etc. Dentro de la familia, las figuras que destacan son la pareja de la madre y el propio padre.

Además, en casi 7 de cada 10 casos (67,2 %) se trata de agresores sin antecedentes, aunque se evidencia un incremento en el número de personas agresoras con antecedentes del 8,6 % con respecto al periodo 2019-2020. Cabe destacar que solo en el 4 % de los casos los antecedentes eran por delitos contra la libertad sexual.

Juicios largos y revictimizaciones

En el informe se señala que, según los últimos datos del Ministerio del Interior, de las 8.317 denuncias por delitos contra la libertad sexual que tenían como víctimas a menores, el 82,7 % eran niñas y adolescentes.

De los procesos judiciales estudiados por Save The Children entre 2021 y 2022, el 24 % duró entre 2 y 3 años frente al tiempo medio de entre 1 y 2 años registrados en la mayor parte de los casos juzgados en el periodo 2019-2020, “lo cual supone un aumento de la duración del proceso con el periodo actual de estudio”.

“Se incrementa el número de casos no resueltos en un tiempo deseable. Por ejemplo, en el periodo 2019- 2020, el 67,3 % de los procesos se habían resuelto a los 2 años. Sin embargo, para el periodo actual de 2021-2022, vemos que sólo el 23,5% se han resuelto en ese mismo intervalo”, dice la organización.

La revictimización sigue muy presente en los procesos policiales y judiciales. Los datos que recoge Save The Children indican que hay víctimas que siguen teniendo que declarar más de una vez, llegando a declarar antes del juicio hasta 3 veces en policía, fiscalía y juzgado. Sólo en el 24,9 % de los casos se utilizó la prueba preconstituida, es decir, la grabación del testimonio para que no tengan que repetir esa declaración en reiteradas ocasiones.

Este es el caso de Carmen, gaditana de 26 años y superviviente de los abusos sexuales que sufrió desde los 10 hasta los 14 años por parte de su abuelo. Carmen denunció a los 17 años y tuvo que declarar cinco veces ante diferentes instituciones.

“Durante el proceso yo me sentí súper acompañada por parte de mis padres y de mis hermanas, pero por la justicia y demás, no. A mí nadie me acompañó, nadie me indicó dónde tenía que ir, lo que tenía que hacer… nada. Declaré, pero me sentí bajo presión”, ha relatado.

Save The Children afirma que es necesario que el Gobierno desarrolle una legislación específica que marque el camino para esta justicia especializada que pueda garantizar los derechos de los niños y niñas víctimas de cualquier tipo de violencia, como son los abusos sexuales.